Un planeta que pierde sus reservas de hielo El calentamiento global está provocando cambios importantes en los ecosistemas del planeta. Uno de los fenómenos que genera mayor preocupación es el acelerado derretimiento de los glaciares y las grandes masas de hielo de Groenlandia y la Antártica. Las temperaturas más elevadas están modificando el equilibrio natural de estas reservas de agua congelada, provocando pérdidas de masa que tienen consecuencias para los océanos, los ecosistemas y la disponibilidad futura de agua dulce. Según un estudio publicado en abril de 2026 en la revista científica Nature Reviews Earth & Environment, los glaciares del mundo perdieron aproximadamente 408 mil millones de toneladas de masa durante el año hidrológico 2025. Esa cantidad equivale a una contribución de aproximadamente 1,1 milímetros al aumento del nivel global del mar. ¿Por qué se están derritiendo los glaciares? La principal causa es el aumento de la temperatura global, asociado principalmente a la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera. El calentamiento del aire y de los océanos acelera el derretimiento del hielo y dificulta que los glaciares recuperen durante el invierno la cantidad de nieve que pierden en las temporadas cálidas. La Organización Meteorológica Mundial advirtió en su informe sobre el estado del clima mundial de 2025 que los últimos once años, entre 2015 y 2025, fueron los más cálidos registrados. El mismo organismo informó que los glaciares continúan perdiendo masa y que la extensión del hielo marino del Ártico y la Antártica se mantiene por debajo de los promedios históricos. Las consecuencias para los océanos Una de las principales consecuencias del derretimiento de los hielos continentales es el aumento del nivel del mar. Cuando los glaciares ubicados sobre tierra firme pierden hielo, el agua termina incorporándose a los océanos. A esto se suma la expansión del agua marina cuando aumenta su temperatura. La NASA mantiene un seguimiento satelital de este fenómeno. Sus indicadores muestran que el nivel medio global del mar se encuentra aproximadamente 116 milímetros por encima del registro de 1993, según sus datos de 2026. Este crecimiento representa un riesgo para las comunidades costeras, debido al aumento de la exposición a inundaciones, erosión y otros impactos asociados a las marejadas y las tormentas. Chile también enfrenta el retroceso de sus glaciares Nuestro país posee una de las mayores reservas de hielo de Sudamérica. De acuerdo con el Inventario Público de Glaciares 2022 de la Dirección General de Aguas, Chile continental cuenta con 26.180 glaciares, que abarcan aproximadamente 21.012 kilómetros cuadrados. Estas formaciones cumplen un papel fundamental en la regulación de los recursos hídricos, especialmente durante los períodos de menores precipitaciones. La Dirección General de Aguas mantiene el monitoreo de 25 glaciares representativos del territorio nacional y ha identificado una tendencia general de retroceso de sus volúmenes. Uno de los casos estudiados es el glaciar Echaurren Norte, ubicado en la zona central, cuyo seguimiento permite conocer cambios en las reservas de agua de la cuenca del río Maipo. Dirección General de Aguas ¿Qué podemos hacer frente al deshielo? Los especialistas coinciden en que enfrentar el calentamiento global requiere medidas que permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Entre las principales acciones se encuentran: Impulsar el uso de energías renovables. Reducir las emisiones contaminantes. Proteger los ecosistemas naturales. Promover un consumo responsable de energía. Fortalecer la investigación y el monitoreo de los glaciares. Desarrollar políticas de protección de las reservas de agua dulce. Una advertencia para las próximas generaciones El deshielo no es solamente un problema ambiental que ocurre en lugares alejados de las ciudades. Sus consecuencias pueden afectar la disponibilidad de agua, las actividades agrícolas, los ecosistemas y millones de personas que viven en zonas costeras. La pérdida de los glaciares representa una señal de los cambios que está experimentando nuestro planeta y un desafío que requiere atención internacional. Proteger el hielo de la Tierra también significa proteger el agua y el futuro de las próximas generaciones.
