En un contexto global donde la inteligencia artificial (IA) ha sido presentada como la gran solución a los problemas de productividad y eficiencia, un nuevo estudio realizado por el laboratorio METR ha encendido las alarmas: los programadores que usaron herramientas de IA creyeron ser un 20% más rápidos, pero en realidad fueron un 19% más lentos. El ensayo, el primero de su tipo en evaluar objetivamente el impacto de la IA en tareas de programación, dejó al descubierto un alto grado de autoengaño. A pesar de que los datos mostraban claramente una disminución en la productividad, los desarrolladores afirmaban con seguridad que el uso de IA los había ayudado a trabajar mejor. Este fenómeno, que los investigadores califican como “fe ciega en la tecnología”, refleja un problema más profundo en la narrativa actual sobre el impacto de la inteligencia artificial, la desconexión entre lo que se promete y lo que realmente ocurre en la práctica. Una brecha entre la teoría y la realidad Desde la llegada de ChatGPT a finales de 2022, el entusiasmo por la IA se ha convertido en política de Estado y estrategia corporativa. Gobiernos y empresas ven en ella una palanca para el crecimiento económico, apostando millones de dólares en modelos que supuestamente automatizarán tareas, aumentarán el rendimiento y generarán retornos millonarios. Sin embargo, una encuesta reciente de IBM a más de 2.000 directores ejecutivos mostró que tres de cada cuatro proyectos de IA no han generado el retorno de inversión esperado. A esto se suma un estudio conjunto de la Universidad Carnegie Mellon y Salesforce, que reveló que los agentes de IA fallan entre el 65% y el 70% de las veces al intentar completar tareas complejas. La consultora Gartner fue aún más contundente: “Los modelos actuales de IA no tienen la madurez ni la capacidad para alcanzar objetivos empresariales complejos”, afirmó Erick Brethenoux, su director de investigación de IA. “La IA no está cumpliendo su función hoy en día y debería dejarnos en paz”, sentenció. La “ceguera ChatGPT” y el marketing del futuro Uno de los elementos más llamativos de esta crisis de percepción es lo que el científico Gary Marcus denomina “ ceguera ChatGPT ”: personas que reconocen los límites de la IA en sus propias áreas, pero asumen que en otras disciplinas es revolucionaria. Este sesgo de optimismo infundado ha sido amplificado por medios, empresas tecnológicas y redes sociales, donde no faltan cuentas que celebran sin matices cada nuevo modelo. Estos canales contribuyen a mantener viva la ilusión de que el siguiente gran avance está a la vuelta de la esquina, sin importar cuántas veces se repita la decepción. Incluso modelos que prometen ser más potentes, como Grok 4 de xAI, siguen presentando problemas no resueltos de razonamiento, alucinaciones y errores básicos. En una demostración reciente, el modelo GPT-4o de OpenAI fue superado en lógica por una consola Atari de 1977. Despidos disfrazados de innovación La situación ha tenido un impacto directo en el mundo laboral. Empresas como Klarna, que en 2023 despidieron personal argumentando que la IA podía hacer su trabajo, hoy están volviendo a contratar humanos. Para muchos analistas, la IA ha sido usada como justificación para recortes de personal y reducción de costos, más que como una herramienta transformadora. En un contexto de incertidumbre económica, donde la confianza empresarial está en mínimos históricos, atribuir los cambios organizacionales a la tecnología es una jugada de relaciones públicas que también favorece el valor bursátil de las empresas.
