Chile comienza a dibujar cómo será su conectividad durante la próxima década y entre los planes aparece un cambio importante para las redes móviles: avanzar hacia el apagado del 3G mientras el país prepara el terreno para tecnologías como 5.5G y el futuro 6G. ¿Qué es el Plan Nacional Digital 2026-2036? La Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) presentó este 7 de octubre los ejes del Plan Nacional Digital 2026-2036, una hoja de ruta mandatada por la Ley de Internet como Servicio Público que busca orientar el desarrollo tecnológico de Chile durante los próximos diez años. Carreteras Digitales del Futuro y Proyecciones de Inversión Uno de los focos principales es el desarrollo de las “Carreteras Digitales del Futuro”, política que considera preparar la infraestructura y el espectro para el despliegue de 5G, 5.5G y 6G. Las proyecciones de inversión son ambiciosas: Inversiones en telecomunicaciones: US$2.000 millones proyectados hacia 2030. Data centers y servicios de nube: US$160.000 millones proyectados hacia 2050. Los 7 Ejes Estratégicos de Subtel La propuesta está organizada en siete pilares fundamentales para la transformación digital del país: Carreteras digitales del futuro: Infraestructura de alta velocidad. Inversiones y desarrollo digital: Fomento al capital privado. Conectividad: Aumento de capacidad, resiliencia y alcance territorial. Ciberseguridad: Protección de datos y redes críticas. Accesibilidad universal: Cierre de la brecha digital. Calidad de servicio: Mejora en la experiencia del usuario final. Innovación y talento: Capacitación para la economía digital. Preguntas Frecuentes (FAQ) ¿Cuándo se apagará el 3G en Chile? Por ahora, Subtel no ha informado una fecha concreta para el apagado definitivo de las redes 3G. El proceso se definirá en las próximas mesas de trabajo. ¿Cuál es el objetivo del Plan Nacional Digital? El objetivo principal es convertir a Chile en un hub digital de América Latina, aprovechando la fibra óptica, la conectividad satelital y las redes 5G para potenciar sectores como la minería, agricultura y salud mediante un “fast track regulatorio”. La presentación marca el inicio de una serie de mesas de trabajo que se realizarán durante los próximos meses para consolidar el documento final que regirá la infraestructura digital chilena hasta 2036. Fuente: supergeek.cl
Con el propósito de optimizar los recursos públicos y modernizar la labor fiscalizadora del Estado, la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), en colaboración con la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, presentó VigIA. Se trata de un avanzado sistema que combina reglas determinísticas, análisis de umbrales e inteligencia artificial para detectar de manera temprana señales de riesgo en la emisión de licencias médicas. El proyecto fue encabezado por el académico del Departamento de Ingeniería Industrial (DII), Richard Weber, quien lideró la consultoría que permitió diseñar y escalar los algoritmos que sustentan la plataforma. «Con VigIA logramos traducir tecnologías de inteligencia artificial muy complejas en herramientas simples y amigables. Nuestro rol como universidad pública es poner la ingeniería avanzada al servicio de los grandes desafíos del país y garantizar que los recursos estatales se utilicen donde realmente se necesitan», destacó Weber respecto al compromiso institucional puesto en la iniciativa. Transferencia tecnológica y colaboración pública El desarrollo de VigIA se extendió durante 19 meses. Durante este proceso, el equipo de la Universidad de Chile entregó las fórmulas matemáticas, los códigos de programación y capacitaciones para que los equipos técnicos del organismo estatal pudieran operar y perfeccionar la plataforma de forma autónoma. Al respecto, la superintendenta (s) de Seguridad Social, Patricia Soto, valoró el impacto de esta modernización financiada por el Ministerio de Hacienda: «El convenio (…) permitió el desarrollo de capacidades para explotar la información disponible de la emisión de la licencia médica electrónica, sistematizando diversos componentes que abordan la identificación de emisiones que incumplen los controles definidos por la Suseso». Por su parte, el jefe de desarrollo del sistema e ingeniero civil industrial de la FCFM, Jorge Gaete, puntualizó que la arquitectura flexible del software y el conocimiento experto del regulador permitieron transformar una problemática de alta complejidad en una solución accesible y de alto valor operativo. La ciencia detrás de los datos VigIA usa modelos de grafos, una rama de las matemáticas que modela relaciones y que antecede al auge comercial de la inteligencia artificial. A través de este método —similar a cómo se cartografían las redes sociales—, el sistema conecta y mapea los vínculos existentes entre profesionales de la salud, empleadores y trabajadores. Al analizar la información de forma relacional y no como registros aislados, el algoritmo es capaz de identificar comportamientos sospechosos o agrupaciones atípicas que pasarían inadvertidas ante una revisión tradicional. Esta aproximación tecnológica ya ha demostrado su efectividad en otros proyectos de interés público desarrollados por la misma casa de estudios, como Fiscal HeredIA , plataforma diseñada junto al Ministerio Público para la búsqueda de personas prófugas de la justicia. Fuente: cooperativa.cl
