15 de octubre de 2021

HALLOWEEN KILLS: LA NOCHE MÁS SALVAJE, MÁS CRUEL Y MÁS REAL

La segunda parte de la nueva trilogía sobre el despiadado Michael Myers, que dirige David Gordon Green, es mucho más que un simple episodio de transición.

Por Pablo Arriagada Ray y Marcela Yianatos.

Caso curioso el del cineasta David Gordon Green.

Comenzó a fines de los noventa con una aclamada película independiente llamada “George Washington”, sobre un niño afroamericano que tiene una extraña enfermedad a los huesos, en la que cualquier golpe leve lo podría matar, y por ello, usa un casco de futbol americano como protección. 

Con el pasar de los años dirigió varios dramas o thrillers, en los que indaga en la América más profunda, como “Undertow” (2004), “Snow Angels” (2007) o “Joe” (2013); cintas violentas, líricas, reales y decadentes sobre las zonas rurales más olvidadas de su país, esas que no aparecen en los libros de turismo. De hecho, a Gordon Green se le llamó apresuradamente en su momento “el Terrence Malick moderno”, por sus temáticas y estilos similares. Por lo que no parece extraño que el director se haya hecho cargo de revivir “La Noche de Halloween”, una de las sagas de terror más emblemáticas e importantes que ha emergido de su país, creación del maestro del terror John Carpenter y Debra Hill

“Halloween Kills: La Noche Aún No Termina”, es la segunda parte de una trilogía que comenzó en 2018 con “Halloween”, una secuela directa de las dos primeras entregas de la saga (1978, 1981). 

Al final de esta película, el brutal asesino Michael Myers cae en una trampa de fuego creada por su eterna némesis Laurie Strode, junto a su hija y nieta. Las tres huyen con la esperanza de que definitivamente el psicópata ha muerto. Laurie, herida de gravedad, confía que la pesadilla ha quedado por fin atrás, pero el mal es más fuerte, y Michael, después de masacrar a una compañía completa de bomberos, sigue vivito, coleando, dejando cuerpos y sangre tras él. La noche parece ser eterna…

Una de las mayores virtudes de la secuela es su lealtad con la película original y la franquicia en general. Está repleta de paralelismos, flashbacks a 1978, personajes que vuelven (hay uno que todos esperábamos) y guiños a otros episodios de la saga (las máscaras Silver Shamrock de Halloween 3).

Una trama que no se detiene. Pasa mucho de manera paralela, es bastante más gore que las anteriores, y a pesar de ser el asesino de la máscara blanca el principal malvado, también esta histeria colectiva que desata entre los habitantes de su viejo pueblo natal, saca lo peor de ellos. Descontrol, movilizarse como rebaño, la repetición de consignas, sólo les juega en contra.

“Halloween Kills” no está exenta de algunas inconsistencias, pero es una buena película de terror, que mantiene al espectador pendiente de principio a fin. Nada sobra, Jamie Lee Curtis ha madurado con su personaje, le imprime una verdad que la deja muy por encima de las scream queens.

Aunque para algunos la cinta puede ser un simple relleno transitorio hacia el episodio final de 2022, “Halloween Ends”, esta secuela brilla por si sola, porque plantea temáticas propias y hay momentos que definen para siempre a los personajes de Laurie y Michael. El asesino es acá más brutal, sanguinario y cruel, es la encarnación del mal.

Disponible en cines de nuestro país desde el 14 de octubre.