El contenido generado por IA está inundando los feeds de YouTube y disminuye la paciencia de los consumidores con el contenido social de IA. Recientemente, Emarketer publicó que el 29% de los consumidores considera que el contenido generado por IA es obviamente falso y que el 19% dice que no tiene novedad. Advierte la publicación que esa creciente presencia de contenido deficiente de IA podría degradar la percepción de la plataforma y la calidad del contenido, lo que dificulta que cualquier video, incluido el contenido de alta calidad, se sienta auténtico. Casi dos tercios de los consumidores afirman que el género del contenido cercano influye en su percepción de los anuncios, lo que significa que las marcas que aparecen entre contenido de IA diseñado para generar interacción podrían dañar la percepción de la marca, la confianza del usuario y la eficacia de los anuncios. El motor de recomendaciones de YouTube está mostrando contenido que no se alinea con lo que los usuarios realmente valoran, creando una brecha que algunas plataformas abordan con opciones de personalización del feed para reducir el ruido de la IA. Señala la nota de Emarketer que las marcas deben saber dónde se encuentran sus anuncios, junto a qué aparecen y qué tipo de contenido se publica en plataformas seleccionadas. Y agrega que, a medida que los consumidores se preocupan más por lo que se siente real, las marcas que dependen en gran medida de YouTube y otras plataformas sociales tienen la oportunidad de controlar la narrativa. Recomienda por ello examinar detenidamente los controles de ubicación y la configuración de idoneidad de marca, priorizar campañas dirigidas por creadores y publicar en entornos de contenido impulsado por personas cuya narrativa emocional tenga un impacto positivo.
En los fondos marinos, un pulpo explora, caza y se camufla con una destreza que ningún otro animal logra. Sus brazos, más que simples extremidades, son herramientas multifuncionales capaces de retorcerse, alargarse, acortarse y doblarse al servicio de comportamientos tan variados como cazar un cangrejo, mover piedras o esconderse entre corales. Un solo organismo despliega una flexibilidad que la robótica aún sueña alcanzar. Un equipo internacional de investigadores ha analizado cientos de horas de vídeo de pulpos en hábitats naturales del Caribe y España para entender cómo logran esta coordinación. Lejos de un espectáculo caótico de tentáculos en movimiento, los científicos descubrieron un sistema jerárquico sorprendentemente eficiente: de cuatro deformaciones básicas surgen doce acciones de los brazos, y de esas combinaciones, un amplio repertorio de conductas complejas. Este hallazgo no solo desvela secretos de la biología marina. Los brazos de los pulpos se han convertido en modelo vivo para el diseño de robots blandos, una tecnología que podría revolucionar campos tan distintos como la medicina, la exploración submarina o las operaciones de rescate. Cuatro movimientos para todo un repertorio Los investigadores clasificaron los gestos de los brazos en cuatro deformaciones: acortar, alargar, doblar y torsionar. Aunque parezcan simples, estas “primitivas” pueden combinarse en infinitas variaciones. De movimientos elementales emergen conductas extraordinarias. Durante la observación de 25 pulpos en seis localizaciones distintas, los científicos registraron casi 4.000 acciones de brazos y más de 6.800 deformaciones. Cada tentáculo, independientemente de su posición, fue capaz de ejecutar cualquiera de las deformaciones, pero con cierta especialización. Las partes distales —las más cercanas a las ventosas— eran maestras del doblado, mientras que las zonas proximales, cerca del cuerpo, se especializaban en el alargamiento. Esta organización funcional permite a los pulpos realizar tareas simultáneas con varios brazos: mientras unos exploran, otros sostienen el cuerpo o preparan un ataque. El