Lejos de las tradicionales, y negativas, impresiones que las personas tienen de los hongos y las bacterias, la ciencia se ha encargado de demostrar, primero, que sus aspectos positivos son cada vez más sobresalientes; y ahora que pueden trabajar en equipo. Una investigación liderada por el académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC, Luis Larrondo, busca que ese trabajo en conjunto entre hongos y bacterias, dé como resultado materiales para su uso en construcción, embalaje y aislación térmica y que además sean amigables con el medio ambiente. Organismos vivos La idea es utilizar estos organismos para producir biomateriales estructurales que además sean superiores en cuanto a funcionalidad, escalabilidad y robustez. En el proyecto participa el profesor Fernán Federici y también integra a investigadores de otras disciplinas e instituciones: Francisco Chateau, de la Facultad de Diseño UC; Alejandra Goity del iBio; y el arquitecto David Benjamin de la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Economía Circular La alta biodegradabilidad de estos materiales permite insertarlos en esquemas de economía circular y, en consecuencia, reducir su huella de carbono lo que permite ofrecer alternativas para sustituir productos como polímeros derivados del petróleo. «Frente a la crisis climática y la urgencia de reemplazar materiales fósiles o no biodegradables, los biomateriales estructurales basados en organismos vivos emergen como una alternativa prometedora. Este desafío se acentúa con nuevas normativas que restringen plásticos de un solo uso en Europa y Estados Unidos, afectando mercados estratégicos para Chile como país exportador» explica el profesor Larrondo. Cholguán y plumavit Tal como explica el académico, uno de los científicos que más ha estudiado a estos microrganismos en el mundo, «al alimentar al hongo con hidratos de carbono presentes en desechos vegetales, este forma una red compacta que invade y rodea el material. Como consecuencia de aquello, tienes algo que al tacto se siente una mezcla entre un cholguán y un plumavit de alta densidad». «Si te imaginas el cholguán, son pedacitos de madera pegados unos con otros. Aquí lo que estamos utilizando para pegar trocitos de madera entre ellos es el micelio del hongo; es esa red que el hongo va formando al crecer», detalló. Segunda generación de biomateriales En línea con la biofabricación avanzada, el proyecto propone explorar biomateriales híbridos de segunda generación, basados en la interacción entre hongos filamentosos y bacterias biomineralizantes. Además, se incorporarán esfuerzos de bioprospección para aislar microorganismos nativos con capacidades destacadas en formación de micelio y biomineralización, priorizando cepas de ecosistemas naturales australes. “La alta biodegradabilidad de estos materiales permitirá insertarlos en la economía circular y contribuir a la reducción de huella de carbono, ofreciendo alternativas reales para sustituir polímeros derivados del petróleo”, concluyó Larrondo. La investigación es financiada por el fondo de investigación de frontera de la Universidad Católica, Avanza UC. Fuente: cooperativaciencia.cl
El Parlamento francés aprobó este martes de forma definitiva la ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años, una medida que convierte a Francia en el primer país de Europa en establecer una restricción general de este tipo y que el Gobierno aspira a aplicar desde el inicio del próximo curso escolar. Francia abre el camino en Europa para proteger a nuestros niños y adolescentes. Seguimos adelante, declaró el presidente francés, Emmanuel Macron, en un vídeo en sus redes sociales poco después de la aprobación definitiva del texto, en el que celebró la decisión del Parlamento y recordó que se trataba de uno de sus compromisos, que ve la luz en la recta final de su segundo y último mandato. Me comprometí a ello y ahora ya está aprobado: las redes sociales estarán prohibidas para los menores de 15 años desde el inicio del curso escolar, escribió al compartir el vídeo en la red social X El jefe del Estado agradeció el respaldo de los parlamentarios y señaló que ahora corresponde al Consejo Constitucional pronunciarse sobre la ley antes de su aplicación. Después, será el momento de actuar para hacer efectiva esta medida y proteger a nuestros hijos en internet, añadió. El texto recibió el respaldo del