Una investigación entre el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) analizó los efectos cognitivos del uso de ChatGPT en la educación superior. El estudio fue liderado por Ivan Aslanov (Cenia), Ernesto Guerra (Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la U. de Chile) y Patricio Felmer, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2011. Para evaluar este fenómeno, el equipo trabajó con una muestra de 102 estudiantes universitarios chilenos divididos en tres grupos. Cada uno debió resolver preguntas sobre fenómenos cotidianos, tales como el origen de los años bisiestos, el funcionamiento de los cierres, las fases lunares y la fabricación del vidrio. El primer grupo interactuó directamente con ChatGPT; el segundo leyó los mismos textos generados por la IA en un formato estático; mientras que el tercero no recibió material de consulta. Los hallazgos demostraron que los estudiantes que interactuaron con ChatGPT presentaron la brecha más amplia entre lo que creían saber y lo que verdaderamente lograron plasmar por escrito, fenómeno conocido como la «ilusión de profundidad explicativa». Menor calidad y vocabulario reducido Además de esta marcada sobreestimación, el rendimiento académico posterior fue más bajo. Evaluadores independientes calificaron las respuestas en una escala de 1 a 4 puntos: quienes consultaron a ChatGPT obtuvieron un promedio de 2,47 puntos, frente a los 2,75 alcanzados por el grupo que solo leyó los contenidos. El análisis lingüístico arrojó diferencias similares. Los textos elaborados por los usuarios de ChatGPT fueron más breves (43,8 palabras promedio frente a 59,6 del grupo lector) y evidenciaron menor diversidad de vocabulario. «Tener acceso a una buena explicación no significa necesariamente haber incorporado ese conocimiento. Una persona puede reconocer y seguir una explicación cuando la tiene delante, pero no necesariamente reconstruirla después por sí misma «, advirtió el investigador Ernesto Guerra. El desafío pedagógico Los autores son enfáticos en señalar que el estudio no busca catalogar a la inteligencia artificial como una herramienta negativa para el aprendizaje. El hallazgo apunta más bien a que la interacción conversacional puede llevar a los usuarios a adjudicarse mentalmente un saber que en realidad pertenece a la plataforma. El estudio cobra mayor relevancia tras los resultados de la prueba PISA 2025, que reflejan un uso masivo y acelerado de herramientas generativas entre escolares y jóvenes, «lo que vuelve especialmente pertinente preguntarse no sólo cuánto utilizan estas herramientas, sino también qué ocurre con la comprensión que construyen a partir de ellas». Fuente: cooperativa.cl
WhatsApp modificará nuevamente los requisitos necesarios para utilizar la aplicación. Desde el 30 de septiembre de 2026, los celulares Android deberán contar con Android 6 o una versión posterior para mantener la compatibilidad con el servicio. El cambio afectará principalmente a equipos antiguos que todavía funcionan con Android 5.1, Android 5.0 o versiones anteriores y que ya no pueden recibir actualizaciones oficiales de sus fabricantes. La medida forma parte de las revisiones periódicas que realiza WhatsApp sobre los sistemas operativos compatibles. La plataforma explica que estos cambios responden a la evolución de los dispositivos y del software. Los equipos más antiguos pueden no contar con las actualizaciones de seguridad necesarias o con las prestaciones requeridas para ejecutar las nuevas funciones de la aplicación. Los celulares Android que podrían verse afectados Entre los modelos que aparecen asociados a versiones antiguas de Android se encuentran algunos equipos que fueron lanzados hace más de una década. La lista incluye modelos como el Samsung Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core y Galaxy Trend Lite. También aparecen el Moto G y Moto E de primera generación, además de equipos LG como el Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2 y Nexus 4. También figuran algunos modelos antiguos de Sony y Huawei, aunque la compatibilidad depende de la versión de Android que tenga instalada cada dispositivo. Por eso, más que el modelo del teléfono, el elemento que se debe revisar es el sistema operativo. ¿Qué pasará con los iPhone? En los teléfonos de Apple el cambio será posterior. WhatsApp mantendrá