secreto no está en la fuerza, sino en la coordinación. Inteligencia distribuida bajo el agua A diferencia de los humanos, los pulpos no dependen de un cerebro central que controle cada movimiento. Gran parte de sus neuronas se distribuye en los brazos y las ventosas, lo que les permite reaccionar de forma autónoma y rápida al entorno. Cada brazo piensa por sí mismo, pero trabaja en conjunto. El estudio mostró que las acciones no se reparten de manera aleatoria: los brazos delanteros se emplean más para explorar y alcanzar, mientras que los traseros se encargan de tareas de soporte o locomoción. Esta división parcial del trabajo sugiere que los pulpos optimizan energía y tiempo al mover su cuerpo. Para los ingenieros, este modelo resulta fascinante. Imagina un robot quirúrgico capaz de que cada brazo responda con autonomía, ajustándose en tiempo real a la presión o textura de los tejidos. El control distribuido reduce la necesidad de cálculos centrales complejos, lo que podría simplificar el diseño de máquinas flexibles y eficientes. Un laboratorio en el arrecife Una de las claves de este trabajo es que las observaciones se hicieron en hábitats naturales: arrecifes, praderas marinas, fondos arenosos y zonas de coral. A diferencia de los experimentos en acuarios, los pulpos fueron grabados en plena acción, enfrentándose a la diversidad y el caos del mar. El campo reveló lo que el laboratorio no podía mostrar. Los animales no solo se movían para cazar, sino también para construir refugios, camuflarse con algas o defenderse de depredadores. Cada acción exigía una combinación diferente de deformaciones y brazos, lo que permitió a los científicos construir un “etograma” detallado, una especie de mapa de comportamientos. Este registro exhaustivo mostró que la flexibilidad no es un truco ocasional, sino una estrategia constante. La naturaleza ha perfeccionado durante millones de años un sistema de adaptabilidad extrema. Del mar a los robots blandos Los ingenieros de robótica blanda llevan tiempo inspirándose en los pulpos. Su capacidad de moverse sin huesos rígidos ofrece pistas para diseñar brazos artificiales que puedan operar en espacios reducidos, manipular objetos delicados o moverse entre escombros tras un desastre. El pulpo es un manual viviente para la robótica del futuro. La nueva investigación aporta una ventaja clave: ahora se sabe qué combinaciones básicas dan lugar a conductas complejas. Esto podría traducirse en algoritmos más simples y eficientes para controlar robots blandos. En lugar de programar cada movimiento, bastaría con definir reglas de combinación entre deformaciones básicas. Así, robots médicos podrían intervenir en cirugías mínimamente invasivas con la misma destreza con la que un pulpo extrae un cangrejo de su guarida. Y en el océano, dispositivos inspirados en tentáculos podrían inspeccionar arrecifes frágiles sin dañarlos. La ingeniería empieza a hablar el lenguaje del pulpo. Una revolución flexible por delante El estudio, publicado en Scientific Reports, demuestra que incluso un animal aparentemente enigmático puede ofrecer lecciones prácticas para la tecnología. Los brazos del pulpo nos recuerdan que la simplicidad bien organizada puede superar a la complejidad artificial. Aunque aún queda camino por recorrer —desde materiales capaces de imitar la textura muscular hasta sistemas energéticos que permitan movimientos sostenidos—, el potencial es enorme. Los investigadores sugieren que futuros estudios comparen distintas especies de pulpos, incluidas las de brazos largos y delgados, para ampliar el repertorio de inspiración. La próxima generación de robots podría nacer de la misma lógica que guía a un pulpo en los arrecifes: adaptarse, improvisar y sobrevivir gracias a la flexibilidad. En un futuro no muy lejano, los tentáculos del mar podrían estar operando en quirófanos, explorando planetas o rescatando vidas.