El fenómeno climático de El Niño vuelve a generar preocupación internacional por sus consecuencias sobre el medioambiente y la salud pública. Sus efectos pueden alterar los patrones habituales de lluvia y temperatura, provocando situaciones extremas que ponen en peligro a millones de personas. Un informe del Climate Impact Lab, vinculado a la Universidad de Chicago, proyectó en septiembre de 2026 que el episodio de El Niño podría provocar aproximadamente 451.000 muertes adicionales relacionadas con el calor extremo durante los primeros nueve meses del fenómeno. Posteriormente, el organismo actualizó sus estimaciones mediante un seguimiento de mortalidad que contempla un escenario de hasta 857.400 fallecimientos adicionales asociados al calor entre junio de 2026 y marzo de 2027. Es importante aclarar que estas cifras corresponden a estimaciones y proyecciones científicas, no a un recuento de personas fallecidas confirmado. ¿Por qué El Niño puede provocar tantas muertes? El Niño es un fenómeno climático natural relacionado con el calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Este proceso modifica los patrones atmosféricos y puede generar condiciones meteorológicas extremas en distintas regiones del planeta. Entre sus principales consecuencias se encuentran: Olas de calor: temperaturas extremas que aumentan el riesgo de deshidratación, golpes de calor y complicaciones cardiovasculares. Sequías: escasez de agua, pérdida de cultivos y dificultades para acceder a alimentos. Inundaciones: lluvias intensas que pueden destruir viviendas, infraestructura y caminos. Enfermedades: cambios ambientales que favorecen la transmisión de enfermedades como el dengue y otros problemas sanitarios. Incendios forestales: condiciones de sequedad y altas temperaturas que aumentan el riesgo de incendios. Perú registra decenas de fallecidos asociados a las lluvias En América Latina también se han registrado consecuencias importantes. De acuerdo con un informe de la Organización Panamericana de la Salud, Perú reportó 70 fallecidos relacionados con lluvias y deslizamientos entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, en el contexto de los impactos climáticos asociados al fenómeno. El mismo documento advierte sobre daños en establecimientos sanitarios y riesgos para las comunidades expuestas a inundaciones y otros eventos meteorológicos. ¿Qué puede ocurrir en Chile? Chile también debe prestar atención a la evolución de El Niño, especialmente por sus posibles efectos sobre las temperaturas, las precipitaciones y la disponibilidad de agua. Sin embargo, sus consecuencias no son iguales en todas las regiones. Mientras algunos sectores pueden experimentar precipitaciones superiores a lo habitual, otros pueden enfrentar condiciones diferentes. Por esta razón, los especialistas recomiendan seguir los pronósticos oficiales y mantener medidas preventivas frente a las temperaturas extremas y los eventos meteorológicos. La prevención puede salvar vidas La Organización Mundial de la Salud advierte que los fenómenos asociados a El Niño pueden afectar especialmente a niños, adultos mayores y personas que viven en condiciones de mayor vulnerabilidad. Contar con sistemas de alerta temprana, acceso a agua potable, atención sanitaria y planes de emergencia resulta fundamental para reducir los riesgos. El fenómeno de El Niño demuestra que los cambios climáticos no solamente afectan al medioambiente: también pueden tener consecuencias directas sobre la salud, la economía y la vida de millones de personas.
En muchos hogares hay celulares antiguos, cargadores incompatibles, cables enredados y otros dispositivos que ya no se utilizan. Aunque parezcan objetos sin valor, estos aparatos contienen materiales que pueden recuperarse y componentes que necesitan un manejo especial. Por eso, antes de dejarlos en la basura doméstica, conviene evaluar si pueden reutilizarse o llevarse a un punto de recepción de residuos electrónicos. 1. Revise si todavía pueden utilizarse Si el teléfono funciona correctamente, puede considerar conservarlo como equipo de respaldo, entregarlo a alguien que lo necesite o consultar si existe un programa de reutilización. Si está dañado, no intente desmontarlo por su cuenta. Los dispositivos con baterías deterioradas, hinchadas o perforadas requieren especial precaución. 2. Proteja sus datos personales Antes de entregar un celular que todavía funciona: Guarde las fotografías, los contactos y los archivos que quiera conservar. Cierre las sesiones de sus cuentas y desvincule el dispositivo cuando corresponda. Retire la tarjeta SIM y la tarjeta de memoria, si tiene. Restablezca el teléfono a su configuración de fábrica siguiendo las instrucciones del fabricante. Si el equipo no enciende, evalúe cómo proteger la información almacenada antes de entregarlo. 3. ¿Dónde reciclar celulares y cargadores en Chile? Una alternativa es buscar un punto limpio o punto verde que reciba aparatos eléctricos y electrónicos. No todos los puntos de reciclaje aceptan los mismos materiales, por lo que es recomendable confirmar previamente qué dispositivos reciben, sus horarios y las condiciones de entrega. Puede consultar el Geoportal de Puntos Limpios del Ministerio del Medio Ambiente y buscar por comuna o dirección. También puede preguntar en su municipalidad si existen campañas de recolección de residuos electrónicos o consultar a comercios y programas especializados que reciban estos aparatos. 4. ¿Por qué es importante reciclarlos? Los residuos electrónicos pueden contener metales, plásticos y componentes que se recuperan mediante procesos especializados. Una gestión adecuada permite aprovechar materiales y reducir la cantidad de residuos que termina en lugares inadecuados. En Chile, los aparatos eléctricos y electrónicos están contemplados en la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP). El Decreto Supremo N.º 22 de 2025 establece metas y obligaciones para su recolección y valorización, cuyas metas obligatorias comienzan a regir el 7 de mayo de 2028. Puede conocer más en el Ministerio del Medio Ambiente. Una invitación a los auditores Revise los cajones de su casa y reúna los celulares, cables y cargadores que ya no utiliza. Antes de trasladarlos, confirme que el lugar elegido los reciba.