Senado, que lo aprobó por 243 votos a favor y dos en contra, y horas más tarde fue ratificado por la Asamblea Nacional, con 279 a favor y 81 en contra, culminando varios meses de tramitación parlamentaria. ¿Qué dice la ley? La norma establece que los menores de 15 años no podrán acceder a los servicios de redes sociales ofrecidos por plataformas digitales. Quedan excluidos de la prohibición determinados portales, como las enciclopedias en línea, como Wikipedia, así como las plataformas de desarrollo y distribución de software libre o los proyectos educativos de código abierto. La ley no fija un sistema concreto de verificación de edad, por lo que corresponderá a las plataformas, como Facebook o TikTok, implantar mecanismos para comprobar la edad de sus usuarios. El texto también amplía la prohibición del uso de teléfonos móviles a los institutos, extendiendo una restricción que hasta ahora se aplicaba a las escuelas de primaria y secundaria, aunque los centros podrán contemplar excepciones en sus reglamentos internos. El Gobierno prevé que la prohibición entre en vigor el 1 de septiembre para las nuevas cuentas creadas en las plataformas afectadas. En el caso de las cuentas ya existentes, la medida comenzará a aplicarse tras un periodo transitorio de cuatro meses, a partir del 1 de enero de 2027. La ministra delegada de Asuntos Digitales, Anne Le Hénanff, afirmó ante el Senado que Francia es pionera en Europa al establecer una mayoría digital de 15 años y aseguró que una coalición de 15 países europeos, entre ellos España, estudia incorporar una regulación similar a sus legislaciones nacionales. Australia fue el primer país del mundo en aprobar una restricción similar, pero en su caso para los menores de 16 años. Fuente: cooperativa.cl
Desde los clásicos “torpedos” escondidos en la mano hasta mirar de reojo la prueba del compañero, las trampas en las pruebas acompañan las salas de clases desde siempre, sin embargo, el avance de la inteligencia artificial (IA) abrió un nuevo flanco para instituciones académicas: los lentes inteligentes. En Asia Oriental, donde una sola prueba puede marcar el ingreso a una universidad, el futuro laboral e incluso el estatus social de un estudiante, la preocupación ya dejó de ser una hipótesis. Corea del Sur y Taiwán también encendieron las alertas tras detectarse casos de postulantes que usaron este tipo de dispositivos durante exámenes importantes, informó En Corea del Sur, dos personas que rendían una prueba de inglés —cuyos resultados suelen influir en procesos de contratación— quedaron al descubierto el mes pasado por utilizar lentes inteligentes. Según el medio, se trata de los primeros casos reportados en ese país de fraude mediante lentes con inteligencia artificial. Taiwán vivió una situación similar. Un estudiante que postulaba a una prestigiosa facultad de medicina llamó la atención de los supervisores porque miraba de manera extraña durante la evaluación. Tras una revisión, descubrieron que llevaba lentes inteligentes y que la montura emitía calor. Lentes con IA se transforman en un problema Aunque este tipo de trampas no nació ahora, el problema crece a medida que los dispositivos se vuelven más delgados, accesibles y sofisticados. Los lentes con IA ya no parecen un artefacto futurista: avanzan hacia el consumo masivo y pueden operar con modelos de inteligencia artificial conectados, lo que también abre dudas sobre privacidad. Las autoridades ya comenzaron a reaccionar. En China, durante el exigente examen anual de ingreso a la universidad —que reúne a más de 10 millones de aspirantes cada año—, se exigió revisar todas los lentes de los postulantes. En Corea del Sur, la entidad encargada de los exámenes universitarios aseguró a CNN que conversa con el Ministerio de Educación y oficinas locales para reforzar medidas contra este tipo de fraude, aunque los lentes con IA y otros dispositivos electrónicos ya están prohibidos en las salas. Para los expertos, los casos detectados podrían ser apenas una muestra de un fenómeno mayor. “Si bien se están reportando algunos casos, se están produciendo muchos más que no se reportan”, advirtió Thomas Corbin, profesor de la Universidad Deakin, en Australia, quien ha investigado el uso de lentes con IA y otros dispositivos inteligentes en evaluaciones académicas. Corbin fue más allá y comparó este desafío con el impacto que provocó ChatGPT en los