A lo largo de nuestro país, hay zonas en las que el Internet móvil no se encuentra disponible, pero eso comenzará a cambiar gracias a una alianza histórica entre el Gobierno de Chile, Entel y Starlink, permitiendo la conexión directa entre celulares y satélites. ¿Qué modelos de celulares son compatibles para Starlink? Hay que precisar que no todos los modelos son compatibles para la conexión. A raíz de lo anterior, Entel dispuso un listado en su sitio web para que los ciudadanos consulten si su celular es apto para el servicio. Asimismo, es importante que, para asegurar un funcionamiento óptimo, el celular cuente con la última versión de su sistema operativo disponible. En el siguiente enlace ( clic acá) podrás ver las marcas y modelos que son compatibles para el servicio Starlink, disponible para Honor, Motorola, Samsung, Vivo, Xiaomi, ZTE. Detalles sobre la conexión satelital Una de las particularidades del servicio, es que este es automático y funciona de la siguiente manera: Activación automática : Cuando tu teléfono detecte que no hay cobertura de ninguna red móvil terrestre, se conectará automáticamente a la red de satélites de Starlink. Requisito clave : Para que esto funcione, debes tener el servicio de Roaming activado en tu celular. Solo en zonas sin señal : Este servicio se activa únicamente cuando estás en zonas aisladas (“zonas muertas”). Si hay antenas terrestres cercanas, tu teléfono usará la red normal de forma prioritaria. Asimismo, debes saber que el servicio de Starlink se implementará en tres etapas. En esta fase inicial el usuario podrá: Enviar y recibir mensajes de texto (SMS) a cualquier compañía. Por ser tecnología satelital, el envío del SMS podría tardar algunos minutos en concretarse. Solo texto : No podrás enviar fotos, videos ni audios de WhatsApp por ahora. En el futuro, se avanzará hacia el acceso a datos móviles (internet) y finalmente a las llamadas de voz. La conexión satelital estará disponible en casi todo el territorio continental e insular, desde la latitud 58° hacia el norte, incluyendo Rapa Nui y las Islas Juan Fernández. También funcionará dentro de las 12 millas náuticas mar adentro. Por ahora se excluye el territorio de la Antártica chilena, pero la cobertura podría expandirse en futuras actualizaciones. Aunque en esta primera fase solo se habilitarán mensajes de texto, el plan de Starlink contempla dos etapas adicionales que traerán acceso a datos móviles e internet de banda ancha, y finalmente llamadas de voz completas en zonas remotas. Por último, hay que señalar que el servicio será gratuito hasta junio de 2026 para sus clientes nuevos y antiguos. Sin embargo, tendrá costo cero exclusivamente para sus usuarios con planes comerciales vigentes desde los $12.990. A la fecha, Entel ofrece planes móviles desde los $8.495 durante los primeros seis meses, luego suben a $16.990.
La tecnológica OpenAI negó ser responsable del suicidio de un joven de 16 años que se quitó la vida tras interactuar con ChatGPT durante meses, y atribuyó la tragedia a unuso indebido de la herramienta. Las lesiones y daños alegados por los demandantes fueron causados o contribuidos (...) por uso indebido, no autorizado, imprevisible e inapropiado de ChatGPT por parte de Adam Raine, argumenta OpenAI en un documento presentado esta semana ante el Tribunal Superior de California en San Francisco, según NBC News. La compañía respondió así a la demanda interpuesta el pasado agosto por los padres del fallecido, Matt y Maria Raine, en la que afirman que ChatGPTayudó activamente a Adam a explorar métodos de suicidio. Los Raine creen que tanto OpenAI como su propietario, Sam Altman, son responsables de la muerte del adolescente, al supuestamente apresurarse a comercializar la versión del chat GPT-4o, pese a problemas de seguridad. Sin embargo, según OpenAI, Raine violó varias reglas de los términos de la aplicación, como la prohibición de su uso para menores de 18 años sin consentimiento de sus padres o tutores legales, informa NBC. La tecnológica también sostiene que la herramienta advierte a sus usuarios queno deben confiar en sus respuestas como única fuente de verdad, y asegura que, en sus conversaciones, ChatGPT insistió más de cien veces a Raine en que buscara ayuda. OpenAI, convertido en los últimos años en uno de los gigantes estadounidenses de la IA, reitera así que el suicidio de Adam derivó de su rechazo aatender advertencias y buscar ayuda, así como de la falta de respuesta de otros a sus signos evidentes de angustia. En una entrada en su página web, la tecnológica destaca que su respuesta a la demanda de los Raine incluye hechos difíciles sobre la salud mental de Adam y sus circunstancias de vida. La demanda original incluía fragmentos selectivos de sus conversaciones que requieren más contexto, el cual hemos aportado en nuestra respuesta, agrega.