Chile atraviesa una primavera que ha sorprendido por sus condiciones meteorológicas. Las intensas lluvias registradas durante octubre, los aluviones, las tormentas eléctricas y las granizadas han marcado las últimas semanas, en un escenario que contrasta con el calor extremo que podría llegar durante el próximo verano. De hecho, las proyecciones para la temporada estival anticipan temperaturas que podrían superar los 40 °C en algunos sectores del país, encendiendo las alertas ante la posibilidad de olas de calor y un aumento del riesgo de incendios forestales. Según informó BioBioChile, las condiciones están relacionadas, entre otros factores, con la intensificación del fenómeno de El Niño , que podría mantenerse activo hasta comienzos de 2027. Este fenómeno modifica los patrones de circulación atmosférica y puede favorecer condiciones meteorológicas diferentes a las habituales. Lluvias intensas y fenómenos cada vez más sorprendentes Las últimas jornadas han dejado imágenes poco habituales para octubre. En la Región Metropolitana, las precipitaciones del 8 de octubre provocaron un aluvión en el sector de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, mientras que el martes 13 una intensa tormenta eléctrica, acompañada de granizos, generó anegamientos y diversas emergencias. Estos episodios han alimentado la percepción de que el clima chileno está experimentando cambios importantes, con fenómenos que pueden pasar de lluvias intensas a jornadas de altas temperaturas. Sin embargo, eso no significa que Chile esté adquiriendo formalmente un clima tropical. Lo que sí preocupa es la intensidad y la variabilidad de determinados fenómenos meteorológicos. A este escenario se suma el calentamiento global, que puede intensificar ciertos eventos extremos al aumentar la energía y la humedad disponibles en la atmósfera. Prevención contra incendios La preocupación no se limita a las precipitaciones. El Gobierno ya comenzó a preparar al país para un verano que podría presentar condiciones especialmente complejas. De acuerdo con información publicada por la C orporación Nacional Forestal (CONAF), se anunció un programa de prevención y mitigación de incendios forestales que contempla la habilitación de 9.480 puestos de trabajo entre octubre y diciembre de 2026. La iniciativa considera intervenciones en aproximadamente 7.000 kilómetros mediante la construcción de cortafuegos y labores de limpieza, despeje y manejo de vegetación, especialmente en sectores cercanos a viviendas y zonas de interfaz urbano-rural. El objetivo es reducir la cantidad de material vegetal que puede alimentar un incendio y limitar su propagación en caso de que se produzca. Fuente: Biobio.cl
La posibilidad de reemplazar parte de los componentes de las bencinas por etanol instaló una nueva discusión justo cuando el precio de los combustibles vuelve a presionar el bolsillo. Según reportó la agencia Reuters, funcionarios del Ministerio de Energía habrían trabajado en una propuesta para avanzar hacia una gasolina E10, compuesta por un 90% de bencina y un 10% de etanol. Pero la cartera salió a desmentir esa versión. En un comunicado aseguró que no ha realizado ninguna propuesta formal, interna o externa sobre potenciales usos de etanol en combustibles y agregó que tampoco recibió consultas de medios antes de que se publicara la información. Actualmente se utiliza MTBE como aditivo y el etanol tendría un costo inferior. Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, calcula que la diferencia entre ambos productos puede llegar a 20 o 30 pesos por litro. El problema es que el aditivo representa solo una pequeña fracción de la mezcla. Precio y ahorro bajo discusión Y si la diferencia final para el consumidor puede ser marginal, aparece otra interrogante: ¿Quién captura realmente ese ahorro? Marcelo Mena, exministro de Medio Ambiente, sostiene que el beneficio estaría principalmente en reducir los costos de producción de la gasolina y que todavía habría que determinar cuánto de esa disminución terminaría reflejándose en el precio que pagan las personas. Pero Mena también pone en duda otro de los argumentos asociados al etanol: su supuesto beneficio ambiental. Si bien permite sustituir una parte del combustible fósil y puede generar una reducción de gases de efecto invernadero, plantea que su aporte sería limitado y que no resolvería el problema de la contaminación local. Vehículos compatibles y emisiones Entonces, ¿es realmente una alternativa más limpia? El debate tampoco es completamente cerrado. El etanol tiene un mayor octanaje y puede reemplazar