Los perros no actúan por capricho, ni por desobediencia. Toman decisiones basadas en lo que su cuerpo y emociones perciben como seguro, conocido y reforzado. Si un perro hace algo “que no nos gusta”, es una respuesta funcional para él en ese momento, no una falta de respeto. Nuestra tarea como familias humanas es enseñarles, con paciencia y coherencia, cuáles son las mejores decisiones que pueden tomar en cada contexto. Cómo toman decisiones los perros? Respuesta a estímulos: Los perros no toman decisiones pensando en bueno vs. malo. Su cerebro procesa y evalúa estímulos para determinar su respuesta. Detección del estrés humano: Los perros pueden oler el estrés en los humanos, y esto puede influir en sus propias decisiones, llevándolos a comportarse de manera más cautelosa o pesimista. Relevancia del estado emocional: Al igual que los humanos, un perro nervioso o sobreexcitado por el estrés o la excitación no está en el mejor estado para tomar decisiones. La sobreexcitación puede afectar la función de sus neuronas, lo que impacta en la elección. ¿Cómo se puede influir en sus decisiones? Mantener la calma: Fomentar la calma en tu perro es esencial. Un entorno tranquilo le permite estar en un estado mental adecuado para tomar mejores decisiones. Entrenamiento: El entrenamiento, como el que se usa para perros guardianes, puede ayudar a los perros a ser más tranquilos y seguros bajo presión, desarrollando su estabilidad y capacidad de adaptación. Práctica de autocontrol: Juegos como jalar la cuerda pueden enseñar a tu perro el autocontrol emocional, reforzando su capacidad para tomar decisiones adecuadas. Entorno adecuado: Asegúrate de que el entorno ofrezca suficientes salidas para que el perro pueda expresar comportamientos normales.
En Japón, cabecear en la oficina o incluso en una reunión no es motivo de sanción ni de burla. Al contrario, se considera una muestra de entrega y compromiso laboral. Esta práctica se conoce como Inemuri, que significa “dormir mientras se está presente”. Lejos de verse como pereza, el Inemuri refleja que la persona ha trabajado tanto, que necesita recuperar energía en medio de la jornada. Es una tradición que nació en los años 80, cuando las extensas horas laborales dejaban poco margen para el descanso nocturno. Eso sí, esta costumbre tiene ciertas reglas implícitas: no es común que los empleados jóvenes la practiquen, pero sí se acepta entre quienes tienen mayor jerarquía. Para los japoneses, hasta el descanso es una forma de demostrar lealtad y responsabilidad con su empresa.
El 10 de julio de 1964, la diseñadora británica Mary Quant presentó por primera vez al público una prenda que revolucionaría el mundo de la moda : la minifalda. Aquel diseño, simple en apariencia pero cargado de significado, se transformó en un símbolo del espíritu juvenil de la década del sesenta. En un contexto de transformación social y apertura de nuevas libertades, esta prenda no solo redefinió las tendencias actuales, sino también el rol de la moda como reflejo de la sociedad. Su irrupción marcó el comienzo de una nueva etapa en la que las jóvenes empezaron a expresarse a través de la ropa, con diseños que se adaptaban a sus tiempos y aspiraciones. La presentación de la minifalda Mary Quant presentó la minifalda oficialmente el 10 de julio de 1964, en su tienda Bazaar, ubicada en Kings Road, en el barrio de Chelsea, Londres. Ese día, exhibió una nueva colección en la que destacaban faldas más cortas de lo habitual, por encima de la rodilla, acompañadas de botas altas y blusas sueltas. Según la propuesta de Quant, la minifalda no era un producto de pasarela sino una prenda funcional, divertida y fácil de llevar. El diseño fue recibido con entusiasmo por el público joven, y en pocas semanas, las calles de Londres comenzaron