En un contexto global donde la inteligencia artificial (IA) ha sido presentada como la gran solución a los problemas de productividad y eficiencia, un nuevo estudio realizado por el laboratorio METR ha encendido las alarmas: los programadores que usaron herramientas de IA creyeron ser un 20% más rápidos, pero en realidad fueron un 19% más lentos. El ensayo, el primero de su tipo en evaluar objetivamente el impacto de la IA en tareas de programación, dejó al descubierto un alto grado de autoengaño. A pesar de que los datos mostraban claramente una disminución en la productividad, los desarrolladores afirmaban con seguridad que el uso de IA los había ayudado a trabajar mejor. Este fenómeno, que los investigadores califican como “fe ciega en la tecnología”, refleja un problema más profundo en la narrativa actual sobre el impacto de la inteligencia artificial, la desconexión entre lo que se promete y lo que realmente ocurre en la práctica. Una brecha entre la teoría y la realidad Desde la llegada de ChatGPT a finales de 2022, el entusiasmo por la IA se ha convertido en política de Estado y estrategia corporativa. Gobiernos y empresas ven en ella una palanca para el crecimiento económico, apostando millones de dólares en modelos que supuestamente automatizarán tareas, aumentarán el rendimiento y generarán retornos millonarios. Sin embargo, una encuesta reciente de IBM a más de 2.000 directores ejecutivos mostró que tres de cada cuatro proyectos de IA no han generado el retorno de inversión esperado. A esto se suma un estudio conjunto de la Universidad Carnegie Mellon y Salesforce, que reveló que los agentes de IA fallan entre el 65% y el 70% de las veces al intentar completar tareas complejas. La consultora Gartner fue aún más contundente: “Los modelos actuales de IA no tienen la madurez ni la capacidad para alcanzar objetivos empresariales complejos”, afirmó Erick Brethenoux, su director de investigación de IA. “La IA no está cumpliendo su función hoy en día y debería dejarnos en paz”, sentenció. La “ceguera ChatGPT” y el marketing del futuro Uno de los elementos más llamativos de esta crisis de percepción es lo que el científico Gary Marcus denomina “ ceguera ChatGPT ”: personas que reconocen los límites de la IA en sus propias áreas, pero asumen que en otras disciplinas es revolucionaria. Este sesgo de optimismo infundado ha sido amplificado por medios, empresas tecnológicas y redes sociales, donde no faltan cuentas que celebran sin matices cada nuevo modelo. Estos canales contribuyen a mantener viva la ilusión de que el siguiente gran avance está a la vuelta de la esquina, sin importar cuántas veces se repita la decepción. Incluso modelos que prometen ser más potentes, como Grok 4 de xAI, siguen presentando problemas no resueltos de razonamiento, alucinaciones y errores básicos. En una demostración reciente, el modelo GPT-4o de OpenAI fue superado en lógica por una consola Atari de 1977. Despidos disfrazados de innovación La situación ha tenido un impacto directo en el mundo laboral. Empresas como Klarna, que en 2023 despidieron personal argumentando que la IA podía hacer su trabajo, hoy están volviendo a contratar humanos. Para muchos analistas, la IA ha sido usada como justificación para recortes de personal y reducción de costos, más que como una herramienta transformadora. En un contexto de incertidumbre económica, donde la confianza empresarial está en mínimos históricos, atribuir los cambios organizacionales a la tecnología es una jugada de relaciones públicas que también favorece el valor bursátil de las empresas.
