9 de febrero de 2022

POR QUE SE PRODUCE EL ODIO EN LAS REDES SOCIALES ¿CUALES SON LAS RAZONES?

El anonimato, la deshumanización, la falta de empatía y el efecto arrastre son algunas de las razones que llevan a una persona a insultar en Internet.


El 8 de febrero se celebra el Día Internacional de Internet Seguro, una jornada en la que reivindicar la importancia de combatir el odio en las redes sociales. Con motivo de esta fecha, entrevistamos a Raquel García Trigueros, directora de Contenidos y Marketing de Freeda España, la comunidad digital que da voz a varias generaciones de mujeres.

Las temáticas que más odio generan en las redes sociales

Todo lo que se salga de lo normal es susceptible de generar hate: personas con cuerpos, sexualidades o formas de expresarse no normativas van a ser objeto habitual del hate”, dice la experta. García Trigueros nos explica que las temáticas que más odio generan pueden diferir de un país a otro en función de los colectivos que en esos lugares determinados estén siendo señalados por la opinión pública como objetos a los que dirigir ese odio. Los factores que actúan como disparadores del odio suelen ser la raza, la procedencia, el género, la orientación sexual y la religión. Nos cuenta que actualmente existen tres temáticas en las que el odio parece centrarse. La primera es el cuerpo femenino, que se convierte en blanco de haters cuando se sale de lo establecido, como cuando la mujer decide no depilarse. También si no se adapta al canon de delgadez, en lo que se conoce como “gordofobia”. El segundo motivo de odio hacia la mujer vendría por su raza o etnia y el tercero sería el de pertenecer al colectivo LGTBIQ+.

¿Qué lleva a una persona a insultar a otra en redes, cuando no lo haría cara a cara?

Existen varias razones por las que alguien que no insultaría a otra persona a la cara, lo haga por Internet. La primera es el anonimato que brindan las redes sociales y al abrigo del cual los haters se sienten protegidos. Además, quien quiere hostigar en redes sociales puede crearse perfiles falsos para ello. “Parece que es la vía de escape de sus propias frustraciones y quien lo hace se siente muy seguro de hacerlo porque sabe que no va a tener consecuencias sobre su persona”. La experta también hace referencia a la creciente deshumanización que estamos experimentando en muchos aspectos de la vida, que hace que los haters hagan daño con sus comentarios con total impunidad. Íntimamente relacionada con la deshumanización estaría la falta de empatía. “La empatía surge cuando ves o escuchas o percibes de alguna manera cómo tus acciones originan daños a un tercero. Son las consecuencias de tus acciones. Cuando estamos con los dispositivos es algo que no está a nuestro alcance, el no ver esas reacciones cuando estamos en una pantalla. En un contexto online podremos ser más crueles con otras personas porque ni siquiera somos conscientes de quién es en realidad y del daño que les estamos provocando”. Por último, otras de las razones que explicarían este nocivo comportamiento sería el del “efecto arrastre”, que no es más que el cambio de comportamiento que se produce en las personas cuando forman parte de un grupo grande, de una masa. “Parece que nuestra identidad se diluye con la masa y apoyamos a veces argumentos populistas que solo se consideran válidos porque mucha gente lo cree así, no porque los sean”.

Claves para combatir el odio en las redes sociales

La experta es clara y es que la educación sigue siendo clave. Más aún educar en la empatía, en ponernos en el lugar del otro también en el ámbito digital, aunque no veamos a la persona cara a cara porque detrás de cada alter ego digital hay una persona que siente. “Estamos en una era en la que parece que el self care, el cuidado personal, el yo está muy de moda y está muy bien, pero en exceso es, sin duda, algo que silencia esa acción de percibir los sentimientos, los pensamientos o las emociones de los demás. Es por eso que la empatía hay que trabajarla desde la educación”.

García Trigueros también es partidaria de que existan herramientas a disposición del público. “Tiene que haber herramientas efectivas a nuestra disposición para poner coto al odio en Internet. Por ello las plataformas deben y están trabajando para denunciarlo y proteger al usuario”, nos dice.

¿Qué hacer si detectamos o sufrimos mensajes de odio en Internet?

Tal y como nos cuenta la experta, las redes sociales ya disponen de herramientas que nos permiten denunciar el hate, por lo que su uso es más recomendable en caso de producirse. Si nosotros como usuarios vemos que alguien está siendo objeto de odio, nos recomienda alzar la voz en su defensa con algún comentario. Si el objeto de odio somos nosotros mismos, la acción que llevaremos a cabo será la que más seguros nos haga sentir: actuar, silenciar, omitir, responder… “En caso de que el problema escale, deberíamos plantearnos denunciar más allá de las redes sociales y de las herramientas que tenemos a nuestra disposición. Desde los medios y las plataformas como Freeda es importante que hablemos de ello para concienciar sobre el tema y contribuir a acabar con este fenómeno”.

 ¿Qué está pasando en la sociedad para que se produzcan estas situaciones?

“El hate ha existido siempre, desde el principio de las redes sociales y hay ido, en ocasiones, mucho más vinculado a unas plataformas que a otras. Lo que viene sucediendo desde la pandemia de 2020, ese efecto y esa aceleración de la transformación digital ha afectado principalmente al consumo de los medios digitales y en particular a las redes sociales, donde ha habido un incremento exponencial de usuarios únicos, se llega a muchísima más gente, gente que además entra cada vez con más frecuencia a las plataformas y a más plataformas de redes sociales y donde además permanecen mucho más tiempo. Esto repercute en que el hate haya ido en aumento”.

La experta saca a colación una problemática que ha saltado a la palestra con motivo de la pandemia y que es la salud mental, asociada en parte al panorama de incertidumbres varias que tenemos. El estar pasando un momento delicado puede llevar a muchos a usar el odio en Internet como forma de canalizar sus frustraciones.

“Además, hay un discurso general que se percibe cada vez más polarizado a nivel político, en los debates, en los medios de comunicación… Esto sin duda afecta a nuestro comportamiento en Internet. Esta polarización que está cada vez más instaurada ha hecho que, en cierto modo, normalicemos los discursos de odio”, nos explica.

“Creemos que Internet y las redes pueden convertirse en un caldo de cultivo del odio, que puede acarrear grandes consecuencias. Si nos olvidamos de que detrás de cada pantalla hay una persona con sentimientos, inseguridades o batallas, las redes no serán más que un espacio hostil donde nadie actuará con libertad. Queremos que Internet sea una plataforma segura donde pueda haber un intercambio, expresión y apoyo”, concluye García Trigueros.

Eduquemos en la empatía y antes de dejar un comentario en una red social, tengamos en cuenta que detrás de ese alter ego digital hay una persona de carne y hueso, como tú y como yo. ¿Te gustaría que eso que vas a escribir te lo dijeran a ti?