En una actualización reciente del escalafón de la Federación Mundial de Karate (WKF), el deporte nacional celebró un hito histórico este martes. Rodrigo Rojas, representante chileno, alcanzó la posición número uno a nivel mundial en la categoría de más de 84 kilos, superando a destacados líderes previos del circuito internacional. Con un total de 5205.00 puntos, Rojas logró desbancar al italiano Matteo Avanzini, quien quedó en segundo lugar con 5085.00 unidades, y al egipcio Taha Tarek Mahmoud en el tercer puesto con 4230.00 puntos. Este ascenso al primer lugar del ranking global es el fruto de una temporada intensa para el karateca chileno, que ha mantenido una presencia constante en los podios internacionales. En sus redes sociales, Rojas compartió su emoción por este logro: “El sueño ya no es sueño. Aún no me lo creo. Que se sepa que ese país largo de la esquina del mundo está para cosas grandes”. Además, resaltó la importancia de este hito para el futuro del karate en Chile, mencionando que es la “por primera vez en la historia del número uno del ranking mundial de karate. Y vendrán más compatriotas también”. El ascenso de Rodrigo Rojas no es un acontecimiento aislado, sino la culminación de una destacada etapa en su carrera profesional. Recientemente, fue nombrado como “Grand Winner” de la temporada del Circuito Mundial de Karate, un reconocimiento reservado para los mejores exponentes de cada categoría. Además de este título, Rojas ostenta múltiples campeonatos a nivel sudamericano y panamericano, así como victorias en la Premier League de la disciplina. Desde el Team Chile resaltaron que el karateca está viviendo el año más trascendental de su trayectoria, colocando al karate chileno en lo más alto de la competencia federada a nivel global. Fuente: Publimetro Deportes
El vigente campeón Argentina y Lionel Messi inician la difícil travesía en busca de un segundo Mundial consecutivo cuando el martes enfrente a Argelia. El desafío es romper el maleficio de amargos estrenos en las dos últimas ediciones. La Albiceleste intenta hacer algo que no se ha logrado en generaciones: los únicos países que consiguieron el bicampeonato fueron Italia (1934 y 1938) y Brasil (1958 y 1962). Con mayoría de sobrevivientes de Qatar 2022 y un Messi listo para batir el récord de seis participaciones mundialistas a los 38 años, Argentina (también campeón en 1978 y 1986) se perfila como la máxima favorita a quedarse con el Grupo J, en el que además de los africanos se alistan Austria y la debutante Jordania. Pero cuando los sudamericanos salgan al campo de juego del estadio Arrowhead, la casa de los Chiefs de Kansas City de la NFL, los sobrevolará el fantasma de las fallidas presentaciones en los dos últimos mundiales, también ante rivales a priori inferiores. Islandia le arrebató un impensado empate 1-1 en Rusia 2018, con Messi malogrando un penal. Cuatro años después, Arabia Saudí batió 2-1 a los eventuales campeones. “No estoy tan convencido de que hayamos tenido suerte”, reflexionó el técnico Lionel Scaloni a principios de año sobre la fase de grupos. “Argelia es un rival de temer”. Argelia, dos veces campeona de África en 1990 y 2019, disputa su primer Mundial desde 2014, cuando llegó a la segunda ronda y fue eliminada por Alemania en la prórroga. Al mando del veterano Vladimir Petkovic, originario de Bosnia, los Zorros del Desierto se apoyan en figuras con roce en el fútbol de elite: Riyad Mahrez, ex atacante del Manchester City, es el capitán y segundo máximo goleador histórico a sus 35 años. También se destacan el lateral izquierdo Rayan Aït-Nouri (Manchester City), el central Ramy Bensebaini (Borussia Dortmund) y el creativo Ibrahim Maza (Bayer Leverkusen). El rigor físico de los africanos podría ser un problema para una Argentina que tiene varios titulares averiados: el arquero Emiliano Martínez atajará con un dedo fracturado, el zaguero Cristian Romero arrastra una larga inactividad por una lesión de rodilla, los laterales derechos Nahuel Molina y Gonzalo Montiel están recién recuperados de desgarros