una fracción de la gasolina convencional, pero el automóvil continúa funcionando con un motor de combustión y, por lo tanto, sigue generando emisiones. Sammy Olivares, instructor técnico de Salfa, explica que no es correcto fijar simplemente una barrera, por ejemplo, en los vehículos fabricados antes del año 2000. Hay modelos antiguos compatibles y también vehículos posteriores que pueden tener excepciones. Por eso, asegura, habría que revisar marca, modelo, año, motor y homologación. Huella ambiental En los vehículos compatibles, una mezcla E10 podría procesarse sin problemas, aunque Olivares advierte que el consumo podría aumentar en torno a un 3%. En aquellos que no estén preparados, el riesgo estaría principalmente en componentes del sistema de combustible, como mangueras, fijaciones o materiales plásticos. Y el cambio tampoco dependería únicamente de los automóviles. Desde la Asociación Nacional Automotriz de Chile advierten que implementar etanol requeriría adecuaciones en estaciones de servicio, estanques y sistemas de distribución. Su secretario general, Diego Mendoza, además cuestiona que el beneficio ambiental sea automático. Señala que para calcular la huella del etanol también habría que considerar el cultivo de su materia prima, fertilizantes, procesos industriales y transporte. Fuente: Biobiochile.cl
Un planeta que pierde sus reservas de hielo El calentamiento global está provocando cambios importantes en los ecosistemas del planeta. Uno de los fenómenos que genera mayor preocupación es el acelerado derretimiento de los glaciares y las grandes masas de hielo de Groenlandia y la Antártica. Las temperaturas más elevadas están modificando el equilibrio natural de estas reservas de agua congelada, provocando pérdidas de masa que tienen consecuencias para los océanos, los ecosistemas y la disponibilidad futura de agua dulce. Según un estudio publicado en abril de 2026 en la revista científica Nature Reviews Earth & Environment, los glaciares del mundo perdieron aproximadamente 408 mil millones de toneladas de masa durante el año hidrológico 2025. Esa cantidad equivale a una contribución de aproximadamente 1,1 milímetros al aumento del nivel global del mar. ¿Por qué se están derritiendo los glaciares? La principal causa es el aumento de la temperatura global, asociado principalmente a la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera. El calentamiento del aire y de los océanos acelera el derretimiento del hielo y dificulta que los glaciares recuperen durante el invierno la cantidad de nieve que pierden en las temporadas cálidas. La Organización Meteorológica Mundial advirtió en su informe sobre el estado del clima mundial de 2025 que los últimos once años, entre 2015 y 2025, fueron los más cálidos registrados. El mismo organismo informó que los glaciares continúan perdiendo masa y que la extensión del hielo marino del Ártico y la Antártica se mantiene por debajo de los promedios históricos. Las consecuencias para los océanos Una de las principales consecuencias del derretimiento de los hielos continentales es el aumento del nivel del mar. Cuando los glaciares ubicados sobre tierra firme pierden hielo, el agua termina incorporándose a los océanos. A esto se suma la expansión del agua marina cuando aumenta su temperatura. La NASA mantiene un seguimiento satelital de este fenómeno. Sus indicadores muestran que el nivel medio global del mar se encuentra aproximadamente 116 milímetros por encima del registro de 1993, según sus datos de 2026. Este crecimiento representa un riesgo para las comunidades costeras, debido al aumento de la exposición a inundaciones, erosión y otros impactos asociados a las marejadas y las tormentas. Chile también enfrenta el retroceso de sus glaciares Nuestro país posee una de las mayores reservas de hielo de Sudamérica. De acuerdo con el Inventario Público de Glaciares 2022 de la Dirección General de Aguas, Chile continental cuenta con 26.180 glaciares, que abarcan aproximadamente 21.012 kilómetros cuadrados. Estas formaciones cumplen un papel fundamental en la regulación de los recursos hídricos, especialmente durante los períodos de menores precipitaciones. La Dirección General de Aguas mantiene el monitoreo de 25 glaciares representativos del territorio nacional y ha identificado una tendencia general de retroceso de sus volúmenes. Uno de los casos estudiados es el glaciar Echaurren Norte, ubicado en la zona central, cuyo seguimiento permite conocer cambios en las reservas de agua de la cuenca del río Maipo. Dirección General de Aguas ¿Qué podemos hacer frente al