Ahorrar electricidad no siempre requiere comprar equipos nuevos ni realizar grandes modificaciones en la vivienda. En muchos casos, comenzar por revisar los hábitos cotidianos permite identificar oportunidades para utilizar la energía de manera más eficiente. El Ministerio de Energía entrega recomendaciones para mejorar el uso de los recursos energéticos en el hogar. Varias de ellas pueden incorporarse durante todo el año. Cinco medidas para comenzar 1. Aproveche la luz natural. Durante las horas de sol, abra las cortinas y utilice la iluminación natural siempre que sea posible. 2. Apague las luces innecesarias. Si sale de una habitación y nadie permanece allí, recuerde apagar la iluminación. 3. Prefiera ampolletas LED. Al momento de reemplazar una ampolleta, revise su consumo y el nivel de iluminación que ofrece. 4. Evite mantener equipos funcionando sin necesidad. Apague televisores, computadores y otros aparatos cuando termine de utilizarlos. Revise también las funciones de espera y las opciones de ahorro energético. 5. Compare antes de comprar. La etiqueta de eficiencia energética ayuda a conocer el desempeño de distintos electrodomésticos. Considere el consumo indicado, el uso que tendrá el equipo y su costo de funcionamiento. Un hábito que también ayuda Una buena medida es revisar qué aparatos permanecen encendidos durante el día y cuáles podrían utilizarse durante menos tiempo. En lugar de intentar cambiar todo de una vez, puede comenzar con una acción diaria y evaluar sus resultados. El ahorro efectivo dependerá de las características de la vivienda, los equipos disponibles y los hábitos de cada familia. Por eso, no es conveniente prometer un porcentaje de reducción sin conocer el consumo inicial. Más información: el Ministerio de Energía de Chile publica recomendaciones para utilizar la energía de manera eficiente en el hogar.
El agua se utiliza muchas veces durante el día y no siempre advertimos cuánto se pierde en tareas cotidianas. Cuidarla es una responsabilidad ambiental y también una oportunidad para revisar los gastos del hogar. El Gobierno de Chile recomienda tomar conciencia del consumo diario y adoptar medidas prácticas para reducir el uso innecesario. Cinco cambios que puede poner en práctica 1. Cierre la llave cuando no la necesita. Al cepillarse los dientes o enjabonarse las manos, evite dejar correr el agua durante toda la actividad. 2. Revise si existen filtraciones. Una llave que gotea o un sanitario que pierde agua merece atención. Si no puede repararlo, solicite ayuda para evitar que el problema continúe. 3. Lave frutas y verduras en un recipiente. Así puede controlar mejor la cantidad utilizada, en lugar de mantener el agua corriendo. 4. Use la lavadora con carga completa. Organice los lavados para aprovechar mejor cada ciclo, respetando las instrucciones del fabricante. 5. Riegue con criterio. Si tiene jardín, evite las horas de mayor calor y revise las necesidades de las plantas. El riego nocturno puede reducir las pérdidas por evaporación. ¿Cómo saber cuánto consume? Revise su boleta para conocer el consumo registrado y compárelo con períodos anteriores de duración similar. Si el consumo aumenta sin una razón evidente, compruebe las instalaciones y consulte a su empresa sanitaria. No todos los hogares tienen las mismas necesidades: la cantidad de personas, el tipo de vivienda y la presencia de jardín influyen en el uso. Un hábito que beneficia a todos No es necesario cambiar toda la rutina de una sola vez. Puede comenzar por una medida sencilla y sumar otras durante la semana. Para consultar recomendaciones adicionales, visite la información del Gobierno de Chile sobre cuidado del agua. Cuidar el agua no significa dejar de utilizarla cuando es necesaria, sino evitar pérdidas y aprovecharla de forma responsable.
Ahorrar electricidad no siempre requiere comprar equipos nuevos ni realizar grandes modificaciones en la vivienda. En muchos casos, comenzar por revisar los hábitos cotidianos permite identificar oportunidades para utilizar la energía de manera más eficiente. El Ministerio de Energía entrega recomendaciones para mejorar el uso de los recursos energéticos en el hogar. Varias de ellas pueden incorporarse durante todo el año. Cinco medidas para comenzar 1. Aproveche la luz natural. Durante las horas de sol, abra las cortinas y utilice la iluminación natural siempre que sea posible. 2. Apague las luces innecesarias. Si sale de una habitación y nadie permanece allí, recuerde apagar la iluminación. 3. Prefiera ampolletas LED. Al momento de reemplazar una ampolleta, revise su consumo y el nivel de iluminación que ofrece. 4. Evite mantener equipos funcionando sin necesidad. Apague televisores, computadores y otros aparatos cuando termine de utilizarlos. Revise también las funciones de espera y las opciones de ahorro energético. 5. Compare antes de comprar. La etiqueta de eficiencia energética ayuda a conocer el desempeño de distintos electrodomésticos. Considere el consumo indicado, el uso que tendrá el equipo y su costo de funcionamiento. Un hábito que también ayuda Una buena medida es revisar qué aparatos permanecen encendidos durante el día y cuáles podrían utilizarse durante menos tiempo. En lugar de intentar cambiar todo de una vez, puede comenzar con una acción diaria y evaluar sus resultados. El ahorro efectivo dependerá de las características de la vivienda, los equipos disponibles y los hábitos de cada familia. Por eso, no es conveniente prometer un porcentaje de reducción sin conocer el consumo inicial. Más información: el Ministerio de Energía de Chile publica recomendaciones para utilizar la energía de manera eficiente en el hogar.
El agua se utiliza muchas veces durante el día y no siempre advertimos cuánto se pierde en tareas cotidianas. Cuidarla es una responsabilidad ambiental y también una oportunidad para revisar los gastos del hogar. El Gobierno de Chile recomienda tomar conciencia del consumo diario y adoptar medidas prácticas para reducir el uso innecesario. Cinco cambios que puede poner en práctica 1. Cierre la llave cuando no la necesita. Al cepillarse los dientes o enjabonarse las manos, evite dejar correr el agua durante toda la actividad. 2. Revise si existen filtraciones. Una llave que gotea o un sanitario que pierde agua merece atención. Si no puede repararlo, solicite ayuda para evitar que el problema continúe. 3. Lave frutas y verduras en un recipiente. Así puede controlar mejor la cantidad utilizada, en lugar de mantener el agua corriendo. 4. Use la lavadora con carga completa. Organice los lavados para aprovechar mejor cada ciclo, respetando las instrucciones del fabricante. 5. Riegue con criterio. Si tiene jardín, evite las horas de mayor calor y revise las necesidades de las plantas. El riego nocturno puede reducir las pérdidas por evaporación. ¿Cómo saber cuánto consume? Revise su boleta para conocer el consumo registrado y compárelo con períodos anteriores de duración similar. Si el consumo aumenta sin una razón evidente, compruebe las instalaciones y consulte a su empresa sanitaria. No todos los hogares tienen las mismas necesidades: la cantidad de personas, el tipo de vivienda y la presencia de jardín influyen en el uso. Un hábito que beneficia a todos No es necesario cambiar toda la rutina de una sola vez. Puede comenzar por una medida sencilla y sumar otras durante la semana. Para consultar recomendaciones adicionales, visite la información del Gobierno de Chile sobre cuidado del agua. Cuidar el agua no significa dejar de utilizarla cuando es necesaria, sino evitar pérdidas y aprovecharla de forma responsable.