Expertos meteorólogos han emitido una advertencia sobre la posible llegada del fenómeno climático El Niño durante el año 2026, con la posibilidad de que se manifieste en su forma más intensa, conocida como “Niño Godzilla”, según lo indicado por la meteoróloga Michelle Adam de Canal 13. El Niño implica un incremento en la temperatura superficial del Océano Pacífico, específicamente cerca de la costa suramericana, superando los dos a tres grados por encima de lo habitual. Este fenómeno conlleva a lluvias intensas en ciertas áreas de Sudamérica, sequías en Asia y Australia, y cambios significativos en las temperaturas globales. Este fenómeno forma parte del ciclo conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), cuya contraparte fría es La Niña. Durante un episodio de El Niño, los vientos alisios que soplan de este a oeste sobre el Pacífico se debilitan. Esto ocasiona que las aguas cálidas se desplacen hacia el centro y este del océano, alterando los patrones de lluvia y viento a nivel mundial. El aumento adicional de la temperatura libera energía hacia la atmósfera, generando un incremento temporal en la temperatura media global entre 0,1 °C y 0,2 °C, según datos proporcionados por la NOAA. El último evento de El Niño tuvo lugar entre 2023 y 2024, contribuyendo a que 2024 se convirtiera en el año más caluroso registrado hasta entonces. Especialistas del Servicio de Cambio Climático Copernicus advierten que si El Niño se consolida, 2026 podría alcanzar cifras récord. Algunos científicos señalan que los efectos más significativos podrían manifestarse en 2027, ya que la atmósfera tarda varios meses en reaccionar completamente a los cambios en el Pacífico. Incluso sin un evento extremadamente intenso, la tendencia al calentamiento global podría situar a 2026 entre los años más cálidos registrados. La NOAA ha sustituido el tradicional Índice Oceánico del Niño (ONI) por el Índice Oceánico Relativo del Niño (RONI). Este nuevo método compara la temperatura del Pacífico centro-oriental con otras regiones tropicales, ofreciendo un seguimiento más preciso en un contexto donde los océanos experimentan un calentamiento acelerado. Fuente: Publimetro
Un ciclón de categoría 3, identificado como Narelle, impactó en el noroeste de Australia y provocó un fenómeno visual inusual: el cielo se tiñó de rojo intenso debido a nubes de polvo con alto contenido de hierro. El temporal dejó daños materiales, cortes de servicios y ciudades aisladas en la región de Gascoyne. Por qué el cielo se volvió rojo El fenómeno se registró en localidades como Shark Bay, donde los vientos, que superaron los 200 km/h, levantaron grandes cantidades de polvo rico en óxido de hierro, característico de las zonas áridas australianas. Esto generó un efecto visual conocido como “cielo rojo”, que redujo la visibilidad a casi cero en pocos minutos. Testigos indicaron que el aire se volvió difícil de respirar por la densidad del polvo en suspensión. Aunque este tipo de fenómeno no es inédito en la región, especialistas señalaron que la intensidad de esta tormenta fue una de las más fuertes en décadas. Daños y ciudades sin servicios El impacto del ciclón dejó consecuencias severas, especialmente en la ciudad turística de Exmouth, que quedó prácticamente aislada. Se registraron cortes totales de electricidad, interrupciones en el suministro de agua y fallas en las comunicaciones. Además, se reportaron daños en viviendas, estaciones de servicio y en el aeropuerto de Learmonth. El fenómeno también afectó la infraestructura energética, obligando a detener operaciones gasíferas en la zona. Preocupación por el impacto económico Las autoridades y productores locales manifestaron preocupación por las pérdidas en el sector agrícola, en particular en plantaciones de bananas cerca de Carnarvon. Los vientos de esta magnitud pueden arrancar cultivos de raíz, lo que podría provocar pérdidas totales en la producción de la semana. Sin víctimas, pero con operativos en marcha A pesar de la magnitud del temporal, hasta el momento no se reportaron heridos ni víctimas fatales, según informaron los servicios de emergencia. Equipos de rescate trabajan para restablecer los servicios y recuperar el acceso a las zonas más afectadas por el ciclón.