actualmente la compatibilidad con iPhone que utilicen iOS 15.1 o versiones posteriores. Sin embargo, desde el 30 de noviembre de 2026, la aplicación exigirá iOS 15.5 como versión mínima. Esto dejará fuera a equipos que no pueden actualizarse a esa versión, entre ellos modelos como el iPhone 6, iPhone 6 Plus, iPhone 5s, iPhone 5c y iPhone 5. Que un teléfono quede fuera de los requisitos de compatibilidad no significa que la aplicación desaparezca automáticamente el mismo día. WhatsApp señala que suele avisar previamente a los usuarios cuando un sistema operativo dejará de ser compatible y recomienda actualizar el dispositivo. Con el tiempo, los equipos que no cumplan con los requisitos pueden dejar de recibir nuevas versiones de la aplicación y presentar problemas para iniciar sesión, verificar el número, enviar mensajes, recibir archivos o realizar llamadas y videollamadas. Fuente: theclinic.cl
Elon Musk y Sam Altman están de acuerdo con la propuesta de Dario Amodei, CEO de Anthropic, para ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial ( IA) a fin de reforzar las medidas de seguridad. Amodei planteó la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo de IA para establecer mecanismos que permitan evaluar los riesgos de los sistemas más avanzados. Elon Musk y Sam Altman expresaron estar de acuerdo. Elon Musk y Sam Altman respaldan propuesta de Dario Amodei para desacelerar avance de la IA A través de redes sociales, Dario Amodei compartió el ensayo que escribió sobre la necesidad de garantizar medidas de seguridad antes de continuar con el desarrollo de la IA, que crece con velocidad. Según el directivo de Anthropic, algunos sistemas de IA podrían representar riesgos importantes para la humanidad, como posibles ataques cibernéticos a gran escala o el desarrollo de armas biológicas. Elon Musk y Sam Altman repostearon la publicación de Dario Amodei y expresaron su coincidencia en la necesidad de establecer más seguridad frente al desarrollo de sistemas de IA cada vez más capaces. Mientras que el fundador de Grok solo dijo que “Darío tiene razón”, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, señaló que el tema de seguridad es prioridad en la empresa y adelantó que ya trabajan en una propuesta. La coincidencia entre figuras de compañías rivales refleja el latente riesgo por el acelerado desarrollo de la IA y la falta de controles y medidas de seguridad que protejan a la humanidad.
Chile comienza a dibujar cómo será su conectividad durante la próxima década y entre los planes aparece un cambio importante para las redes móviles: avanzar hacia el apagado del 3G mientras el país prepara el terreno para tecnologías como 5.5G y el futuro 6G. ¿Qué es el Plan Nacional Digital 2026-2036? La Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) presentó este 7 de octubre los ejes del Plan Nacional Digital 2026-2036, una hoja de ruta mandatada por la Ley de Internet como Servicio Público que busca orientar el desarrollo tecnológico de Chile durante los próximos diez años. Carreteras Digitales del Futuro y Proyecciones de Inversión Uno de los focos principales es el desarrollo de las “Carreteras Digitales del Futuro”, política que considera preparar la infraestructura y el espectro para el despliegue de 5G, 5.5G y 6G. Las proyecciones de inversión son ambiciosas: Inversiones en telecomunicaciones: US$2.000 millones proyectados hacia 2030. Data centers y servicios de nube: US$160.000 millones proyectados hacia 2050. Los 7 Ejes Estratégicos de Subtel La propuesta está organizada en siete pilares fundamentales para la transformación digital del país: Carreteras digitales del futuro: Infraestructura de alta velocidad. Inversiones y desarrollo digital: Fomento al capital privado. Conectividad: Aumento de capacidad, resiliencia y alcance territorial. Ciberseguridad: Protección de datos y redes críticas. Accesibilidad universal: Cierre de la brecha digital. Calidad de servicio: Mejora en la experiencia del usuario final. Innovación y talento: Capacitación para la economía digital. Preguntas Frecuentes (FAQ) ¿Cuándo se apagará el 3G en Chile? Por ahora, Subtel no ha informado una fecha concreta para el apagado definitivo de las redes 3G. El proceso se definirá en las próximas mesas de trabajo. ¿Cuál es el objetivo del Plan Nacional Digital? El objetivo principal es convertir a Chile en un hub digital de América Latina, aprovechando la fibra óptica, la conectividad satelital y las redes 5G para potenciar sectores como la minería, agricultura y salud mediante un “fast track regulatorio”. La presentación marca el inicio de una serie de mesas de trabajo que se realizarán durante los próximos meses para consolidar el documento final que regirá la infraestructura digital chilena hasta 2036. Fuente: supergeek.cl