mientras el delantero Julián Álvarez llegó maltrecho de un tobillo. Al menos Messi, goleador histórico de la selección con 117 tantos, dejó atrás una fatiga muscular, pero en el epílogo de su carrera es difícil que pueda jugar con la misma intensidad del pasado. Dispuesta a sacarse la espina de la derrota en la última final, la subcampeona mundial Francia debutará ante Senegal por el Grupo I, con su máxima figura Kylian Mbappé cuestionado por la sequía de títulos del Real Madrid en la última temporada y su comportamiento fuera de las canchas. Con la cinta de capitán tras el retiro del arquero Hugo Lloris, los antecedentes mundialistas de Mbappé disipan cualquier duda: ha marcado 12 goles en 14 partidos, tres de ellos nada menos que en la final de Qatar 2022, y está a cuatro de igualar el récord del máximo artillero histórico de la competencia, el alemán Miroslav Klose. “Dejo que lo juzguen ustedes. Es verdad tuvo chances y que no estuvo fino de cara al arco (en los amistosos previos), pero me dijo que se guardó los goles para el Mundial y a mí eso me alcanza”, lo defendió el entrenador Didier Deschamps, quien dejará el puesto tras la Copa del Mundo. El gran desafío para el técnico será administrar el poder ofensivo francés sin perder equilibrio: además de Mbappé, cuenta con el Balón de Oro Ousmane Dembélé, Michael Olise, Désiré Doué, Rayan Cherki y Marcus Thuram como variantes de ataque. “Se trata de gestionar la frustración de quienes no inician el partido”, admitió Deschamps en una entrevista con The Guardian. “Siempre es difícil aceptarlo, porque cada jugador piensa que es mejor que quien juega en su lugar”. Senegal, el último subcampeón de la Copa de Africa, busca tumbar al favorito inspirado en el histórico triunfo de sus antepasados en el Mundial 2002 y con varios jugadores de origen francés formados en las selecciones juveniles Les Bleus, como Kalidou Koulibaly e Ibrahim Mbaye. ¿Cuántos goles anotará Erling Haaland ante Iraq en el regreso de Noruega a la máxima cita en casi tres décadas? Esa parece ser la cuestión en el primer partido mundialista que disputará en su carrera el máximo artillero del Manchester City la última temporada en Boston por el Grupo I. Los Leones de Mesopotamia vencieron a Bolivia en un repechaje para alcanzar su primer Mundial desde 1986, cuando perdieron sus tres encuentros. Menos productivo que su contraparte noruega, Aymen Hussein es su principal abastecedor de goles. Fuente: Publimetro Deportes
El Mundial 2026 no solo pone a prueba a las selecciones dentro de la cancha. La magnitud del torneo, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, también ha obligado a los equipos a enfrentar extensos desplazamientos, cambios de huso horario y condiciones climáticas exigentes. Uno de los casos más llamativos es el de República Checa, que debió viajar desde su concentración en Dallas hasta Guadalajara para su debut y luego regresar a Texas antes de volver a México para su tercer partido de la fase de grupos. Curazao, en tanto, recorrerá cerca de 8.600 kilómetros durante la primera ronda, mientras que Bosnia-Herzegovina superará los 8.400 kilómetros entre Canadá y Estados Unidos. “Tenemos que adaptarnos. Esta es la realidad”, reconoció el técnico de Turquía, Vincenzo Montella, cuyo equipo entrena en Arizona y debió trasladarse hasta Vancouver para su estreno mundialista. Los países anfitriones tampoco están exentos de los desafíos. Canadá, por ejemplo, tuvo que recorrer más de 3.200 kilómetros entre Toronto y Vancouver tras su primer encuentro, mientras que Estados Unidos deberá desplazarse entre California y Seattle durante la fase grupal. La selección de Corea del Sur no tiene que salir de México para sus partidos de grupo, pero sí debe lidiar con la gran altitud tanto en Ciudad de México (unos 2.200 metros, 7.200 pies) como en Guadalajara (unos 1.500 metros, 4.900 pies). Los surcoreanos realizaron entrenamientos específicos para adaptarse a la altitud, y el entrenador Hong Myung-bo dijo que eso “ayudó mucho”, aunque aun así no fue suficiente. “En la segunda parte, creo que pudimos ver que todos estaban muy cansados”, manifestó Hong tras la remontada de su equipo ante la República Checa. El calor y la humedad también podrían convertirse en un problema para muchos equipos que entrenan y juegan en ciudades de Estados Unidos como Houston, Dallas, Nueva York y Miami. Con 48 selecciones, tres países anfitriones y cuatro husos horarios, la Copa del Mundo más grande de la historia también se está jugando fuera de la cancha. Fuente: Publimetro Deportes