ensayos desde 2022. “La IA portátil supone un desafío para los exámenes tan grande como lo fue ChatGPT para los ensayos en 2022, y simplemente no creo que haya ninguna manera real de que podamos tener prácticas de examen confiables en el futuro”, afirmó. Una trampa que te puede dejar entre los mejores El riesgo quedó en evidencia en un experimento realizado en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong. El profesor adjunto Meng Zili, especialista en lentes con inteligencia artificial, probó un dispositivo comercial durante un examen de pregrado de ingeniería eléctrica. Con solo mirar la prueba, los lentes enviaban las preguntas a un modelo de lenguaje de IA, que generaba respuestas y las mostraba en los lentes. El resultado sorprendió incluso a los investigadores: el puntaje obtenido con el dispositivo habría ubicado al usuario entre los cinco mejores de una clase de más de 100 alumnos. “Tras realizar el experimento, surge la pregunta de cuánto conocimiento necesitan memorizar realmente los estudiantes para los exámenes, en comparación con si deberíamos permitirles usar la IA durante la evaluación, dado a lo que la IA es capaz de hacer actualmente”, planteó Meng. Para Zhang Jun, profesor de ingeniería eléctrica en la misma universidad, el desafío ya no pasa solo por impedir trampas, sino por repensar la educación. “La verdadera cuestión es con qué rapidez podemos repensar y adaptar nuestro sistema educativo: cómo cambiamos la forma en que enseñamos y cómo evaluamos a los estudiantes”, sostuvo. En esa línea, Kong Siu Cheung, de la Universidad de Educación de Hong Kong, llamó a no demonizar la tecnología, sino a enseñar a usarla sin depender de ella. “Debemos usar la tecnología. Debemos usar la IA. No debemos limitarnos a decir que hay que evitarla, que hay que dejar de usarla… En resumen: no delegues tu capacidad de pensamiento”, afirmó. Fuente: biobiochile.cl
Hay quien cree que encerrarse en una habitación por la noche es suficiente para disfrutar de un momento de silencio, pero realmente está muy lejos de aislarse de la gran mayoría de sonidos. ¿ Has oído hablar de la cámara anecoica? Hay varias en el mundo —también en España— y es, literalmente, el lugar más silencioso del mundo. De hecho, no es posible resistir más de 45 minutos en su interior. Se llama anecoica porque en su interior no se produce ningún eco y está construida con materiales que poseen una elevada capacidad de absorción del ruido como fibra de vidrio y algunos tipos de espuma. Su aspecto es llamativo, pues las paredes están formadas por cuñas de forma piramidal y, por supuesto, en zonas lo más aisladas posible. Fue creada por los Laboratorios Orfield de Minesota, Estados Unidos. El silencio es tan absoluto que al cabo de unos segundos es posible oír los latidos del corazón, aunque lo realmente impresionante es que apenas unos minutos después, una persona es capaz de escuchar el sonido de la sangre fluyendo por sus venas. El oído del ser humano es un sistema complejo y la ausencia total de sonido termina en un pitido insoportable que puede derivar en algo mucho más grave, como pérdida de la percepción espacial e inducción a la locura. Hace unos años, el científico y fundador de Laboratorios Orfield Steven Orfield lanzó un desafío para valientes: aguantar 45 minutos dentro de la cámara anecoic a. Una persona lo consiguió, pero ni un segundo más, pues más allá de ese tiempo las consecuencias pueden ser catastróficas. Según Orfield, “ en este lugar, tú te conviertes en el sonido ”. ¿Para qué sirve una cámara anecoica? Básicamente, la cámara anecoica sirve para medir el ruido de una forma mucho más avanzada que los medidores comunes. Son las grandes empresas las que hacen uso de estos lugares para optimizar al máximo sus productos, como es el caso de Microsoft, quien posee el récord Guiness, ya que logró bajar a -20.6 dB. Como el ruido en esta cámara es inexistente, es el lugar perfecto para medir el sonido real que emite un electrodoméstico. El decibelio (dB) es la unidad que se emplea para expresar la relación entre dos valores de presión sonora y potencia eléctrica. En otras palabras, es lo que se usa para medir el ruido. A más decibelios, más ruidoso es un aparato o lugar. Por ejemplo, en una calle con tráfico elevado se suelen superar los 70 dB, mientras que en un estadio de fútbol lleno de aficionados se sobrepasan fácilmente los 100 dB.