a llenarse de chicas usando faldas más cortas. “Fueron las chicas de King’s Road las que inventaron la mini. Yo hacía ropa fácil, joven, simple, para que pudiéramos movernos y saltar, y la hacía del largo que querían mis clientas. Usaba mis faldas y shorts muy cortos, y mis clientas me pedían: ‘Más corto, más corto’ ”, contó Mary en una entrevista años después. El nombre “minifalda” no tuvo un origen casual: Quant lo eligió como homenaje al Mini Cooper , su auto favorito. Al igual que su diseño, el vehículo era compacto, moderno y representaba el espíritu juvenil y revolucionario de la época. La década del sesenta: un contexto de cambios A comienzos de los años 60, la sociedad occidental vivía una transformación profunda. Nuevas generaciones comenzaban a cuestionar estructuras tradicionales y buscaban expresarse con mayor libertad. En este sentido, la aparición de la minifalda no fue un hecho aislado. El auge de la música pop británica, las nuevas corrientes artísticas y el crecimiento de la cultura juvenil crearon un escenario ideal para que una prenda de este estilo fuera un éxito. Londres se había convertido en el epicentro de esta nueva energía. La capital británica respiraba un aire de renovación: era la ciudad del Swinging London, donde convivían los Beatles, los Rolling Stones, los fotógrafos de moda y los diseñadores. La minifalda, con su diseño simple, su longitud inesperada y su estilo dinámico, se convirtió en un emblema de esta nueva etapa. Representaba frescura, modernidad y ganas de experimentar con la imagen personal. De Londres a las pasarelas del mundo Poco tiempo después de su presentación, la minifalda cruzó las fronteras del Reino Unido . Se hizo popular en Europa y luego en Estados Unidos, de la mano de celebridades como Twiggy, Jean Shrimpton y Brigitte Bardot, quienes la incorporaron a sus estilos personales. A su vez, revistas como Vogue y Harper’s Bazaar comenzaron a mostrar diseños cortos en sus portadas. La prenda también se adaptó a distintos estilos y tejidos : de colores sólidos o estampados psicodélicos, en algodón o cuero. Opiniones divididas Aunque la minifalda fue rápidamente adoptada por las jóvenes británicas, su aparición no fue aceptada por todos. En los primeros meses, generó reacciones encontradas: mientras muchos la celebraban como una novedad fresca y moderna, sectores más tradicionales la consideraban demasiado arriesgada para los estándares de la época. En esta misma línea, algunos medios de comunicación expresaron cierto desconcierto ante la nueva moda, y en varias ciudades surgieron debates sobre si era apropiado llevarla en espacios públicos o lugares de trabajo. Sin embargo, su popularidad continuó creciendo con el correr de los años. Mary Quant: una mirada que transformó la moda Mary Quant no se formó en la alta costura tradicional. Estudió ilustración en el Goldsmiths College y comenzó su carrera vendiendo sombreros. Rápidamente entendió que las jóvenes buscaban algo distinto y apostó por diseños funcionales y modernos. La diseñadora no solo creó prendas: impulsó un nuevo lenguaje de moda, donde la creatividad, el color y el movimiento eran centrales. Además, fue una de las primeras en usar maniquíes en movimiento, vitrinas interactivas y desfiles con música. “ Son femeninas, pero su feminidad radica en su actitud más que en su apariencia. Les gusta llamar la atención, pero con inteligencia. Están llenas de vida, son positivas, tienen opiniones fuertes”, declaró Mary Quant sobre su trabajo con la minifalda, en una entrevista de 2019. Lo que comenzó como una respuesta a las necesidades de las jóvenes se convirtió en una pieza clave en la historia de la moda. Más de medio siglo después de su creación, la minifalda sigue vigente como una de las prendas más icónicas del siglo XX.