El monitor de discriminación de la FIFA en el Mundial solicitó el lunes la remoción de un oficial de revisión de video por realizar un gesto con la mano que se asemeja a una señal de supremacía blanca. En el partido entre Alemania y Curazao, durante la transmisión oficial, el australiano Shaun Evans hizo un símbolo de “OK” con la mano derecha frente a su pierna derecha. Aunque el encuentro se llevó a cabo en Houston, los oficiales de video trabajan en Dallas, en el centro de transmisión del Mundial. En 2019, este gesto —con el pulgar y el índice unidos formando un círculo y los demás dedos extendidos— fue catalogado como un símbolo de odio por la Liga Antidifamación (Anti-Defamation League) con sede en Nueva York. La Fare Network, socio de la FIFA y la UEFA para monitorear cánticos, banderas y símbolos racistas y discriminatorios en partidos internacionales, expresó: “El consejo de nuestros expertos es que el gesto utilizado se asemeja claramente a un símbolo de mano de ‘OK’ invertido usado como símbolo de ‘poder blanco’ en círculos globales de extrema derecha”. “Está claro que este oficial no debería tener ningún papel adicional en este Mundial”, añadió Fare. Describió el gesto como “neonazi”. Se intentó obtener comentarios de la Asociación Profesional de Árbitros de Fútbol y la federación australiana. No estaba claro si Evans, quien participaba en su primer partido en el Mundial, realizaba un gesto político o una broma relacionada con un juego infantil. El “gotcha” o “circle game” consiste en que alguien muestra una señal de OK invertida por debajo de la cintura y golpea en el hombro a cualquiera que la mire. Hace diez años, esta señal fue adoptada como símbolo de supremacía blanca, originada en un engaño iniciado en el foro en línea de extrema derecha 4chan. En 2019, cuando se designó esta señal como símbolo de odio, Oren Segal, director del Centro sobre Extremismo de la ADL, afirmó: “hay un volumen suficiente de uso con fines de odio como para que consideráramos importante añadirlo”. Evans forma parte de los 30 analistas seleccionados por la FIFA para trabajar en el Mundial que se celebra en Estados Unidos, Canadá y México. “¿Por qué un supervisor del VAR está utilizando este símbolo en un evento global justo cuando sabe que las cámaras están sobre él?”, cuestionó Fare. “Observamos que en los dos partidos posteriores parece que los directores televisivos han dejado de presentar al panel del VAR a la audiencia”. Fuente: Publimetro Deportes
Ecuador sufrió una derrota 1-0 ante Costa de Marfil en su primer partido del Mundial de 2026, donde Yan Diomande fue clave para acabar con la racha invicta de 19 partidos de la Tricolor. Amad Diallo, otra figura prometedora de los Elefantes, marcó el gol en el minuto 90 tras un pase de Wilfried Singo, dejando a Ecuador con su primera derrota desde septiembre de 2024. Este resultado otorgó a Costa de Marfil tres puntos importantes en su regreso a la Copa del Mundo después de 12 años. En otro encuentro, Alemania demostró su favoritismo al vencer contundentemente a Curazao por 7-1 en Houston, consolidándose como líder del grupo. En este contexto, Sebastián Beccacece tuvo un debut amargo como entrenador en un Mundial, enfrentando a una joven promesa como Diomande que resultó ser una pesadilla para la defensa ecuatoriana. Con un equipo compuesto por 26 jugadores y 15 debutantes en mundiales, Ecuador buscará recuperarse ante Curazao en su próximo partido. Mientras tanto, Costa de Marfil se enfrentará a Alemania en un duelo crucial por la clasificación en el Grupo E. Fuente: Meganoticias