deshielo? Los especialistas coinciden en que enfrentar el calentamiento global requiere medidas que permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Entre las principales acciones se encuentran: Impulsar el uso de energías renovables. Reducir las emisiones contaminantes. Proteger los ecosistemas naturales. Promover un consumo responsable de energía. Fortalecer la investigación y el monitoreo de los glaciares. Desarrollar políticas de protección de las reservas de agua dulce. Una advertencia para las próximas generaciones El deshielo no es solamente un problema ambiental que ocurre en lugares alejados de las ciudades. Sus consecuencias pueden afectar la disponibilidad de agua, las actividades agrícolas, los ecosistemas y millones de personas que viven en zonas costeras. La pérdida de los glaciares representa una señal de los cambios que está experimentando nuestro planeta y un desafío que requiere atención internacional. Proteger el hielo de la Tierra también significa proteger el agua y el futuro de las próximas generaciones.
El fenómeno climático de El Niño vuelve a generar preocupación internacional por sus consecuencias sobre el medioambiente y la salud pública. Sus efectos pueden alterar los patrones habituales de lluvia y temperatura, provocando situaciones extremas que ponen en peligro a millones de personas. Un informe del Climate Impact Lab, vinculado a la Universidad de Chicago, proyectó en septiembre de 2026 que el episodio de El Niño podría provocar aproximadamente 451.000 muertes adicionales relacionadas con el calor extremo durante los primeros nueve meses del fenómeno. Posteriormente, el organismo actualizó sus estimaciones mediante un seguimiento de mortalidad que contempla un escenario de hasta 857.400 fallecimientos adicionales asociados al calor entre junio de 2026 y marzo de 2027. Es importante aclarar que estas cifras corresponden a estimaciones y proyecciones científicas, no a un recuento de personas fallecidas confirmado. ¿Por qué El Niño puede provocar tantas muertes? El Niño es un fenómeno climático natural relacionado con el calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Este proceso modifica los patrones atmosféricos y puede generar condiciones meteorológicas extremas en distintas regiones del planeta. Entre sus principales consecuencias se encuentran: Olas de calor: temperaturas extremas que aumentan el riesgo de deshidratación, golpes de calor y complicaciones cardiovasculares. Sequías: escasez de agua, pérdida de cultivos y dificultades para acceder a alimentos. Inundaciones: lluvias intensas que pueden destruir viviendas, infraestructura y caminos. Enfermedades: cambios ambientales que favorecen la transmisión de enfermedades como el dengue y otros problemas sanitarios. Incendios forestales: condiciones de sequedad y altas temperaturas que aumentan el riesgo de incendios. Perú registra decenas de fallecidos asociados a las lluvias En América Latina también se han registrado consecuencias importantes. De acuerdo con un informe de la Organización Panamericana de la Salud, Perú reportó 70 fallecidos relacionados con lluvias y deslizamientos entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, en el contexto de los impactos climáticos asociados al fenómeno. El mismo documento advierte sobre daños en establecimientos sanitarios y riesgos para las comunidades expuestas a inundaciones y otros eventos meteorológicos. ¿Qué puede ocurrir en Chile? Chile también debe prestar atención a la evolución de El Niño, especialmente por sus posibles efectos sobre las temperaturas, las precipitaciones y la disponibilidad de agua. Sin embargo, sus consecuencias no son iguales en todas las regiones. Mientras algunos sectores pueden experimentar precipitaciones superiores a lo habitual, otros pueden enfrentar condiciones diferentes. Por esta razón, los especialistas recomiendan seguir los pronósticos oficiales y mantener medidas preventivas frente a las temperaturas extremas y los eventos meteorológicos. La prevención puede salvar vidas La Organización Mundial de la Salud advierte que los fenómenos asociados a El Niño pueden afectar especialmente a niños, adultos mayores y personas que viven en condiciones de mayor vulnerabilidad. Contar con sistemas de alerta temprana, acceso a agua potable, atención sanitaria y planes de emergencia resulta fundamental para reducir los riesgos. El fenómeno de El Niño demuestra que los cambios climáticos no solamente afectan al medioambiente: también pueden tener consecuencias directas sobre la salud, la economía y la vida de millones de personas.