El contenido generado por IA está inundando los feeds de YouTube y disminuye la paciencia de los consumidores con el contenido social de IA. Recientemente, Emarketer publicó que el 29% de los consumidores considera que el contenido generado por IA es obviamente falso y que el 19% dice que no tiene novedad. Advierte la publicación que esa creciente presencia de contenido deficiente de IA podría degradar la percepción de la plataforma y la calidad del contenido, lo que dificulta que cualquier video, incluido el contenido de alta calidad, se sienta auténtico. Casi dos tercios de los consumidores afirman que el género del contenido cercano influye en su percepción de los anuncios, lo que significa que las marcas que aparecen entre contenido de IA diseñado para generar interacción podrían dañar la percepción de la marca, la confianza del usuario y la eficacia de los anuncios. El motor de recomendaciones de YouTube está mostrando contenido que no se alinea con lo que los usuarios realmente valoran, creando una brecha que algunas plataformas abordan con opciones de personalización del feed para reducir el ruido de la IA. Señala la nota de Emarketer que las marcas deben saber dónde se encuentran sus anuncios, junto a qué aparecen y qué tipo de contenido se publica en plataformas seleccionadas. Y agrega que, a medida que los consumidores se preocupan más por lo que se siente real, las marcas que dependen en gran medida de YouTube y otras plataformas sociales tienen la oportunidad de controlar la narrativa. Recomienda por ello examinar detenidamente los controles de ubicación y la configuración de idoneidad de marca, priorizar campañas dirigidas por creadores y publicar en entornos de contenido impulsado por personas cuya narrativa emocional tenga un impacto positivo.
En los fondos marinos, un pulpo explora, caza y se camufla con una destreza que ningún otro animal logra. Sus brazos, más que simples extremidades, son herramientas multifuncionales capaces de retorcerse, alargarse, acortarse y doblarse al servicio de comportamientos tan variados como cazar un cangrejo, mover piedras o esconderse entre corales. Un solo organismo despliega una flexibilidad que la robótica aún sueña alcanzar. Un equipo internacional de investigadores ha analizado cientos de horas de vídeo de pulpos en hábitats naturales del Caribe y España para entender cómo logran esta coordinación. Lejos de un espectáculo caótico de tentáculos en movimiento, los científicos descubrieron un sistema jerárquico sorprendentemente eficiente: de cuatro deformaciones básicas surgen doce acciones de los brazos, y de esas combinaciones, un amplio repertorio de conductas complejas. Este hallazgo no solo desvela secretos de la biología marina. Los brazos de los pulpos se han convertido en modelo vivo para el diseño de robots blandos, una tecnología que podría revolucionar campos tan distintos como la medicina, la exploración submarina o las operaciones de rescate. Cuatro movimientos para todo un repertorio Los investigadores clasificaron los gestos de los brazos en cuatro deformaciones: acortar, alargar, doblar y torsionar. Aunque parezcan simples, estas “primitivas” pueden combinarse en infinitas variaciones. De movimientos elementales emergen conductas extraordinarias. Durante la observación de 25 pulpos en seis localizaciones distintas, los científicos registraron casi 4.000 acciones de brazos y más de 6.800 deformaciones. Cada tentáculo, independientemente de su posición, fue capaz de ejecutar cualquiera de las deformaciones, pero con cierta especialización. Las partes distales —las más cercanas a las ventosas— eran maestras del doblado, mientras que las zonas proximales, cerca del cuerpo, se especializaban en el alargamiento. Esta organización funcional permite a los pulpos realizar tareas simultáneas con varios brazos: mientras unos exploran, otros sostienen el cuerpo o preparan un ataque. El