En una actualización reciente del escalafón de la Federación Mundial de Karate (WKF), el deporte nacional celebró un hito histórico este martes. Rodrigo Rojas, representante chileno, alcanzó la posición número uno a nivel mundial en la categoría de más de 84 kilos, superando a destacados líderes previos del circuito internacional. Con un total de 5205.00 puntos, Rojas logró desbancar al italiano Matteo Avanzini, quien quedó en segundo lugar con 5085.00 unidades, y al egipcio Taha Tarek Mahmoud en el tercer puesto con 4230.00 puntos. Este ascenso al primer lugar del ranking global es el fruto de una temporada intensa para el karateca chileno, que ha mantenido una presencia constante en los podios internacionales. En sus redes sociales, Rojas compartió su emoción por este logro: “El sueño ya no es sueño. Aún no me lo creo. Que se sepa que ese país largo de la esquina del mundo está para cosas grandes”. Además, resaltó la importancia de este hito para el futuro del karate en Chile, mencionando que es la “por primera vez en la historia del número uno del ranking mundial de karate. Y vendrán más compatriotas también”. El ascenso de Rodrigo Rojas no es un acontecimiento aislado, sino la culminación de una destacada etapa en su carrera profesional. Recientemente, fue nombrado como “Grand Winner” de la temporada del Circuito Mundial de Karate, un reconocimiento reservado para los mejores exponentes de cada categoría. Además de este título, Rojas ostenta múltiples campeonatos a nivel sudamericano y panamericano, así como victorias en la Premier League de la disciplina. Desde el Team Chile resaltaron que el karateca está viviendo el año más trascendental de su trayectoria, colocando al karate chileno en lo más alto de la competencia federada a nivel global. Fuente: Publimetro Deportes
El vigente campeón Argentina y Lionel Messi inician la difícil travesía en busca de un segundo Mundial consecutivo cuando el martes enfrente a Argelia. El desafío es romper el maleficio de amargos estrenos en las dos últimas ediciones. La Albiceleste intenta hacer algo que no se ha logrado en generaciones: los únicos países que consiguieron el bicampeonato fueron Italia (1934 y 1938) y Brasil (1958 y 1962). Con mayoría de sobrevivientes de Qatar 2022 y un Messi listo para batir el récord de seis participaciones mundialistas a los 38 años, Argentina (también campeón en 1978 y 1986) se perfila como la máxima favorita a quedarse con el Grupo J, en el que además de los africanos se alistan Austria y la debutante Jordania. Pero cuando los sudamericanos salgan al campo de juego del estadio Arrowhead, la casa de los Chiefs de Kansas City de la NFL, los sobrevolará el fantasma de las fallidas presentaciones en los dos últimos mundiales, también ante rivales a priori inferiores. Islandia le arrebató un impensado empate 1-1 en Rusia 2018, con Messi malogrando un penal. Cuatro años después, Arabia Saudí batió 2-1 a los eventuales campeones. “No estoy tan convencido de que hayamos tenido suerte”, reflexionó el técnico Lionel Scaloni a principios de año sobre la fase de grupos. “Argelia es un rival de temer”. Argelia, dos veces campeona de África en 1990 y 2019, disputa su primer Mundial desde 2014, cuando llegó a la segunda ronda y fue eliminada por Alemania en la prórroga. Al mando del veterano Vladimir Petkovic, originario de Bosnia, los Zorros del Desierto se apoyan en figuras con roce en el fútbol de elite: Riyad Mahrez, ex atacante del Manchester City, es el capitán y segundo máximo goleador histórico a sus 35 años. También se destacan el lateral izquierdo Rayan Aït-Nouri (Manchester City), el central Ramy Bensebaini (Borussia Dortmund) y el creativo Ibrahim Maza (Bayer Leverkusen). El rigor físico de los africanos podría ser un problema para una Argentina que tiene varios titulares averiados: el arquero Emiliano Martínez atajará con un dedo fracturado, el zaguero Cristian Romero arrastra una larga inactividad por una lesión de rodilla, los laterales derechos Nahuel Molina y Gonzalo Montiel están recién recuperados de desgarros