Un grupo de científicos encontró que tiburones cerca de Eleuthera, una de las 700 islas del archipiélago de Bahamas, tienen en sus organismos cocaína, cafeína, analgésicos, entre otras sustancias, resaltando la contaminación humana en dichas aguas. De acuerdo con la investigación de los científicos del Instituto de Cabo Eleuthera y aliados internacionales, estos analizaron pruebas de sangre a 85 tiburones para conocer si les encontraban sustancias ilícitas, estimulantes o fármacos. Esta es la primera vez que una investigación detecta cafeína y acetaminofén en tiburones a nivel mundial, y también el primer registro de cocaína y diclofenaco en estos animales en Bahamas. Estas sustancias fueron encontradas en encontradas en 28 de los 85 tiburones estudiados en diferentes partes de Eleuthera. La cafeína se detectó en 27 tiburones, mientras que el acetaminofén se reflejó en tres, la cocaína en dos y el diclofenac en tres. Cercanía a zonas turísticas De todos los lugares donde los científicos llevaron a cabo las pruebas, en The Aquaculture Cage fue donde encontraron la mayor cantidad de concentración de químicos en los tiburones de arrecifes del Caribe. Según informan los investigadores, The Aquaculture Cage es frecuentado por embarcaciones para practicar el buceo u operadores turísticos para excursiones para bucear con tiburones, lo que podría contribuir a la contaminación de estos ambientes. Aunque la investigación científica no reveló que las sustancias encontradas dentro de los tiburones les haya provocado algún daño físico o de salud, sí encontró diferencias entre los marcadores biológicos de los animales contaminados y los no contaminados. Fuente: cooperativa.cl
En una declaración emitida durante la mañana de este jueves, la Contraloría informó que ha tomado razón del decreto que aprueba el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) de las ranitas de Darwin. Hemos cursado el Decreto N° 38 del Ministerio del Medio Ambiente, que aprueba el Plan RECOGE, para la conservación de las Ranitas de Darwin, precisó el organismo. Según la Contraloría, el plan incluye medidas como la recuperación del bosque templado austral, vital para la supervivencia de las ranitas, el control de la quitridiomicosis, enfermedad infecciosa que afecta su piel, así como actividades de investigación y monitoreo. El martes pasado, el Gobierno retiró 43 decretos emitidos por Contraloría durante la administración de Gabriel Boric. Sin embargo, el decreto en cuestión fue reintroducido el 18 de marzo, apenas un día después. Fuente: Publimetro
El Gobierno chileno ha tomado la decisión de retirar más de 40 decretos ambientales que estaban en proceso, abriendo así la revisión de medidas relacionadas con biodiversidad, parques nacionales y protección de especies. Entre estos decretos se encontraban iniciativas como el plan de recuperación de la ranita de Darwin y la declaratoria del pingüino de Humboldt como Monumento Natural. Esta determinación ha generado una amplia reacción en redes sociales, donde ambos animales se han vuelto tendencia. Mensajes como “¡Con la ranita de Darwin no!” o “¿Qué sigue después del pingüino de Humboldt?” reflejan la repercusión del tema en el debate público digital. La ranita de Darwin, especie endémica del sur de Chile y Argentina, se ha convertido en un símbolo del debate ambiental en el país. Destaca por un comportamiento único: el macho protege a sus crías dentro de su saco vocal durante un período que puede extenderse entre 50 y 70 días. Tras este proceso, libera a las crías completamente formadas, un fenómeno poco común en el mundo animal. En cuanto al pingüino de Humboldt, esta especie habitante de las costas influenciadas por la corriente de Humboldt se caracteriza por formar parejas monógamas. Uno de los decretos retirados contemplaba su declaratoria como Monumento Natural, lo que habría reforzado su protección en todo el territorio nacional. Ambas especies enfrentan graves amenazas que ponen en peligro su supervivencia. La ranita de Darwin está catalogada como en peligro crítico de extinción debido a la pérdida de hábitat, cambio climático y enfermedades como el hongo quítrido. Por otro lado, el pingüino de Humboldt también se encuentra en peligro debido a la sobrepesca, contaminación, cambio climático y actividades industriales. A pesar del retiro de los decretos, algunas voces aseguran que ambas especies siguen protegidas por normativas vigentes. Sin embargo, las medidas retiradas tenían como objetivo fortalecer su conservación con herramientas específicas. La coincidencia entre el retiro de los decretos y las características únicas de estas especies ha aumentado su visibilidad. Tanto la ranita de Darwin por su método único de incubación como el pingüino de Humboldt por su crianza en pareja se han convertido en referentes en la discusión sobre conservación de fauna en Chile. Este tema sigue generando interés tanto en redes sociales como en espacios públicos, alimentando la discusión sobre políticas ambientales y protección de la biodiversidad. Fuente: Publimetro