El próximo 11 de mayo, una nueva misión espacial encabezada por la doctora Jenny Blamey , directora científica de la Fundación Biociencia e investigadora de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), enviará seis microorganismos extremófilos a la Estación Espacial Internacional (EEI). A diferencia de experimentos previos, estas muestras no permanecerán en el interior de la nave, sino que serán expuestas directamente al vacío y a las condiciones hostiles del espacio exterior. El estudio busca analizar cómo la radiación ionizante, la falta de oxígeno y la ausencia de gravedad modifican el comportamiento funcional, metabólico y genómico de estos organismos. Según explica la doctora Blamey, se trata de una investigación pionera: «Por primera vez van a volver cultivos viables a la Tierra para realizar análisis a nivel de genes y proteínas, y ver si la radiación, la falta de gravedad, o de oxígeno han modificado su comportamiento», señala la experta. El desierto de Atacama: Laboratorio natural de la vida extrema En el Desierto de Atacama, uno de los más áridos del mundo, Blamey y su equipo descubrieron microorganismos capaces de resistir niveles extremos de radiación ultravioleta y gamma. Estos «extremófilos» —organismos que viven óptimamente en lugares donde la vida parecía imposible, como volcanes, géiseres o glaciares— poseen una maquinaria metabólica que podría ser la clave para la supervivencia humana fuera de la Tierra. La misión, que cuenta con el respaldo de la Oficina de Investigaciones Espaciales de Estados Unidos y la NASA, utilizará tecnología de diseño chileno para el traslado de las muestras. Los microorganismos viajarán en «biocámaras» herméticas de tres centímetros cúbicos, diseñadas por Luis Guzmán. Estos contenedores, fabricados con polímeros biocompatibles y sellados con anillos de titanio, serán transportados por un cohete Falcon 9 de SpaceX hasta la EEI, donde los astronautas los anclarán a uno de los brazos exteriores de la estación. De los seis microorganismos seleccionados, tres son arqueas, los organismos más primitivos conocidos, aislados de volcanes submarinos y capaces de vivir sin oxígeno. Los otros tres provienen de ambientes terrestres extremos, seleccionados por su alta resistencia a la radiación cósmica. Aplicaciones en biomedicina y futuras misiones a Marte Esta investigación busca aplicaciones prácticas para la «civilidad» y el futuro de la exploración espacial. El estudio de estos microorganismos podría revelar nuevos biocompuestos para el desarrollo de materiales resistentes y procesos industriales más sustentables, como la extracción de minerales menos contaminante. «Nos interesa estudiar cuáles son los mecanismos que permiten a estos organismos resistir tanta energía. Es posible que generen biocompuestos que ayuden a proteger a los seres humanos frente a desastres nucleares o altas exposiciones a radiación», destaca Blamey a Cooperativa Ciencia. Estas aplicaciones son vitales considerando las futuras misiones tripuladas a la Luna y las proyectadas para Marte. Fuente: www.cooperativa
Lejos de las tradicionales, y negativas, impresiones que las personas tienen de los hongos y las bacterias, la ciencia se ha encargado de demostrar, primero, que sus aspectos positivos son cada vez más sobresalientes; y ahora que pueden trabajar en equipo. Una investigación liderada por el académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC, Luis Larrondo, busca que ese trabajo en conjunto entre hongos y bacterias, dé como resultado materiales para su uso en construcción, embalaje y aislación térmica y que además sean amigables con el medio ambiente. Organismos vivos La idea es utilizar estos organismos para producir biomateriales estructurales que además sean superiores en cuanto a funcionalidad, escalabilidad y robustez. En el proyecto participa el profesor Fernán Federici y también integra a investigadores de otras disciplinas e instituciones: Francisco Chateau, de la Facultad de Diseño UC; Alejandra Goity del iBio; y el arquitecto David Benjamin de