Village fue una marca que revolucionó el mercado en Chile durante los años 70, 80 y 90, ofreciendo un stock de peluches, esquelas, calcomanías, tazones y también de un infaltable: las inigualables tarjetas dedicatorias. Su historia comenzó en Avenida Providencia con Ricardo Lyon, el epicentro comercial de la capital de aquella época, y desde ahí comenzó a construir un verdadero imperio con sus novedosos modelos de postales. Gracias al impulso de sus fundadores, los hermanos Daniel y Marcos Gleiser, la empresa consiguió franquicias internacionales en Uruguay, Argentina, Ecuador y Bolivia y ganó fieles adherentes que la recuerdan con afecto hasta el día de hoy. Tanto así que, según la encuesta 5C de Cadem , Village lidera la lista de marcas que más se extrañan en el país, con un 28% de las preferencias. Le sigue de cerca Feria del Disco, la emblemática tienda de música que cerró en 2014, con un 27%, y más atrás se ubican Johnson (23%), Telepizza (21%), Corona (20%), Blockbuster (19%), entre otras. ¿Por qué Village es tan recordad en el país? A este respecto, Jorge Bullemore, académico de la Universidad de Los Andes, comenta que “lo que hacen las marcas como Village, Salo, por ejemplo, que eran los álbumes, es que te evocan buenos y bonitos recuerdos de tu infancia y juventud. Y yo creo que eso es lo que la gente más que nada valora, el recordar eso y momentos felices”. En la misma línea, el economista y profesor de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de Los Andes, Guillermo Armelini, destaca que el sondeo menciona “marcas icónicas de los 80 y 90 que dejan un gran recuerdo en la población. Creo que Village va por el mismo camino. Tenía un producto muy útil para esos contextos (regalo de un cuaderno o temas de papelería que se compraban bajo la ocasión de consumo de regalo)”. A su juicio, “en definitiva, es un recuerdo de una categoría que fue superada en el consumo, lo mismo que con Telepizza o Feria del Disco, recuerdos de experiencias de compra maravillosas por la emocionalidad y la utilidad del servicio o producto en los contextos donde actuaban”. Por su parte, Roberto Arancibia, profesor del Magíster en Comunicación Estratégica, Marketing y Negocios de la Universidad Autónoma, explica que “una de las marcas antiguas muy popular en Chile fue Village, especialmente durante la década de los 80 y 90. Todos regalaban sus tarjetas de saludos, con dedicatoria, tarjetas de cumpleaños, aniversarios, despedidas, inolvidables las tarjetas para parejas enamoradas que hasta el día de hoy siguen mencionando que una buena foto parece foto de Tarjeta Village. Yo creo que Village se extraña tanto porque se convirtió en un símbolo de los regalos y saludos, y de todo lo que era una expresión de afecto”. “Nos evoca cosas buenas del pasado, esa es la razón principal. Las marcas tienen ese poder evocativo, de apelar a las emociones, por eso hay marcas de las que nos enamoramos, otras que simplemente usamos”, acota Arancibia. ¿Qué fue de Village? Tras la masificación del Internet y de los artículos “made in China”, la papelera sufrió un declive a partir del año 2000, hasta declararse en quiebra hacia el 2005. El 2017, Village anunció su regreso al mercado, pero siendo parte de la marca Rhein, de cuadernos y útiles escolares, instalándose en módulos en el Mall Plaza Egaña, Mall Plaza Vespucio y en el Mall Plaza Los Dominicos. Sobre aquel hito, la entonces subgerenta de marketing de Village, Carla García, indicó que “el desafío más grande es lograr sintonizar con las nuevas generaciones, menores de 20 años, entendiendo que la marca aterriza en contextos y estilos de vida muy distintos que en los años 70 “. Junto con ello, García había dicho que, tras el retorno de la marca, “pusimos a disposición un libro, donde la gente nos ha llenado de comentarios agradeciendo y compartiendo sus recuerdos y experiencias con la marca “.