Expertos meteorólogos han emitido una advertencia sobre la posible llegada del fenómeno climático El Niño durante el año 2026, con la posibilidad de que se manifieste en su forma más intensa, conocida como “Niño Godzilla”, según lo indicado por la meteoróloga Michelle Adam de Canal 13. El Niño implica un incremento en la temperatura superficial del Océano Pacífico, específicamente cerca de la costa suramericana, superando los dos a tres grados por encima de lo habitual. Este fenómeno conlleva a lluvias intensas en ciertas áreas de Sudamérica, sequías en Asia y Australia, y cambios significativos en las temperaturas globales. Este fenómeno forma parte del ciclo conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), cuya contraparte fría es La Niña. Durante un episodio de El Niño, los vientos alisios que soplan de este a oeste sobre el Pacífico se debilitan. Esto ocasiona que las aguas cálidas se desplacen hacia el centro y este del océano, alterando los patrones de lluvia y viento a nivel mundial. El aumento adicional de la temperatura libera energía hacia la atmósfera, generando un incremento temporal en la temperatura media global entre 0,1 °C y 0,2 °C, según datos proporcionados por la NOAA. El último evento de El Niño tuvo lugar entre 2023 y 2024, contribuyendo a que 2024 se convirtiera en el año más caluroso registrado hasta entonces. Especialistas del Servicio de Cambio Climático Copernicus advierten que si El Niño se consolida, 2026 podría alcanzar cifras récord. Algunos científicos señalan que los efectos más significativos podrían manifestarse en 2027, ya que la atmósfera tarda varios meses en reaccionar completamente a los cambios en el Pacífico. Incluso sin un evento extremadamente intenso, la tendencia al calentamiento global podría situar a 2026 entre los años más cálidos registrados. La NOAA ha sustituido el tradicional Índice Oceánico del Niño (ONI) por el Índice Oceánico Relativo del Niño (RONI). Este nuevo método compara la temperatura del Pacífico centro-oriental con otras regiones tropicales, ofreciendo un seguimiento más preciso en un contexto donde los océanos experimentan un calentamiento acelerado. Fuente: Publimetro
Un ciclón de categoría 3, identificado como Narelle, impactó en el noroeste de Australia y provocó un fenómeno visual inusual: el cielo se tiñó de rojo intenso debido a nubes de polvo con alto contenido de hierro. El temporal dejó daños materiales, cortes de servicios y ciudades aisladas en la región de Gascoyne. Por qué el cielo se volvió rojo El fenómeno se registró en localidades como Shark Bay, donde los vientos, que superaron los 200 km/h, levantaron grandes cantidades de polvo rico en óxido de hierro, característico de las zonas áridas australianas. Esto generó un efecto visual conocido como “cielo rojo”, que redujo la visibilidad a casi cero en pocos minutos. Testigos indicaron que el aire se volvió difícil de respirar por la densidad del polvo en suspensión. Aunque este tipo de fenómeno no es inédito en la región, especialistas señalaron que la intensidad de esta tormenta fue una de las más fuertes en décadas. Daños y ciudades sin servicios El impacto del ciclón dejó consecuencias severas, especialmente en la ciudad turística de Exmouth, que quedó prácticamente aislada. Se registraron cortes totales de electricidad, interrupciones en el suministro de agua y fallas en las comunicaciones. Además, se reportaron daños en viviendas, estaciones de servicio y en el aeropuerto de Learmonth. El fenómeno también afectó la infraestructura energética, obligando a detener operaciones gasíferas en la zona. Preocupación por el impacto económico Las autoridades y productores locales manifestaron preocupación por las pérdidas en el sector agrícola, en particular en plantaciones de bananas cerca de Carnarvon. Los vientos de esta magnitud pueden arrancar cultivos de raíz, lo que podría provocar pérdidas totales en la producción de la semana. Sin víctimas, pero con operativos en marcha A pesar de la magnitud del temporal, hasta el momento no se reportaron heridos ni víctimas fatales, según informaron los servicios de emergencia. Equipos de rescate trabajan para restablecer los servicios y recuperar el acceso a las zonas más afectadas por el ciclón.