la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Economía Circular La alta biodegradabilidad de estos materiales permite insertarlos en esquemas de economía circular y, en consecuencia, reducir su huella de carbono lo que permite ofrecer alternativas para sustituir productos como polímeros derivados del petróleo. «Frente a la crisis climática y la urgencia de reemplazar materiales fósiles o no biodegradables, los biomateriales estructurales basados en organismos vivos emergen como una alternativa prometedora. Este desafío se acentúa con nuevas normativas que restringen plásticos de un solo uso en Europa y Estados Unidos, afectando mercados estratégicos para Chile como país exportador» explica el profesor Larrondo. Cholguán y plumavit Tal como explica el académico, uno de los científicos que más ha estudiado a estos microrganismos en el mundo, «al alimentar al hongo con hidratos de carbono presentes en desechos vegetales, este forma una red compacta que invade y rodea el material. Como consecuencia de aquello, tienes algo que al tacto se siente una mezcla entre un cholguán y un plumavit de alta densidad». «Si te imaginas el cholguán, son pedacitos de madera pegados unos con otros. Aquí lo que estamos utilizando para pegar trocitos de madera entre ellos es el micelio del hongo; es esa red que el hongo va formando al crecer», detalló. Segunda generación de biomateriales En línea con la biofabricación avanzada, el proyecto propone explorar biomateriales híbridos de segunda generación, basados en la interacción entre hongos filamentosos y bacterias biomineralizantes. Además, se incorporarán esfuerzos de bioprospección para aislar microorganismos nativos con capacidades destacadas en formación de micelio y biomineralización, priorizando cepas de ecosistemas naturales australes. “La alta biodegradabilidad de estos materiales permitirá insertarlos en la economía circular y contribuir a la reducción de huella de carbono, ofreciendo alternativas reales para sustituir polímeros derivados del petróleo”, concluyó Larrondo. La investigación es financiada por el fondo de investigación de frontera de la Universidad Católica, Avanza UC. Fuente: cooperativaciencia.cl
El Parlamento francés aprobó este martes de forma definitiva la ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años, una medida que convierte a Francia en el primer país de Europa en establecer una restricción general de este tipo y que el Gobierno aspira a aplicar desde el inicio del próximo curso escolar. Francia abre el camino en Europa para proteger a nuestros niños y adolescentes. Seguimos adelante, declaró el presidente francés, Emmanuel Macron, en un vídeo en sus redes sociales poco después de la aprobación definitiva del texto, en el que celebró la decisión del Parlamento y recordó que se trataba de uno de sus compromisos, que ve la luz en la recta final de su segundo y último mandato. Me comprometí a ello y ahora ya está aprobado: las redes sociales estarán prohibidas para los menores de 15 años desde el inicio del curso escolar, escribió al compartir el vídeo en la red social X El jefe del Estado agradeció el respaldo de los parlamentarios y señaló que ahora corresponde al Consejo Constitucional pronunciarse sobre la ley antes de su aplicación. Después, será el momento de actuar para hacer efectiva esta medida y proteger a nuestros hijos en internet, añadió. El texto recibió el respaldo del Senado, que lo aprobó por 243 votos a favor y dos en contra, y horas más tarde fue ratificado por la Asamblea Nacional, con 279 a favor y 81 en contra, culminando varios meses de tramitación parlamentaria. ¿Qué dice la ley? La norma establece que los menores de 15 años no podrán acceder a los servicios de redes sociales ofrecidos por plataformas digitales. Quedan excluidos de la prohibición determinados portales, como las enciclopedias en línea, como Wikipedia, así como las plataformas de desarrollo y distribución de software libre o los proyectos educativos de código abierto. La ley no fija un sistema concreto de verificación de edad, por lo que corresponderá