Con el propósito de optimizar los recursos públicos y modernizar la labor fiscalizadora del Estado, la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), en colaboración con la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, presentó VigIA. Se trata de un avanzado sistema que combina reglas determinísticas, análisis de umbrales e inteligencia artificial para detectar de manera temprana señales de riesgo en la emisión de licencias médicas. El proyecto fue encabezado por el académico del Departamento de Ingeniería Industrial (DII), Richard Weber, quien lideró la consultoría que permitió diseñar y escalar los algoritmos que sustentan la plataforma. «Con VigIA logramos traducir tecnologías de inteligencia artificial muy complejas en herramientas simples y amigables. Nuestro rol como universidad pública es poner la ingeniería avanzada al servicio de los grandes desafíos del país y garantizar que los recursos estatales se utilicen donde realmente se necesitan», destacó Weber respecto al compromiso institucional puesto en la iniciativa. Transferencia tecnológica y colaboración pública El desarrollo de VigIA se extendió durante 19 meses. Durante este proceso, el equipo de la Universidad de Chile entregó las fórmulas matemáticas, los códigos de programación y capacitaciones para que los equipos técnicos del organismo estatal pudieran operar y perfeccionar la plataforma de forma autónoma. Al respecto, la superintendenta (s) de Seguridad Social, Patricia Soto, valoró el impacto de esta modernización financiada por el Ministerio de Hacienda: «El convenio (…) permitió el desarrollo de capacidades para explotar la información disponible de la emisión de la licencia médica electrónica, sistematizando diversos componentes que abordan la identificación de emisiones que incumplen los controles definidos por la Suseso». Por su parte, el jefe de desarrollo del sistema e ingeniero civil industrial de la FCFM, Jorge Gaete, puntualizó que la arquitectura flexible del software y el conocimiento experto del regulador permitieron transformar una problemática de alta complejidad en una solución accesible y de alto valor operativo. La ciencia detrás de los datos VigIA usa modelos de grafos, una rama de las matemáticas que modela relaciones y que antecede al auge comercial de la inteligencia artificial. A través de este método —similar a cómo se cartografían las redes sociales—, el sistema conecta y mapea los vínculos existentes entre profesionales de la salud, empleadores y trabajadores. Al analizar la información de forma relacional y no como registros aislados, el algoritmo es capaz de identificar comportamientos sospechosos o agrupaciones atípicas que pasarían inadvertidas ante una revisión tradicional. Esta aproximación tecnológica ya ha demostrado su efectividad en otros proyectos de interés público desarrollados por la misma casa de estudios, como Fiscal HeredIA , plataforma diseñada junto al Ministerio Público para la búsqueda de personas prófugas de la justicia. Fuente: cooperativa.cl
Una investigación entre el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) analizó los efectos cognitivos del uso de ChatGPT en la educación superior. El estudio fue liderado por Ivan Aslanov (Cenia), Ernesto Guerra (Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la U. de Chile) y Patricio Felmer, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2011. Para evaluar este fenómeno, el equipo trabajó con una muestra de 102 estudiantes universitarios chilenos divididos en tres grupos. Cada uno debió resolver preguntas sobre fenómenos cotidianos, tales como el origen de los años bisiestos, el funcionamiento de los cierres, las fases lunares y la fabricación del vidrio. El primer grupo interactuó directamente con ChatGPT; el segundo leyó los mismos textos generados por la IA en un formato estático; mientras que el tercero no recibió material de consulta. Los hallazgos demostraron que los estudiantes que interactuaron con ChatGPT presentaron la brecha más amplia entre lo que creían saber y lo que verdaderamente lograron plasmar por escrito, fenómeno conocido como la «ilusión de profundidad explicativa». Menor calidad y vocabulario reducido Además de esta marcada sobreestimación, el rendimiento académico posterior fue más bajo. Evaluadores independientes calificaron las respuestas en una escala de 1 a 4 puntos: quienes consultaron a ChatGPT obtuvieron un promedio de 2,47 puntos, frente a los 2,75 alcanzados por el grupo que solo leyó los contenidos. El análisis lingüístico arrojó diferencias similares. Los textos elaborados por los usuarios de ChatGPT fueron más breves (43,8 palabras promedio frente a 59,6 del grupo lector) y evidenciaron menor diversidad de vocabulario. «Tener acceso a una buena explicación no significa necesariamente haber incorporado ese conocimiento. Una persona puede reconocer y seguir una explicación cuando la tiene delante, pero no necesariamente reconstruirla después