Un grupo de científicos encontró que tiburones cerca de Eleuthera, una de las 700 islas del archipiélago de Bahamas, tienen en sus organismos cocaína, cafeína, analgésicos, entre otras sustancias, resaltando la contaminación humana en dichas aguas. De acuerdo con la investigación de los científicos del Instituto de Cabo Eleuthera y aliados internacionales, estos analizaron pruebas de sangre a 85 tiburones para conocer si les encontraban sustancias ilícitas, estimulantes o fármacos. Esta es la primera vez que una investigación detecta cafeína y acetaminofén en tiburones a nivel mundial, y también el primer registro de cocaína y diclofenaco en estos animales en Bahamas. Estas sustancias fueron encontradas en encontradas en 28 de los 85 tiburones estudiados en diferentes partes de Eleuthera. La cafeína se detectó en 27 tiburones, mientras que el acetaminofén se reflejó en tres, la cocaína en dos y el diclofenac en tres. Cercanía a zonas turísticas De todos los lugares donde los científicos llevaron a cabo las pruebas, en The Aquaculture Cage fue donde encontraron la mayor cantidad de concentración de químicos en los tiburones de arrecifes del Caribe. Según informan los investigadores, The Aquaculture Cage es frecuentado por embarcaciones para practicar el buceo u operadores turísticos para excursiones para bucear con tiburones, lo que podría contribuir a la contaminación de estos ambientes. Aunque la investigación científica no reveló que las sustancias encontradas dentro de los tiburones les haya provocado algún daño físico o de salud, sí encontró diferencias entre los marcadores biológicos de los animales contaminados y los no contaminados. Fuente: cooperativa.cl
En una declaración emitida durante la mañana de este jueves, la Contraloría informó que ha tomado razón del decreto que aprueba el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) de las ranitas de Darwin. Hemos cursado el Decreto N° 38 del Ministerio del Medio Ambiente, que aprueba el Plan RECOGE, para la conservación de las Ranitas de Darwin, precisó el organismo. Según la Contraloría, el plan incluye medidas como la recuperación del bosque templado austral, vital para la supervivencia de las ranitas, el control de la quitridiomicosis, enfermedad infecciosa que afecta su piel, así como actividades de investigación y monitoreo. El martes pasado, el Gobierno retiró 43 decretos emitidos por Contraloría durante la administración de Gabriel Boric. Sin embargo, el decreto en cuestión fue reintroducido el 18 de marzo, apenas un día después. Fuente: Publimetro
El Gobierno chileno ha tomado la decisión de retirar más de 40 decretos ambientales que estaban en proceso, abriendo así la revisión de medidas relacionadas con biodiversidad, parques nacionales y protección de especies. Entre estos decretos se encontraban iniciativas como el plan de recuperación de la ranita de Darwin y la declaratoria del pingüino de Humboldt como Monumento Natural. Esta determinación ha generado una amplia reacción en redes sociales, donde ambos animales se han vuelto tendencia. Mensajes como “¡Con la ranita de Darwin no!” o “¿Qué sigue después del pingüino de Humboldt?” reflejan la repercusión del tema en el debate público digital. La ranita de Darwin, especie endémica del sur de Chile y Argentina, se ha convertido en un símbolo del debate ambiental en el país. Destaca por un comportamiento único: el macho protege a sus crías dentro de su saco vocal durante un período que puede extenderse entre 50 y 70 días. Tras este proceso, libera a las crías completamente formadas, un fenómeno poco común en el mundo animal. En cuanto al pingüino de Humboldt, esta especie habitante de las costas influenciadas por la corriente de Humboldt se caracteriza por formar parejas monógamas. Uno de los decretos retirados contemplaba su declaratoria como Monumento Natural, lo que habría reforzado su protección en todo el territorio nacional. Ambas especies enfrentan graves amenazas que ponen en peligro su supervivencia. La ranita de Darwin está catalogada como en peligro crítico de extinción debido a la pérdida de hábitat, cambio climático y enfermedades como el hongo quítrido. Por otro lado, el pingüino de Humboldt también se encuentra en peligro debido a la sobrepesca, contaminación, cambio climático y actividades industriales. A pesar del retiro de los decretos, algunas voces aseguran que ambas especies siguen protegidas por normativas vigentes. Sin embargo, las medidas retiradas tenían como objetivo fortalecer su conservación con herramientas específicas. La coincidencia entre el retiro de los decretos y las características únicas de estas especies ha aumentado su visibilidad. Tanto la ranita de Darwin por su método único de incubación como el pingüino de Humboldt por su crianza en pareja se han convertido en referentes en la discusión sobre conservación de fauna en Chile. Este tema sigue generando interés tanto en redes sociales como en espacios públicos, alimentando la discusión sobre políticas ambientales y protección de la biodiversidad. Fuente: Publimetro