secreto no está en la fuerza, sino en la coordinación. Inteligencia distribuida bajo el agua A diferencia de los humanos, los pulpos no dependen de un cerebro central que controle cada movimiento. Gran parte de sus neuronas se distribuye en los brazos y las ventosas, lo que les permite reaccionar de forma autónoma y rápida al entorno. Cada brazo piensa por sí mismo, pero trabaja en conjunto. El estudio mostró que las acciones no se reparten de manera aleatoria: los brazos delanteros se emplean más para explorar y alcanzar, mientras que los traseros se encargan de tareas de soporte o locomoción. Esta división parcial del trabajo sugiere que los pulpos optimizan energía y tiempo al mover su cuerpo. Para los ingenieros, este modelo resulta fascinante. Imagina un robot quirúrgico capaz de que cada brazo responda con autonomía, ajustándose en tiempo real a la presión o textura de los tejidos. El control distribuido reduce la necesidad de cálculos centrales complejos, lo que podría simplificar el diseño de máquinas flexibles y eficientes. Un laboratorio en el arrecife Una de las claves de este trabajo es que las observaciones se hicieron en hábitats naturales: arrecifes, praderas marinas, fondos arenosos y zonas de coral. A diferencia de los experimentos en acuarios, los pulpos fueron grabados en plena acción, enfrentándose a la diversidad y el caos del mar. El campo reveló lo que el laboratorio no podía mostrar. Los animales no solo se movían para cazar, sino también para construir refugios, camuflarse con algas o defenderse de depredadores. Cada acción exigía una combinación diferente de deformaciones y brazos, lo que permitió a los científicos construir un “etograma” detallado, una especie de mapa de comportamientos. Este registro exhaustivo mostró que la flexibilidad no es un truco ocasional, sino una estrategia constante. La naturaleza ha perfeccionado durante millones de años un sistema de adaptabilidad extrema. Del mar a los robots blandos Los ingenieros de robótica blanda llevan tiempo inspirándose en los pulpos. Su capacidad de moverse sin huesos rígidos ofrece pistas para diseñar brazos artificiales que puedan operar en espacios reducidos, manipular objetos delicados o moverse entre escombros tras un desastre. El pulpo es un manual viviente para la robótica del futuro. La nueva investigación aporta una ventaja clave: ahora se sabe qué combinaciones básicas dan lugar a conductas complejas. Esto podría traducirse en algoritmos más simples y eficientes para controlar robots blandos. En lugar de programar cada movimiento, bastaría con definir reglas de combinación entre deformaciones básicas. Así, robots médicos podrían intervenir en cirugías mínimamente invasivas con la misma destreza con la que un pulpo extrae un cangrejo de su guarida. Y en el océano, dispositivos inspirados en tentáculos podrían inspeccionar arrecifes frágiles sin dañarlos. La ingeniería empieza a hablar el lenguaje del pulpo. Una revolución flexible por delante El estudio, publicado en Scientific Reports, demuestra que incluso un animal aparentemente enigmático puede ofrecer lecciones prácticas para la tecnología. Los brazos del pulpo nos recuerdan que la simplicidad bien organizada puede superar a la complejidad artificial. Aunque aún queda camino por recorrer —desde materiales capaces de imitar la textura muscular hasta sistemas energéticos que permitan movimientos sostenidos—, el potencial es enorme. Los investigadores sugieren que futuros estudios comparen distintas especies de pulpos, incluidas las de brazos largos y delgados, para ampliar el repertorio de inspiración. La próxima generación de robots podría nacer de la misma lógica que guía a un pulpo en los arrecifes: adaptarse, improvisar y sobrevivir gracias a la flexibilidad. En un futuro no muy lejano, los tentáculos del mar podrían estar operando en quirófanos, explorando planetas o rescatando vidas.