Un reciente estudio llevado a cabo por la Facultad de Medicina de Harvard ha revelado un dato fascinante sobre el comportamiento de los perros durante el sueño : estos animales sueñan con sus experiencias cotidianas, y muchas de ellas están relacionadas con sus dueños. La investigación, liderada por la doctora Deirdre Barrett, psicóloga clínica y evolutiva, sugiere que los sueños de los perros reflejan su vida diaria, incluyendo interacciones con las personas que forman parte de su entorno más cercano. De acuerdo con Barrett, los perros , al igual que los humanos, experimentan un ciclo de sueño que incluye la fase REM (movimientos oculares rápidos), momento en el que se producen los sueños. “ No hay razón para pensar que los animales sean diferentes. Como los perros suelen estar muy apegados a sus dueños, es probable que tu perro sueñe con tu cara, tu olor y con agradarte o molestarte ”, explicó el especialista. Este hallazgo no solo amplía el conocimiento sobre el comportamiento animal, sino que también refuerza el vínculo emocional entre los perros y sus dueños. Cómo sueñan los perros y qué revela la ciencia El estudio de la doctora Barrett se basó en años de investigación sobre el sueño humano, cuyos principios aplicaron al análisis del descanso en los perros. Según detalló la experta, los ciclos de sueño de los canes son similares a los de las personas, incluyendo la fase REM, que se caracteriza por movimientos oculares rápidos y otras señales físicas como espasmos en las patas, temblores en el hocico o incluso ladridos suaves. Estas manifestaciones indican que los perros podrían estar soñando en ese momento. La investigación concluyó que los perros sueñan visualmente, a diferencia de los humanos, cuyos que suelen tener una estructura más lógica. En el caso de los canes, los sueños parecen estar relacionados con actividades que les interesan o que forman parte de su rutina diaria. Esto incluye jugar, pasear o interactuar con sus dueños. Según Barrett, es probable que los perros sueñen con aspectos específicos de sus dueños, como su rostro, su olor o incluso las emociones que experimentan al estar cerca de ellos. La importancia del entorno para el descanso de las mascotas Además de analizar el contenido de los sueños de los perros, la doctora Barrett ofreció recomendaciones para garantizar que las mascotas tengan un descanso de calidad. Según explicó, el entorno en el que los perros duermen juega un papel crucial en la calidad de sus sueños. “ La mejor forma de lograrlo es vivir experiencias felices durante el día y dormir en un entorno seguro y cómodo ”, afirmó en el propio estudio. El especialista destacó que un ambiente tranquilo y libre de estrés no solo contribuye al bienestar general de los perros, sino que también favorece a que sus sueños sean positivos. Esto implica proporcionarles un espacio adecuado para dormir, lejos de ruidos o distracciones, y asegurarse de que tengan una rutina diaria que incluya momentos de juego y afecto. Un hallazgo que refuerza el vínculo humano-animal Este hallazgo sugiere que los perros tienen una conexión emocional profunda con las personas que los cuidan (Imagen Ilustrativa Infobae) El descubrimiento de que los perros sueñan con sus dueños tiene implicaciones significativas, tanto desde el punto de vista científico como emocional. Según la investigación de Harvard, este comportamiento onírico refuerza la idea de que los perros no solo son animales altamente sociales, sino que también tienen una conexión emocional profunda con las personas que los cuidan. Este hallazgo rompe con la idea de que los sueños son exclusivos de los humanos y subraya la complejidad del mundo interior de los animales. Además, pone de manifiesto la importancia de las interacciones positivas entre los perros y sus dueños, ya que estas experiencias no solo influyen en su comportamiento durante el día, sino también en la calidad de su descanso. Metodología y conclusiones del estudio Para llevar a cabo esta investigación, el equipo liderado por la doctora Barrett analizó el comportamiento de los perros durante el sueño, centrándose en la fase REM. Este enfoque permitió identificar patrones que sugieren que los perros sueñan con actividades y personas que forman parte de su vida cotidiana. Aunque el estudio se basó en principios extrapolados del sueño humano, los resultados ofrecen una visión única sobre el mundo onírico de los animales. El estudio de la Facultad de Medicina de Harvard no solo aporta nuevos conocimientos sobre el comportamiento de los perros, sino que también invita a reflexionar sobre la relación entre humanos y animales. Al comprender que los perros sueñan con sus dueños, se refuerza la importancia de proporcionarles un entorno seguro y afectuoso, tanto durante el día como en el momento del descanso.