En muchos hogares hay celulares antiguos, cargadores incompatibles, cables enredados y otros dispositivos que ya no se utilizan. Aunque parezcan objetos sin valor, estos aparatos contienen materiales que pueden recuperarse y componentes que necesitan un manejo especial. Por eso, antes de dejarlos en la basura doméstica, conviene evaluar si pueden reutilizarse o llevarse a un punto de recepción de residuos electrónicos. 1. Revise si todavía pueden utilizarse Si el teléfono funciona correctamente, puede considerar conservarlo como equipo de respaldo, entregarlo a alguien que lo necesite o consultar si existe un programa de reutilización. Si está dañado, no intente desmontarlo por su cuenta. Los dispositivos con baterías deterioradas, hinchadas o perforadas requieren especial precaución. 2. Proteja sus datos personales Antes de entregar un celular que todavía funciona: Guarde las fotografías, los contactos y los archivos que quiera conservar. Cierre las sesiones de sus cuentas y desvincule el dispositivo cuando corresponda. Retire la tarjeta SIM y la tarjeta de memoria, si tiene. Restablezca el teléfono a su configuración de fábrica siguiendo las instrucciones del fabricante. Si el equipo no enciende, evalúe cómo proteger la información almacenada antes de entregarlo. 3. ¿Dónde reciclar celulares y cargadores en Chile? Una alternativa es buscar un punto limpio o punto verde que reciba aparatos eléctricos y electrónicos. No todos los puntos de reciclaje aceptan los mismos materiales, por lo que es recomendable confirmar previamente qué dispositivos reciben, sus horarios y las condiciones de entrega. Puede consultar el Geoportal de Puntos Limpios del Ministerio del Medio Ambiente y buscar por comuna o dirección. También puede preguntar en su municipalidad si existen campañas de recolección de residuos electrónicos o consultar a comercios y programas especializados que reciban estos aparatos. 4. ¿Por qué es importante reciclarlos? Los residuos electrónicos pueden contener metales, plásticos y componentes que se recuperan mediante procesos especializados. Una gestión adecuada permite aprovechar materiales y reducir la cantidad de residuos que termina en lugares inadecuados. En Chile, los aparatos eléctricos y electrónicos están contemplados en la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP). El Decreto Supremo N.º 22 de 2025 establece metas y obligaciones para su recolección y valorización, cuyas metas obligatorias comienzan a regir el 7 de mayo de 2028. Puede conocer más en el Ministerio del Medio Ambiente. Una invitación a los auditores Revise los cajones de su casa y reúna los celulares, cables y cargadores que ya no utiliza. Antes de trasladarlos, confirme que el lugar elegido los reciba.