a las plataformas, como Facebook o TikTok, implantar mecanismos para comprobar la edad de sus usuarios. El texto también amplía la prohibición del uso de teléfonos móviles a los institutos, extendiendo una restricción que hasta ahora se aplicaba a las escuelas de primaria y secundaria, aunque los centros podrán contemplar excepciones en sus reglamentos internos. El Gobierno prevé que la prohibición entre en vigor el 1 de septiembre para las nuevas cuentas creadas en las plataformas afectadas. En el caso de las cuentas ya existentes, la medida comenzará a aplicarse tras un periodo transitorio de cuatro meses, a partir del 1 de enero de 2027. La ministra delegada de Asuntos Digitales, Anne Le Hénanff, afirmó ante el Senado que Francia es pionera en Europa al establecer una mayoría digital de 15 años y aseguró que una coalición de 15 países europeos, entre ellos España, estudia incorporar una regulación similar a sus legislaciones nacionales. Australia fue el primer país del mundo en aprobar una restricción similar, pero en su caso para los menores de 16 años. Fuente: cooperativa.cl
Desde los clásicos “torpedos” escondidos en la mano hasta mirar de reojo la prueba del compañero, las trampas en las pruebas acompañan las salas de clases desde siempre, sin embargo, el avance de la inteligencia artificial (IA) abrió un nuevo flanco para instituciones académicas: los lentes inteligentes. En Asia Oriental, donde una sola prueba puede marcar el ingreso a una universidad, el futuro laboral e incluso el estatus social de un estudiante, la preocupación ya dejó de ser una hipótesis. Corea del Sur y Taiwán también encendieron las alertas tras detectarse casos de postulantes que usaron este tipo de dispositivos durante exámenes importantes, informó En Corea del Sur, dos personas que rendían una prueba de inglés —cuyos resultados suelen influir en procesos de contratación— quedaron al descubierto el mes pasado por utilizar lentes inteligentes. Según el medio, se trata de los primeros casos reportados en ese país de fraude mediante lentes con inteligencia artificial. Taiwán vivió una situación similar. Un estudiante que postulaba a una prestigiosa facultad de medicina llamó la atención de los supervisores porque miraba de manera extraña durante la evaluación. Tras una revisión, descubrieron que llevaba lentes inteligentes y que la montura emitía calor. Lentes con IA se transforman en un problema Aunque este tipo de trampas no nació ahora, el problema crece a medida que los dispositivos se vuelven más delgados, accesibles y sofisticados. Los lentes con IA ya no parecen un artefacto futurista: avanzan hacia el consumo masivo y pueden operar con modelos de inteligencia artificial conectados, lo que también abre dudas sobre privacidad. Las autoridades ya comenzaron a reaccionar. En China, durante el exigente examen anual de ingreso a la universidad —que reúne a más de 10 millones de aspirantes cada año—, se exigió revisar todas los lentes de los postulantes. En Corea del Sur, la entidad encargada de los exámenes universitarios aseguró a CNN que conversa con el Ministerio de Educación y oficinas locales para reforzar medidas contra este tipo de fraude, aunque los lentes con IA y otros dispositivos electrónicos ya están prohibidos en las salas. Para los expertos, los casos detectados podrían ser apenas una muestra de un fenómeno mayor. “Si bien se están reportando algunos casos, se están produciendo muchos más que no se reportan”, advirtió Thomas Corbin, profesor de la Universidad Deakin, en Australia, quien ha investigado el uso de lentes con IA y otros dispositivos inteligentes en evaluaciones académicas. Corbin fue más allá y comparó este desafío con el impacto que provocó ChatGPT en los ensayos desde 2022. “La IA portátil supone un desafío para los exámenes tan grande como lo fue ChatGPT para los ensayos en 2022, y simplemente no creo que haya ninguna manera real de que podamos tener prácticas de examen confiables en el futuro”, afirmó. Una trampa que te puede dejar entre los mejores El riesgo quedó en evidencia