A lo largo de nuestro país, hay zonas en las que el Internet móvil no se encuentra disponible, pero eso comenzará a cambiar gracias a una alianza histórica entre el Gobierno de Chile, Entel y Starlink, permitiendo la conexión directa entre celulares y satélites. ¿Qué modelos de celulares son compatibles para Starlink? Hay que precisar que no todos los modelos son compatibles para la conexión. A raíz de lo anterior, Entel dispuso un listado en su sitio web para que los ciudadanos consulten si su celular es apto para el servicio. Asimismo, es importante que, para asegurar un funcionamiento óptimo, el celular cuente con la última versión de su sistema operativo disponible. En el siguiente enlace ( clic acá) podrás ver las marcas y modelos que son compatibles para el servicio Starlink, disponible para Honor, Motorola, Samsung, Vivo, Xiaomi, ZTE. Detalles sobre la conexión satelital Una de las particularidades del servicio, es que este es automático y funciona de la siguiente manera: Activación automática : Cuando tu teléfono detecte que no hay cobertura de ninguna red móvil terrestre, se conectará automáticamente a la red de satélites de Starlink. Requisito clave : Para que esto funcione, debes tener el servicio de Roaming activado en tu celular. Solo en zonas sin señal : Este servicio se activa únicamente cuando estás en zonas aisladas (“zonas muertas”). Si hay antenas terrestres cercanas, tu teléfono usará la red normal de forma prioritaria. Asimismo, debes saber que el servicio de Starlink se implementará en tres etapas. En esta fase inicial el usuario podrá: Enviar y recibir mensajes de texto (SMS) a cualquier compañía. Por ser tecnología satelital, el envío del SMS podría tardar algunos minutos en concretarse. Solo texto : No podrás enviar fotos, videos ni audios de WhatsApp por ahora. En el futuro, se avanzará hacia el acceso a datos móviles (internet) y finalmente a las llamadas de voz. La conexión satelital estará disponible en casi todo el territorio continental e insular, desde la latitud 58° hacia el norte, incluyendo Rapa Nui y las Islas Juan Fernández. También funcionará dentro de las 12 millas náuticas mar adentro. Por ahora se excluye el territorio de la Antártica chilena, pero la cobertura podría expandirse en futuras actualizaciones. Aunque en esta primera fase solo se habilitarán mensajes de texto, el plan de Starlink contempla dos etapas adicionales que traerán acceso a datos móviles e internet de banda ancha, y finalmente llamadas de voz completas en zonas remotas. Por último, hay que señalar que el servicio será gratuito hasta junio de 2026 para sus clientes nuevos y antiguos. Sin embargo, tendrá costo cero exclusivamente para sus usuarios con planes comerciales vigentes desde los $12.990. A la fecha, Entel ofrece planes móviles desde los $8.495 durante los primeros seis meses, luego suben a $16.990.
La tecnológica OpenAI negó ser responsable del suicidio de un joven de 16 años que se quitó la vida tras interactuar con ChatGPT durante meses, y atribuyó la tragedia a unuso indebido de la herramienta. Las lesiones y daños alegados por los demandantes fueron causados o contribuidos (...) por uso indebido, no autorizado, imprevisible e inapropiado de ChatGPT por parte de Adam Raine, argumenta OpenAI en un documento presentado esta semana ante el Tribunal Superior de California en San Francisco, según NBC News. La compañía respondió así a la demanda interpuesta el pasado agosto por los padres del fallecido, Matt y Maria Raine, en la que afirman que ChatGPTayudó activamente a Adam a explorar métodos de suicidio. Los Raine creen que tanto OpenAI como su propietario, Sam Altman, son responsables de la muerte del adolescente, al supuestamente apresurarse a comercializar la versión del chat GPT-4o, pese a problemas de seguridad. Sin embargo, según OpenAI, Raine violó varias reglas de los términos de la aplicación, como la prohibición de su uso para menores de 18 años sin consentimiento de sus padres o tutores legales, informa NBC. La tecnológica también sostiene que la herramienta advierte a sus usuarios queno deben confiar en sus respuestas como única fuente de verdad, y asegura que, en sus conversaciones, ChatGPT insistió más de cien veces a Raine en que buscara ayuda. OpenAI, convertido en los últimos años en uno de los gigantes estadounidenses de la IA, reitera así que el suicidio de Adam derivó de su rechazo aatender advertencias y buscar ayuda, así como de la falta de respuesta de otros a sus signos evidentes de angustia. En una entrada en su página web, la tecnológica destaca que su respuesta a la demanda de los Raine incluye hechos difíciles sobre la salud mental de Adam y sus circunstancias de vida. La demanda original incluía fragmentos selectivos de sus conversaciones que requieren más contexto, el cual hemos aportado en nuestra respuesta, agrega.