mientras el delantero Julián Álvarez llegó maltrecho de un tobillo. Al menos Messi, goleador histórico de la selección con 117 tantos, dejó atrás una fatiga muscular, pero en el epílogo de su carrera es difícil que pueda jugar con la misma intensidad del pasado. Dispuesta a sacarse la espina de la derrota en la última final, la subcampeona mundial Francia debutará ante Senegal por el Grupo I, con su máxima figura Kylian Mbappé cuestionado por la sequía de títulos del Real Madrid en la última temporada y su comportamiento fuera de las canchas. Con la cinta de capitán tras el retiro del arquero Hugo Lloris, los antecedentes mundialistas de Mbappé disipan cualquier duda: ha marcado 12 goles en 14 partidos, tres de ellos nada menos que en la final de Qatar 2022, y está a cuatro de igualar el récord del máximo artillero histórico de la competencia, el alemán Miroslav Klose. “Dejo que lo juzguen ustedes. Es verdad tuvo chances y que no estuvo fino de cara al arco (en los amistosos previos), pero me dijo que se guardó los goles para el Mundial y a mí eso me alcanza”, lo defendió el entrenador Didier Deschamps, quien dejará el puesto tras la Copa del Mundo. El gran desafío para el técnico será administrar el poder ofensivo francés sin perder equilibrio: además de Mbappé, cuenta con el Balón de Oro Ousmane Dembélé, Michael Olise, Désiré Doué, Rayan Cherki y Marcus Thuram como variantes de ataque. “Se trata de gestionar la frustración de quienes no inician el partido”, admitió Deschamps en una entrevista con The Guardian. “Siempre es difícil aceptarlo, porque cada jugador piensa que es mejor que quien juega en su lugar”. Senegal, el último subcampeón de la Copa de Africa, busca tumbar al favorito inspirado en el histórico triunfo de sus antepasados en el Mundial 2002 y con varios jugadores de origen francés formados en las selecciones juveniles Les Bleus, como Kalidou Koulibaly e Ibrahim Mbaye. ¿Cuántos goles anotará Erling Haaland ante Iraq en el regreso de Noruega a la máxima cita en casi tres décadas? Esa parece ser la cuestión en el primer partido mundialista que disputará en su carrera el máximo artillero del Manchester City la última temporada en Boston por el Grupo I. Los Leones de Mesopotamia vencieron a Bolivia en un repechaje para alcanzar su primer Mundial desde 1986, cuando perdieron sus tres encuentros. Menos productivo que su contraparte noruega, Aymen Hussein es su principal abastecedor de goles. Fuente: Publimetro Deportes
El Mundial 2026 no solo pone a prueba a las selecciones dentro de la cancha. La magnitud del torneo, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, también ha obligado a los equipos a enfrentar extensos desplazamientos, cambios de huso horario y condiciones climáticas exigentes. Uno de los casos más llamativos es el de República Checa, que debió viajar desde su concentración en Dallas hasta Guadalajara para su debut y luego regresar a Texas antes de volver a México para su tercer partido de la fase de grupos. Curazao, en tanto, recorrerá cerca de 8.600 kilómetros durante la primera ronda, mientras que Bosnia-Herzegovina superará los 8.400 kilómetros entre Canadá y Estados Unidos. “Tenemos que adaptarnos. Esta es la realidad”, reconoció el técnico de Turquía, Vincenzo Montella, cuyo equipo entrena en Arizona y debió trasladarse hasta Vancouver para su estreno mundialista. Los países anfitriones tampoco están exentos de los desafíos. Canadá, por ejemplo, tuvo que recorrer más de 3.200 kilómetros entre Toronto y Vancouver tras su primer encuentro, mientras que Estados Unidos deberá desplazarse entre California y Seattle durante la fase grupal. La selección de Corea del Sur no tiene que salir de México para sus partidos de grupo, pero sí debe lidiar con la gran altitud tanto en Ciudad de México (unos 2.200 metros, 7.200 pies) como en Guadalajara (unos 1.500 metros, 4.900 pies). Los surcoreanos realizaron entrenamientos específicos para adaptarse a la altitud, y el entrenador Hong Myung-bo dijo que eso “ayudó mucho”, aunque aun así no fue suficiente. “En la segunda parte, creo que pudimos ver que todos estaban muy cansados”, manifestó Hong tras la remontada de su equipo ante la República Checa. El calor y la humedad también podrían convertirse en un problema para muchos equipos que entrenan y juegan en ciudades de Estados Unidos como Houston, Dallas, Nueva York y Miami. Con 48 selecciones, tres países anfitriones y cuatro husos horarios, la Copa del Mundo más grande de la historia también se está jugando fuera de la cancha. Fuente: Publimetro Deportes