en un experimento realizado en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong. El profesor adjunto Meng Zili, especialista en lentes con inteligencia artificial, probó un dispositivo comercial durante un examen de pregrado de ingeniería eléctrica. Con solo mirar la prueba, los lentes enviaban las preguntas a un modelo de lenguaje de IA, que generaba respuestas y las mostraba en los lentes. El resultado sorprendió incluso a los investigadores: el puntaje obtenido con el dispositivo habría ubicado al usuario entre los cinco mejores de una clase de más de 100 alumnos. “Tras realizar el experimento, surge la pregunta de cuánto conocimiento necesitan memorizar realmente los estudiantes para los exámenes, en comparación con si deberíamos permitirles usar la IA durante la evaluación, dado a lo que la IA es capaz de hacer actualmente”, planteó Meng. Para Zhang Jun, profesor de ingeniería eléctrica en la misma universidad, el desafío ya no pasa solo por impedir trampas, sino por repensar la educación. “La verdadera cuestión es con qué rapidez podemos repensar y adaptar nuestro sistema educativo: cómo cambiamos la forma en que enseñamos y cómo evaluamos a los estudiantes”, sostuvo. En esa línea, Kong Siu Cheung, de la Universidad de Educación de Hong Kong, llamó a no demonizar la tecnología, sino a enseñar a usarla sin depender de ella. “Debemos usar la tecnología. Debemos usar la IA. No debemos limitarnos a decir que hay que evitarla, que hay que dejar de usarla… En resumen: no delegues tu capacidad de pensamiento”, afirmó. Fuente: biobiochile.cl
Hay quien cree que encerrarse en una habitación por la noche es suficiente para disfrutar de un momento de silencio, pero realmente está muy lejos de aislarse de la gran mayoría de sonidos. ¿ Has oído hablar de la cámara anecoica? Hay varias en el mundo —también en España— y es, literalmente, el lugar más silencioso del mundo. De hecho, no es posible resistir más de 45 minutos en su interior. Se llama anecoica porque en su interior no se produce ningún eco y está construida con materiales que poseen una elevada capacidad de absorción del ruido como fibra de vidrio y algunos tipos de espuma. Su aspecto es llamativo, pues las paredes están formadas por cuñas de forma piramidal y, por supuesto, en zonas lo más aisladas posible. Fue creada por los Laboratorios Orfield de Minesota, Estados Unidos. El silencio es tan absoluto que al cabo de unos segundos es posible oír los latidos del corazón, aunque lo realmente impresionante es que apenas unos minutos después, una persona es capaz de escuchar el sonido de la sangre fluyendo por sus venas. El oído del ser humano es un sistema complejo y la ausencia total de sonido termina en un pitido insoportable que puede derivar en algo mucho más grave, como pérdida de la percepción espacial e inducción a la locura. Hace unos años, el científico y fundador de Laboratorios Orfield Steven Orfield lanzó un desafío para valientes: aguantar 45 minutos dentro de la cámara anecoic a. Una persona lo consiguió, pero ni un segundo más, pues más allá de ese tiempo las consecuencias pueden ser catastróficas. Según Orfield, “ en este lugar, tú te conviertes en el sonido ”. ¿Para qué sirve una cámara anecoica? Básicamente, la cámara anecoica sirve para medir el ruido de una forma mucho más avanzada que los medidores comunes. Son las grandes empresas las que hacen uso de estos lugares para optimizar al máximo sus productos, como es el caso de Microsoft, quien posee el récord Guiness, ya que logró bajar a -20.6 dB. Como el ruido en esta cámara es inexistente, es el lugar perfecto para medir el sonido real que emite un electrodoméstico. El decibelio (dB) es la unidad que se emplea para expresar la relación entre dos valores de presión sonora y potencia eléctrica. En otras palabras, es lo que se usa para medir el ruido. A más decibelios, más ruidoso es un aparato o lugar. Por ejemplo, en una calle con tráfico elevado se suelen superar los 70 dB, mientras que en un estadio de fútbol lleno de aficionados se sobrepasan fácilmente los 100 dB.