Los perros no actúan por capricho, ni por desobediencia. Toman decisiones basadas en lo que su cuerpo y emociones perciben como seguro, conocido y reforzado. Si un perro hace algo “que no nos gusta”, es una respuesta funcional para él en ese momento, no una falta de respeto. Nuestra tarea como familias humanas es enseñarles, con paciencia y coherencia, cuáles son las mejores decisiones que pueden tomar en cada contexto. Cómo toman decisiones los perros? Respuesta a estímulos: Los perros no toman decisiones pensando en bueno vs. malo. Su cerebro procesa y evalúa estímulos para determinar su respuesta. Detección del estrés humano: Los perros pueden oler el estrés en los humanos, y esto puede influir en sus propias decisiones, llevándolos a comportarse de manera más cautelosa o pesimista. Relevancia del estado emocional: Al igual que los humanos, un perro nervioso o sobreexcitado por el estrés o la excitación no está en el mejor estado para tomar decisiones. La sobreexcitación puede afectar la función de sus neuronas, lo que impacta en la elección. ¿Cómo se puede influir en sus decisiones? Mantener la calma: Fomentar la calma en tu perro es esencial. Un entorno tranquilo le permite estar en un estado mental adecuado para tomar mejores decisiones. Entrenamiento: El entrenamiento, como el que se usa para perros guardianes, puede ayudar a los perros a ser más tranquilos y seguros bajo presión, desarrollando su estabilidad y capacidad de adaptación. Práctica de autocontrol: Juegos como jalar la cuerda pueden enseñar a tu perro el autocontrol emocional, reforzando su capacidad para tomar decisiones adecuadas. Entorno adecuado: Asegúrate de que el entorno ofrezca suficientes salidas para que el perro pueda expresar comportamientos normales.
En Japón, cabecear en la oficina o incluso en una reunión no es motivo de sanción ni de burla. Al contrario, se considera una muestra de entrega y compromiso laboral. Esta práctica se conoce como Inemuri, que significa “dormir mientras se está presente”. Lejos de verse como pereza, el Inemuri refleja que la persona ha trabajado tanto, que necesita recuperar energía en medio de la jornada. Es una tradición que nació en los años 80, cuando las extensas horas laborales dejaban poco margen para el descanso nocturno. Eso sí, esta costumbre tiene ciertas reglas implícitas: no es común que los empleados jóvenes la practiquen, pero sí se acepta entre quienes tienen mayor jerarquía. Para los japoneses, hasta el descanso es una forma de demostrar lealtad y responsabilidad con su empresa.
El 10 de julio de 1964, la diseñadora británica Mary Quant presentó por primera vez al público una prenda que revolucionaría el mundo de la moda : la minifalda. Aquel diseño, simple en apariencia pero cargado de significado, se transformó en un símbolo del espíritu juvenil de la década del sesenta. En un contexto de transformación social y apertura de nuevas libertades, esta prenda no solo redefinió las tendencias actuales, sino también el rol de la moda como reflejo de la sociedad. Su irrupción marcó el comienzo de una nueva etapa en la que las jóvenes empezaron a expresarse a través de la ropa, con diseños que se adaptaban a sus tiempos y aspiraciones. La presentación de la minifalda Mary Quant presentó la minifalda oficialmente el 10 de julio de 1964, en su tienda Bazaar, ubicada en Kings Road, en el barrio de Chelsea, Londres. Ese día, exhibió una nueva colección en la que destacaban faldas más cortas de lo habitual, por encima de la rodilla, acompañadas de botas altas y blusas sueltas. Según la propuesta de Quant, la minifalda no era un producto de pasarela sino una prenda funcional, divertida y fácil de llevar. El diseño fue recibido con entusiasmo por el público joven, y en pocas semanas, las calles de Londres comenzaron