El monitor de discriminación de la FIFA en el Mundial solicitó el lunes la remoción de un oficial de revisión de video por realizar un gesto con la mano que se asemeja a una señal de supremacía blanca. En el partido entre Alemania y Curazao, durante la transmisión oficial, el australiano Shaun Evans hizo un símbolo de “OK” con la mano derecha frente a su pierna derecha. Aunque el encuentro se llevó a cabo en Houston, los oficiales de video trabajan en Dallas, en el centro de transmisión del Mundial. En 2019, este gesto —con el pulgar y el índice unidos formando un círculo y los demás dedos extendidos— fue catalogado como un símbolo de odio por la Liga Antidifamación (Anti-Defamation League) con sede en Nueva York. La Fare Network, socio de la FIFA y la UEFA para monitorear cánticos, banderas y símbolos racistas y discriminatorios en partidos internacionales, expresó: “El consejo de nuestros expertos es que el gesto utilizado se asemeja claramente a un símbolo de mano de ‘OK’ invertido usado como símbolo de ‘poder blanco’ en círculos globales de extrema derecha”. “Está claro que este oficial no debería tener ningún papel adicional en este Mundial”, añadió Fare. Describió el gesto como “neonazi”. Se intentó obtener comentarios de la Asociación Profesional de Árbitros de Fútbol y la federación australiana. No estaba claro si Evans, quien participaba en su primer partido en el Mundial, realizaba un gesto político o una broma relacionada con un juego infantil. El “gotcha” o “circle game” consiste en que alguien muestra una señal de OK invertida por debajo de la cintura y golpea en el hombro a cualquiera que la mire. Hace diez años, esta señal fue adoptada como símbolo de supremacía blanca, originada en un engaño iniciado en el foro en línea de extrema derecha 4chan. En 2019, cuando se designó esta señal como símbolo de odio, Oren Segal, director del Centro sobre Extremismo de la ADL, afirmó: “hay un volumen suficiente de uso con fines de odio como para que consideráramos importante añadirlo”. Evans forma parte de los 30 analistas seleccionados por la FIFA para trabajar en el Mundial que se celebra en Estados Unidos, Canadá y México. “¿Por qué un supervisor del VAR está utilizando este símbolo en un evento global justo cuando sabe que las cámaras están sobre él?”, cuestionó Fare. “Observamos que en los dos partidos posteriores parece que los directores televisivos han dejado de presentar al panel del VAR a la audiencia”. Fuente: Publimetro Deportes
Ecuador sufrió una derrota 1-0 ante Costa de Marfil en su primer partido del Mundial de 2026, donde Yan Diomande fue clave para acabar con la racha invicta de 19 partidos de la Tricolor. Amad Diallo, otra figura prometedora de los Elefantes, marcó el gol en el minuto 90 tras un pase de Wilfried Singo, dejando a Ecuador con su primera derrota desde septiembre de 2024. Este resultado otorgó a Costa de Marfil tres puntos importantes en su regreso a la Copa del Mundo después de 12 años. En otro encuentro, Alemania demostró su favoritismo al vencer contundentemente a Curazao por 7-1 en Houston, consolidándose como líder del grupo. En este contexto, Sebastián Beccacece tuvo un debut amargo como entrenador en un Mundial, enfrentando a una joven promesa como Diomande que resultó ser una pesadilla para la defensa ecuatoriana. Con un equipo compuesto por 26 jugadores y 15 debutantes en mundiales, Ecuador buscará recuperarse ante Curazao en su próximo partido. Mientras tanto, Costa de Marfil se enfrentará a Alemania en un duelo crucial por la clasificación en el Grupo E. Fuente: Meganoticias