El Síndrome de la Cabaña o el miedo a salir de casa tras el confinamiento

El confinamiento por el coronavirus Covid-19 está provocando este síndrome que afecta especialmente a las personas mayores.

Publicado el 28 julio 2020

El confinamiento por el coronavirus Covid-19 está provocando este síndrome que afecta especialmente a las personas mayores.

Con el inicio de la desescalada, se ha comenzado un proceso de vuelta a la normalidad o la ya denominada ‘nueva normalidad’ que no es gestionado emocionalmente igual por todo el mundo. Se están produciendo casos de personas que tienen miedo a salir a la calle, es lo que se conoce como el ‘Síndrome de la Cabaña’.

La psicóloga, Andrea Vega Seoáñez, de El Prado Psicólogos, explica a ConSalud que no se trata de una enfermedad mental. «Se habla de síndrome cuando una persona experimenta un conjunto de síntomas y reacciones tanto emocionales, como cognitivas y motoras tras determinada experiencia vital y a la que están íntimamente ligados», apunta esta especialista.

Tal y como indica Vega Seoáñez, en este caso, el ‘Síndrome de la Cabaña’ conlleva una serie de pensamientos catastrofistas vinculados a lo que se encuentra más allá de los límites del hogar, relacionándose a nivel fisiológico con la emoción de miedo y todas sus manifestaciones (taquicardia, hiperventilación, sudoración…) así como asociado a una respuesta motora en la que prima la evitación y el escape de todos aquellos aspectos que probabilicen la aparición de dichas señales. 

«El Síndrome de la Cabaña hace alusión al temor y vivencias desagradables que se activan en relación a la exposición real o mental a todo lo que conlleve salir de casa»

«Para ser más concisos: el Síndrome de la Cabaña hace alusión al temor y vivencias desagradables que se activan en relación a la exposición real o mental a todo lo que conlleve salir de casa y de la situación estrictamente actual, optando así por la reclusión como forma de vida deseada ante la percepción de seguridad que conlleva», asegura esta psicóloga especializada en Psicoterapia de Adultos, Psicología Infantil, terapia de pareja y Psicología en la Adolescencia, entre otros ámbitos.

CÓMO SUPERAR EL SÍNDROME DE LA CABAÑA

Pregunta por cómo superar este síndrome tras el confinamiento, Andrea Vega, asegura que la sintomatología que conlleve la emoción de miedo requiere un «patrón general de gestión» que habrá que adaptar a cada individuo particular en relación a las propias necesidades, recursos y dificultades existentes.

Dicho patrón general se apoya en la necesidad de permitir a la persona un nuevo aprendizaje más ajustado tras entrar en contacto con el estímulo o estímulos en cuestión para, posteriormente, permanecer frente al mismo sin tratar de huir o eliminar de forma inmediata el malestar, comprobando experiencialmente y en primera persona como las reacciones de su cuerpo no se corresponden con la vivencia real. Es decir, otorgando a la persona una valiosa oportunidad para reaprender el valor objetivo de la situación, persona o cosa sin alimentar la sesgada creencia de «peligro».

«Para llevar a cabo lo anterior será fundamental, por un lado, tener un objetivo propio, una motivación personal por la que permitirse involucrarse en tal esfuerzo. Tener una meta o dirección que sea valiosa e importante en la vida que deseo recuperar. Teniendo en cuenta que a corto plazo las vivencias inmediatas de dicho trabajo serán desagradables y por lo tanto, algo que no elegiríamos de forma natural, debemos contar con una dirección potente a la hora de competir con la experiencia inmediata», sostiene esta psicóloga.

Por otro lado, esta especialista señala que dicha aproximación a tal estilo de vida elegido ha de ser paulatina. Es decir, comenzar con pasos pequeños pero firmes y determinantes. Pasos que comiencen a desarrollar en la persona la sensación de eficacia, capacidad, fortaleza y satisfacción que, a su vez, sirvan de base e impulso para el camino que aún queda por recorrer.

«Tomemos como ejemplo la conducta más generalizada y compartida estas semanas: una persona que se ve incapaz de acogerse a la hora de salida estipulada según su grupo de edad. Sería recomendable que conectara con todos aquellos aspectos valiosos y planes de futuro previos a la Covid-19 y a los que el miedo le está obligando a renunciar: su carrera profesional o deportiva, red de apoyo social, espiritualidad o actividades de ocio, entre otras», afirma esta profesional.

«Conectar, a su vez, con cuál sería la elección tomada si nada de esto estuviera ocurriendo, favoreciendo reconocer en primera persona como no está eligiendo con libertad su propia vida, sino que está cediendo una decisión de tal magnitud a una emoción. Una vez establecido el objetivo y trabajada la motivación (recordemos: motivo para la acción), establecer una serie de pasos o instrucciones concisas y ordenadas jerárquicamente desde la menos perturbadora a la percibida como más amenazante», explica Andrea Vega.

Esta especialista en Psicología expone que dicha jerarquía podría basar sus primeros pasos en: bajar la basura al contenedor más cercano y volver a casa, bajar sin tener un objetivo puntual y permanecer en la propia acera durante unos minutos preestablecidos, bajar posteriormente a la acera de enfrente…. Dando paulatinamente pasos con una mayor inversión temporal y lejanía con respecto al hogar y zona de confort.

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