a llenarse de chicas usando faldas más cortas. “Fueron las chicas de King’s Road las que inventaron la mini. Yo hacía ropa fácil, joven, simple, para que pudiéramos movernos y saltar, y la hacía del largo que querían mis clientas. Usaba mis faldas y shorts muy cortos, y mis clientas me pedían: ‘Más corto, más corto’ ”, contó Mary en una entrevista años después. El nombre “minifalda” no tuvo un origen casual: Quant lo eligió como homenaje al Mini Cooper , su auto favorito. Al igual que su diseño, el vehículo era compacto, moderno y representaba el espíritu juvenil y revolucionario de la época. La década del sesenta: un contexto de cambios A comienzos de los años 60, la sociedad occidental vivía una transformación profunda. Nuevas generaciones comenzaban a cuestionar estructuras tradicionales y buscaban expresarse con mayor libertad. En este sentido, la aparición de la minifalda no fue un hecho aislado. El auge de la música pop británica, las nuevas corrientes artísticas y el crecimiento de la cultura juvenil crearon un escenario ideal para que una prenda de este estilo fuera un éxito. Londres se había convertido en el epicentro de esta nueva energía. La capital británica respiraba un aire de renovación: era la ciudad del Swinging London, donde convivían los Beatles, los Rolling Stones, los fotógrafos de moda y los diseñadores. La minifalda, con su diseño simple, su longitud inesperada y su estilo dinámico, se convirtió en un emblema de esta nueva etapa. Representaba frescura, modernidad y ganas de experimentar con la imagen personal. De Londres a las pasarelas del mundo Poco tiempo después de su presentación, la minifalda cruzó las fronteras del Reino Unido . Se hizo popular en Europa y luego en Estados Unidos, de la mano de celebridades como Twiggy, Jean Shrimpton y Brigitte Bardot, quienes la incorporaron a sus estilos personales. A su vez, revistas como Vogue y Harper’s Bazaar comenzaron a mostrar diseños cortos en sus portadas. La prenda también se adaptó a distintos estilos y tejidos : de colores sólidos o estampados psicodélicos, en algodón o cuero. Opiniones divididas Aunque la minifalda fue rápidamente adoptada por las jóvenes británicas, su aparición no fue aceptada por todos. En los primeros meses, generó reacciones encontradas: mientras muchos la celebraban como una novedad fresca y moderna, sectores más tradicionales la consideraban demasiado arriesgada para los estándares de la época. En esta misma línea, algunos medios de comunicación expresaron cierto desconcierto ante la nueva moda, y en varias ciudades surgieron debates sobre si era apropiado llevarla en espacios públicos o lugares de trabajo. Sin embargo, su popularidad continuó creciendo con el correr de los años. Mary Quant: una mirada que transformó la moda Mary Quant no se formó en la alta costura tradicional. Estudió ilustración en el Goldsmiths College y comenzó su carrera vendiendo sombreros. Rápidamente entendió que las jóvenes buscaban algo distinto y apostó por diseños funcionales y modernos. La diseñadora no solo creó prendas: impulsó un nuevo lenguaje de moda, donde la creatividad, el color y el movimiento eran centrales. Además, fue una de las primeras en usar maniquíes en movimiento, vitrinas interactivas y desfiles con música. “ Son femeninas, pero su feminidad radica en su actitud más que en su apariencia. Les gusta llamar la atención, pero con inteligencia. Están llenas de vida, son positivas, tienen opiniones fuertes”, declaró Mary Quant sobre su trabajo con la minifalda, en una entrevista de 2019. Lo que comenzó como una respuesta a las necesidades de las jóvenes se convirtió en una pieza clave en la historia de la moda. Más de medio siglo después de su creación, la minifalda sigue vigente como una de las prendas más icónicas del siglo XX.