Chile atraviesa una primavera que ha sorprendido por sus condiciones meteorológicas. Las intensas lluvias registradas durante octubre, los aluviones, las tormentas eléctricas y las granizadas han marcado las últimas semanas, en un escenario que contrasta con el calor extremo que podría llegar durante el próximo verano. De hecho, las proyecciones para la temporada estival anticipan temperaturas que podrían superar los 40 °C en algunos sectores del país, encendiendo las alertas ante la posibilidad de olas de calor y un aumento del riesgo de incendios forestales. Según informó BioBioChile, las condiciones están relacionadas, entre otros factores, con la intensificación del fenómeno de El Niño , que podría mantenerse activo hasta comienzos de 2027. Este fenómeno modifica los patrones de circulación atmosférica y puede favorecer condiciones meteorológicas diferentes a las habituales. Lluvias intensas y fenómenos cada vez más sorprendentes Las últimas jornadas han dejado imágenes poco habituales para octubre. En la Región Metropolitana, las precipitaciones del 8 de octubre provocaron un aluvión en el sector de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, mientras que el martes 13 una intensa tormenta eléctrica, acompañada de granizos, generó anegamientos y diversas emergencias. Estos episodios han alimentado la percepción de que el clima chileno está experimentando cambios importantes, con fenómenos que pueden pasar de lluvias intensas a jornadas de altas temperaturas. Sin embargo, eso no significa que Chile esté adquiriendo formalmente un clima tropical. Lo que sí preocupa es la intensidad y la variabilidad de determinados fenómenos meteorológicos. A este escenario se suma el calentamiento global, que puede intensificar ciertos eventos extremos al aumentar la energía y la humedad disponibles en la atmósfera. Prevención contra incendios La preocupación no se limita a las precipitaciones. El Gobierno ya comenzó a preparar al país para un verano que podría presentar condiciones especialmente complejas. De acuerdo con información publicada por la C orporación Nacional Forestal (CONAF), se anunció un programa de prevención y mitigación de incendios forestales que contempla la habilitación de 9.480 puestos de trabajo entre octubre y diciembre de 2026. La iniciativa considera intervenciones en aproximadamente 7.000 kilómetros mediante la construcción de cortafuegos y labores de limpieza, despeje y manejo de vegetación, especialmente en sectores cercanos a viviendas y zonas de interfaz urbano-rural. El objetivo es reducir la cantidad de material vegetal que puede alimentar un incendio y limitar su propagación en caso de que se produzca. Fuente: Biobio.cl
La posibilidad de reemplazar parte de los componentes de las bencinas por etanol instaló una nueva discusión justo cuando el precio de los combustibles vuelve a presionar el bolsillo. Según reportó la agencia Reuters, funcionarios del Ministerio de Energía habrían trabajado en una propuesta para avanzar hacia una gasolina E10, compuesta por un 90% de bencina y un 10% de etanol. Pero la cartera salió a desmentir esa versión. En un comunicado aseguró que no ha realizado ninguna propuesta formal, interna o externa sobre potenciales usos de etanol en combustibles y agregó que tampoco recibió consultas de medios antes de que se publicara la información. Actualmente se utiliza MTBE como aditivo y el etanol tendría un costo inferior. Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, calcula que la diferencia entre ambos productos puede llegar a 20 o 30 pesos por litro. El problema es que el aditivo representa solo una pequeña fracción de la mezcla. Precio y ahorro bajo discusión Y si la diferencia final para el consumidor puede ser marginal, aparece otra interrogante: ¿Quién captura realmente ese ahorro? Marcelo Mena, exministro de Medio Ambiente, sostiene que el beneficio estaría principalmente en reducir los costos de producción de la gasolina y que todavía habría que determinar cuánto de esa disminución terminaría reflejándose en el precio que pagan las personas. Pero Mena también pone en duda otro de los argumentos asociados al etanol: su supuesto beneficio ambiental. Si bien permite sustituir una parte del combustible fósil y puede generar una reducción de gases de efecto invernadero, plantea que su aporte sería limitado y que no resolvería el problema de la contaminación local. Vehículos compatibles y emisiones Entonces, ¿es realmente una alternativa más limpia? El debate tampoco es completamente cerrado. El etanol tiene un mayor octanaje y puede reemplazar una fracción de la gasolina convencional, pero el automóvil continúa funcionando con un motor de combustión y, por lo tanto, sigue generando emisiones. Sammy Olivares, instructor técnico de Salfa, explica que no es correcto fijar simplemente una barrera, por ejemplo, en los vehículos fabricados antes del año 2000. Hay modelos antiguos compatibles y también vehículos posteriores que pueden tener excepciones. Por eso, asegura, habría que revisar marca, modelo, año, motor y homologación. Huella ambiental En los vehículos compatibles, una mezcla E10 podría procesarse sin problemas, aunque Olivares advierte que el consumo podría aumentar en torno a un 3%. En aquellos que no estén preparados, el riesgo estaría principalmente en componentes del sistema de combustible, como mangueras, fijaciones o materiales plásticos. Y el cambio tampoco dependería únicamente de los automóviles. Desde la Asociación Nacional Automotriz de Chile advierten que implementar etanol requeriría adecuaciones en estaciones de servicio, estanques y sistemas de distribución. Su secretario general, Diego Mendoza, además cuestiona que el beneficio ambiental sea automático. Señala que para calcular la huella del etanol también habría que considerar el cultivo de su materia prima, fertilizantes, procesos industriales y transporte. Fuente: Biobiochile.cl