por sí misma «, advirtió el investigador Ernesto Guerra. El desafío pedagógico Los autores son enfáticos en señalar que el estudio no busca catalogar a la inteligencia artificial como una herramienta negativa para el aprendizaje. El hallazgo apunta más bien a que la interacción conversacional puede llevar a los usuarios a adjudicarse mentalmente un saber que en realidad pertenece a la plataforma. El estudio cobra mayor relevancia tras los resultados de la prueba PISA 2025, que reflejan un uso masivo y acelerado de herramientas generativas entre escolares y jóvenes, «lo que vuelve especialmente pertinente preguntarse no sólo cuánto utilizan estas herramientas, sino también qué ocurre con la comprensión que construyen a partir de ellas». Fuente: cooperativa.cl
WhatsApp modificará nuevamente los requisitos necesarios para utilizar la aplicación. Desde el 30 de septiembre de 2026, los celulares Android deberán contar con Android 6 o una versión posterior para mantener la compatibilidad con el servicio. El cambio afectará principalmente a equipos antiguos que todavía funcionan con Android 5.1, Android 5.0 o versiones anteriores y que ya no pueden recibir actualizaciones oficiales de sus fabricantes. La medida forma parte de las revisiones periódicas que realiza WhatsApp sobre los sistemas operativos compatibles. La plataforma explica que estos cambios responden a la evolución de los dispositivos y del software. Los equipos más antiguos pueden no contar con las actualizaciones de seguridad necesarias o con las prestaciones requeridas para ejecutar las nuevas funciones de la aplicación. Los celulares Android que podrían verse afectados Entre los modelos que aparecen asociados a versiones antiguas de Android se encuentran algunos equipos que fueron lanzados hace más de una década. La lista incluye modelos como el Samsung Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core y Galaxy Trend Lite. También aparecen el Moto G y Moto E de primera generación, además de equipos LG como el Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2 y Nexus 4. También figuran algunos modelos antiguos de Sony y Huawei, aunque la compatibilidad depende de la versión de Android que tenga instalada cada dispositivo. Por eso, más que el modelo del teléfono, el elemento que se debe revisar es el sistema operativo. ¿Qué pasará con los iPhone? En los teléfonos de Apple el cambio será posterior. WhatsApp mantendrá actualmente la compatibilidad con iPhone que utilicen iOS 15.1 o versiones posteriores. Sin embargo, desde el 30 de noviembre de 2026, la aplicación exigirá iOS 15.5 como versión mínima. Esto dejará fuera a equipos que no pueden actualizarse a esa versión, entre ellos modelos como el iPhone 6, iPhone 6 Plus, iPhone 5s, iPhone 5c y iPhone 5. Que un teléfono quede fuera de los requisitos de compatibilidad no significa que la aplicación desaparezca automáticamente el mismo día. WhatsApp señala que suele avisar previamente a los usuarios cuando un sistema operativo dejará de ser compatible y recomienda actualizar el dispositivo. Con el tiempo, los equipos que no cumplan con los requisitos pueden dejar de recibir nuevas versiones de la aplicación y presentar problemas para iniciar sesión, verificar el número, enviar mensajes, recibir archivos o realizar llamadas y videollamadas. Fuente: theclinic.cl
Elon Musk y Sam Altman están de acuerdo con la propuesta de Dario Amodei, CEO de Anthropic, para ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial ( IA) a fin de reforzar las medidas de seguridad. Amodei planteó la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo de IA para establecer mecanismos que permitan evaluar los riesgos de los sistemas más avanzados. Elon Musk y Sam Altman expresaron estar de acuerdo. Elon Musk y Sam Altman respaldan propuesta de Dario Amodei para desacelerar avance de la IA A través de redes sociales, Dario Amodei compartió el ensayo que escribió sobre la necesidad de garantizar medidas de seguridad antes de continuar con el desarrollo de la IA, que crece con velocidad. Según el directivo de Anthropic, algunos sistemas de IA podrían representar riesgos importantes para la humanidad, como posibles ataques cibernéticos a gran escala o el desarrollo de armas biológicas. Elon Musk y Sam Altman repostearon la publicación de Dario Amodei y expresaron su coincidencia en la necesidad de establecer más seguridad frente al desarrollo de sistemas de IA cada vez más capaces. Mientras que el fundador de Grok solo dijo que “Darío tiene razón”, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, señaló que el tema de seguridad es prioridad en la empresa y adelantó que ya trabajan en una propuesta. La coincidencia entre figuras de compañías rivales refleja el latente riesgo por el acelerado desarrollo de la IA y la falta de controles y medidas de seguridad que protejan a la humanidad.