Village fue una marca que revolucionó el mercado en Chile durante los años 70, 80 y 90, ofreciendo un stock de peluches, esquelas, calcomanías, tazones y también de un infaltable: las inigualables tarjetas dedicatorias. Su historia comenzó en Avenida Providencia con Ricardo Lyon, el epicentro comercial de la capital de aquella época, y desde ahí comenzó a construir un verdadero imperio con sus novedosos modelos de postales. Gracias al impulso de sus fundadores, los hermanos Daniel y Marcos Gleiser, la empresa consiguió franquicias internacionales en Uruguay, Argentina, Ecuador y Bolivia y ganó fieles adherentes que la recuerdan con afecto hasta el día de hoy. Tanto así que, según la encuesta 5C de Cadem , Village lidera la lista de marcas que más se extrañan en el país, con un 28% de las preferencias. Le sigue de cerca Feria del Disco, la emblemática tienda de música que cerró en 2014, con un 27%, y más atrás se ubican Johnson (23%), Telepizza (21%), Corona (20%), Blockbuster (19%), entre otras. ¿Por qué Village es tan recordad en el país? A este respecto, Jorge Bullemore, académico de la Universidad de Los Andes, comenta que “lo que hacen las marcas como Village, Salo, por ejemplo, que eran los álbumes, es que te evocan buenos y bonitos recuerdos de tu infancia y juventud. Y yo creo que eso es lo que la gente más que nada valora, el recordar eso y momentos felices”. En la misma línea, el economista y profesor de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de Los Andes, Guillermo Armelini, destaca que el sondeo menciona “marcas icónicas de los 80 y 90 que dejan un gran recuerdo en la población. Creo que Village va por el mismo camino. Tenía un producto muy útil para esos contextos (regalo de un cuaderno o temas de papelería que se compraban bajo la ocasión de consumo de regalo)”. A su juicio, “en definitiva, es un recuerdo de una categoría que fue superada en el consumo, lo mismo que con Telepizza o Feria del Disco, recuerdos de experiencias de compra maravillosas por la emocionalidad y la utilidad del servicio o producto en los contextos donde actuaban”. Por su parte, Roberto Arancibia, profesor del Magíster en Comunicación Estratégica, Marketing y Negocios de la Universidad Autónoma, explica que “una de las marcas antiguas muy popular en Chile fue Village, especialmente durante la década de los 80 y 90. Todos regalaban sus tarjetas de saludos, con dedicatoria, tarjetas de cumpleaños, aniversarios, despedidas, inolvidables las tarjetas para parejas enamoradas que hasta el día de hoy siguen mencionando que una buena foto parece foto de Tarjeta Village. Yo creo que Village se extraña tanto porque se convirtió en un símbolo de los regalos y saludos, y de todo lo que era una expresión de afecto”. “Nos evoca cosas buenas del pasado, esa es la razón principal. Las marcas tienen ese poder evocativo, de apelar a las emociones, por eso hay marcas de las que nos enamoramos, otras que simplemente usamos”, acota Arancibia. ¿Qué fue de Village? Tras la masificación del Internet y de los artículos “made in China”, la papelera sufrió un declive a partir del año 2000, hasta declararse en quiebra hacia el 2005. El 2017, Village anunció su regreso al mercado, pero siendo parte de la marca Rhein, de cuadernos y útiles escolares, instalándose en módulos en el Mall Plaza Egaña, Mall Plaza Vespucio y en el Mall Plaza Los Dominicos. Sobre aquel hito, la entonces subgerenta de marketing de Village, Carla García, indicó que “el desafío más grande es lograr sintonizar con las nuevas generaciones, menores de 20 años, entendiendo que la marca aterriza en contextos y estilos de vida muy distintos que en los años 70 “. Junto con ello, García había dicho que, tras el retorno de la marca, “pusimos a disposición un libro, donde la gente nos ha llenado de comentarios agradeciendo y compartiendo sus recuerdos y experiencias con la marca “.