El próximo 11 de mayo, una nueva misión espacial encabezada por la doctora Jenny Blamey , directora científica de la Fundación Biociencia e investigadora de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), enviará seis microorganismos extremófilos a la Estación Espacial Internacional (EEI). A diferencia de experimentos previos, estas muestras no permanecerán en el interior de la nave, sino que serán expuestas directamente al vacío y a las condiciones hostiles del espacio exterior. El estudio busca analizar cómo la radiación ionizante, la falta de oxígeno y la ausencia de gravedad modifican el comportamiento funcional, metabólico y genómico de estos organismos. Según explica la doctora Blamey, se trata de una investigación pionera: «Por primera vez van a volver cultivos viables a la Tierra para realizar análisis a nivel de genes y proteínas, y ver si la radiación, la falta de gravedad, o de oxígeno han modificado su comportamiento», señala la experta. El desierto de Atacama: Laboratorio natural de la vida extrema En el Desierto de Atacama, uno de los más áridos del mundo, Blamey y su equipo descubrieron microorganismos capaces de resistir niveles extremos de radiación ultravioleta y gamma. Estos «extremófilos» —organismos que viven óptimamente en lugares donde la vida parecía imposible, como volcanes, géiseres o glaciares— poseen una maquinaria metabólica que podría ser la clave para la supervivencia humana fuera de la Tierra. La misión, que cuenta con el respaldo de la Oficina de Investigaciones Espaciales de Estados Unidos y la NASA, utilizará tecnología de diseño chileno para el traslado de las muestras. Los microorganismos viajarán en «biocámaras» herméticas de tres centímetros cúbicos, diseñadas por Luis Guzmán. Estos contenedores, fabricados con polímeros biocompatibles y sellados con anillos de titanio, serán transportados por un cohete Falcon 9 de SpaceX hasta la EEI, donde los astronautas los anclarán a uno de los brazos exteriores de la estación. De los seis microorganismos seleccionados, tres son arqueas, los organismos más primitivos conocidos, aislados de volcanes submarinos y capaces de vivir sin oxígeno. Los otros tres provienen de ambientes terrestres extremos, seleccionados por su alta resistencia a la radiación cósmica. Aplicaciones en biomedicina y futuras misiones a Marte Esta investigación busca aplicaciones prácticas para la «civilidad» y el futuro de la exploración espacial. El estudio de estos microorganismos podría revelar nuevos biocompuestos para el desarrollo de materiales resistentes y procesos industriales más sustentables, como la extracción de minerales menos contaminante. «Nos interesa estudiar cuáles son los mecanismos que permiten a estos organismos resistir tanta energía. Es posible que generen biocompuestos que ayuden a proteger a los seres humanos frente a desastres nucleares o altas exposiciones a radiación», destaca Blamey a Cooperativa Ciencia. Estas aplicaciones son vitales considerando las futuras misiones tripuladas a la Luna y las proyectadas para Marte. Fuente: www.cooperativa