Logo FM Quiero
¡Más de lo que Quieres!
economía
redes sociales
Por

¿Cómo funciona la regla del ahorro 50/20/30? Síguela y cumple tus metas financieras

Al tener un presupuesto, puedes establecer metas financieras realistas y trabajar hacia ellas de manera efectiva. Te  ayuda a priorizar y evitar gastar más de lo necesario en compras impulsivas.

17 de julio de 2023

Cumplir las metas de ahorro propuestas puede ayudarte a concretar proyectos, metas y sueños. Las compras impulsivas terminan por mermar la capacidad que tenemos de cumplir macro objetivos como cambiar el auto, financiar las vacaciones o incluso juntar el pie para un departamento, entre otros.

Para ello, vivir con un presupuesto es muy importante, ya que eso te permitirá mantener el control de tus gastos y, además, podrás ir dejando parte del capital a un costado para enfocarlo en tus objetivos financieros más trascendentales. De esta forma, podrás evitar que los micro gastos se vayan comiendo fondos que pudieron haber ayudado a cumplir tus metas.

Si no eres un gurú en el arte de presupuestar, puedes beneficiarte de la regla 50/20/30, un simple juego de números que te permitirá asignar mejor tus ingresos mensuales. Preparar un presupuesto te brinda una buena pauta sobre cómo tomar decisiones de gasto y ahorro.

¿Cómo funciona la regla 50/20/30?

La regla presupuestaria consiste en separar tus gastos en tres grandes categorías:

50% para gastos fijos

Suma tus gastos básicos de vida, esos que pase lo que pase no puedes dejar de incurrir. Por ejemplo: el dividendo, la cuenta del agua, la comida, el transporte, el pago de la cuenta del celular... así como cualquier otra cuenta que debas pagar mensualmente que no sea negociable y que tenga fecha de vencimiento. Para aquellos gastos que tienes de forma permanente durante el año pero que aumentan en algún período como, por ejemplo, la cuenta del gas en invierno, considera como input el gasto más alto. Siempre es mejor sobreestimar y tener dinero sobrante que al revés.

Es de esperar que estos gastos sumen aproximadamente el 50% de tu sueldo, aunque si esto no es así y suman más, no te desanimes. Si, por ejemplo, tus costos fijos son del 60% tienes dos opciones: buscar formas de reducirlos o bien reducir un porcentaje de las próximas dos categorías, que son más flexibles, para compensar la diferencia.

20% para objetivos financieros

Estos incluyen ahorro e inversión. Por ejemplo, agrandar tu cuenta de Ahorro Previsional Voluntario (APV) para así incrementar el monto de tu pensión o adelantar tu jubilación al complementar el ahorro obligatorio.

De lo contrario, el ahorro en fondos mutuos es ideal para algún proyecto específico de corto o mediano plazo: un nuevo emprendimiento, una oportunidad de negocio, un viaje o simplemente mantener siempre un colchón en caso de necesidad como, por ejemplo, en gastos de salud inesperados.

30% para gastos personales

Ahora viene la parte más divertida. Piensa en esta categoría como tu fondo de gastos personales: salir a comer, ir al cine con amigos, comprarte ropa, hacer compras navideñas... todo lo anterior cae bajo esta categoría.

La categoría del 30% es aquella en la que la mayoría de la gente va a encontrar el mayor valor. Es donde está la diversión y al haberte ocupado con anterioridad de tus gastos fijos y prioridades financieras podrás usar este depósito de la forma que desees.

¿Cuál es la gracia de seguir esta fórmula de ahorro?

La regla del 50/20/30 es un gran punto de partida para aquellos que necesitamos un poco de estructura cuando se trata de mantener nuestro dinero organizado y tener control de cuánto gastar en una categoría determinada.


Temas Relacionados
ciencia
Noticias
salud
influenza
Regional
expulsion migrantes
Nacional
ciencia
Magazine
salud
Tendencias
garin
Quiero Deportes
Completo_italiano
Cultura
Hamás / Israel
Internacional