Un reciente estudio llevado a cabo por la Facultad de Medicina de Harvard ha revelado un dato fascinante sobre el comportamiento de los perros durante el sueño : estos animales sueñan con sus experiencias cotidianas, y muchas de ellas están relacionadas con sus dueños. La investigación, liderada por la doctora Deirdre Barrett, psicóloga clínica y evolutiva, sugiere que los sueños de los perros reflejan su vida diaria, incluyendo interacciones con las personas que forman parte de su entorno más cercano. De acuerdo con Barrett, los perros , al igual que los humanos, experimentan un ciclo de sueño que incluye la fase REM (movimientos oculares rápidos), momento en el que se producen los sueños. “ No hay razón para pensar que los animales sean diferentes. Como los perros suelen estar muy apegados a sus dueños, es probable que tu perro sueñe con tu cara, tu olor y con agradarte o molestarte ”, explicó el especialista. Este hallazgo no solo amplía el conocimiento sobre el comportamiento animal, sino que también refuerza el vínculo emocional entre los perros y sus dueños. Cómo sueñan los perros y qué revela la ciencia El estudio de la doctora Barrett se basó en años de investigación sobre el sueño humano, cuyos principios aplicaron al análisis del descanso en los perros. Según detalló la experta, los ciclos de sueño de los canes son similares a los de las personas, incluyendo la fase REM, que se caracteriza por movimientos oculares rápidos y otras señales físicas como espasmos en las patas, temblores en el hocico o incluso ladridos suaves. Estas manifestaciones indican que los perros podrían estar soñando en ese momento. La investigación concluyó que los perros sueñan visualmente, a diferencia de los humanos, cuyos que suelen tener una estructura más lógica. En el caso de los canes, los sueños parecen estar relacionados con actividades que les interesan o que forman parte de su rutina diaria. Esto incluye jugar, pasear o interactuar con sus dueños. Según Barrett, es probable que los perros sueñen con aspectos específicos de sus dueños, como su rostro, su olor o incluso las emociones que experimentan al estar cerca de ellos. La importancia del entorno para el descanso de las mascotas Además de analizar el contenido de los sueños de los perros, la doctora Barrett ofreció recomendaciones para garantizar que las mascotas tengan un descanso de calidad. Según explicó, el entorno en el que los perros duermen juega un papel crucial en la calidad de sus sueños. “ La mejor forma de lograrlo es vivir experiencias felices durante el día y dormir en un entorno seguro y cómodo ”, afirmó en el propio estudio. El especialista destacó que un ambiente tranquilo y libre de estrés no solo contribuye al bienestar general de los perros, sino que también favorece a que sus sueños sean positivos. Esto implica proporcionarles un espacio adecuado para dormir, lejos de ruidos o distracciones, y asegurarse de que tengan una rutina diaria que incluya momentos de juego y afecto. Un hallazgo que refuerza el vínculo humano-animal Este hallazgo sugiere que los perros tienen una conexión emocional profunda con las personas que los cuidan (Imagen Ilustrativa Infobae) El descubrimiento de que los perros sueñan con sus dueños tiene implicaciones significativas, tanto desde el punto de vista científico como emocional. Según la investigación de Harvard, este comportamiento onírico refuerza la idea de que los perros no solo son animales altamente sociales, sino que también tienen una conexión emocional profunda con las personas que los cuidan. Este hallazgo rompe con la idea de que los sueños son exclusivos de los humanos y subraya la complejidad del mundo interior de los animales. Además, pone de manifiesto la importancia de las interacciones positivas entre los perros y sus dueños, ya que estas experiencias no solo influyen en su comportamiento durante el día, sino también en la calidad de su descanso. Metodología y conclusiones del estudio Para llevar a cabo esta investigación, el equipo liderado por la doctora Barrett analizó el comportamiento de los perros durante el sueño, centrándose en la fase REM. Este enfoque permitió identificar patrones que sugieren que los perros sueñan con actividades y personas que forman parte de su vida cotidiana. Aunque el estudio se basó en principios extrapolados del sueño humano, los resultados ofrecen una visión única sobre el mundo onírico de los animales. El estudio de la Facultad de Medicina de Harvard no solo aporta nuevos conocimientos sobre el comportamiento de los perros, sino que también invita a reflexionar sobre la relación entre humanos y animales. Al comprender que los perros sueñan con sus dueños, se refuerza la importancia de proporcionarles un entorno seguro y afectuoso, tanto durante el día como en el momento del descanso.