Para muchas personas, la idea de realizar ejercicios o deportes de alto rendimiento puede resultar desalentador y poco atractivo, ya que no les gustan los deportes de mucho impacto o simplemente pueden terminar lesionados. Sin embargo, la actividad física no debe ser complicada, y existe una alternativa accesible y altamente beneficiosa: “el arte de caminar”. Esta actividad, no requiere ningún tipo de esfuerzo excesivo ni tampoco equipamiento costoso, tiene múltiples beneficios para la salud y lo mejor de todo es que pueden practicarla desde los más jóvenes hasta los adultos mayores. “Una de las mejores actividades físicas que una persona puede realizar son los ejercicios aeróbicos, como por ejemplo la caminata. Esta nos asegura un impacto suave, mejora nuestra capacidad física y cardiovascular, tiende a bajar la presión arterial y nos ayuda a bajar de peso, entre otras cosas”, explica el Dr. Rodrigo Águila, cardiólogo de Clínica INDISA. Beneficios de caminar diariamente 1- Mejora la salud cardiovascular: fortalece el corazón y reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Además ayuda a mantener niveles saludables de presión arterial y reduce el colesterol. 2- Controla el peso: caminar a un ritmo constante puede contribuir a la pérdida de peso o al mantenimiento de un peso saludable. 3- Mejora el estado de ánimo: el ejercicio regular libera endorfinas, lo que puede reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Además proporciona un tiempo a solas para relajarse y reflexionar, lo que favorece el bienestar mental. 4- Fortalecimiento muscular y tonificación: al ser una actividad que involucra varios grupos musculares, incluidos los músculos de las piernas, glúteos y abdomen, ayuda a tonificar el cuerpo con el tiempo. 5- Más energía: puede aumentar los niveles de energía y reducir la fatiga. 6- Ejercicio ideal para todas las edades: al ser una actividad de bajo impacto es apta para personas de todas las edades y nivel de condición física. Es especial para los adultos mayores, ya que mejora la movilidad y la independencia. ¿Cuánto tiempo debo caminar por día? Acerca de cuánto tiempo es recomendable que una persona camine diariamente, el especialista de INDISA precisa que “eso va depender de la edad de la persona. A un adulto mayor, se le recomienda caminar al menos 30 minutos, tres veces a la semana. En cambio, una persona joven puede caminar 45 minutos y complementarlo con otro tipo de actividad como la bicicleta, tres veces a la semana, aunque puede ser más”. Si quieres partir practicando este deporte, pero no sabes cómo hacerlo, aquí te dejamos algunos consejos que te ayudarán a dar ese primer paso: Recomendaciones para iniciar en las caminatas diarias – Contar con ropa y calzado adecuado es fundamental, ya que te ayudarán a caminar de manera correcta. – Controlar la velocidad. Lo más recomendable es ir a una velocidad media, pero lo importante es caminar, por lo que hazlo a una velocidad que te sientas cómodo; puedes aumentar el ritmo cuando te sientas preparado. – Elegir una hora en que la temperatura sea agradable. – Hidratarse antes y después de caminar. – Antes de partir, realizar un par de ejercicios de calentamiento y estiramiento. Asimismo, se recomienda elongar una vez que se termine de caminar para evitar lesiones. Incorporar caminatas regulares en tu rutina diaria puede marcar una gran diferencia en tu salud física y mental, ¡así que saca tus mejores zapatos y comienza a caminar hoy mismo! Tu cuerpo y mente te lo agradecerán.
Según el último Censo 2024, el 14% de la población nacional supera los 65 años, un dato que alerta sobre los múltiples desafíos sociales y sanitarios que conlleva esta transición demográfica. Con esto, Chile se perfila como un país que envejece a paso firme. El cambio demográfico no sólo transforma el perfil etario de la población, sino que plantea profundas preguntas sobre calidad de vida, salud mental y participación social en la vejez. En este contexto, un equipo de académicos investigadores de la Universidad Santo Tomás (UST), sede Temuco, ha centrado su labor en estudiar y prevenir el deterioro cognitivo en personas mayores, una de las problemáticas más urgentes del envejecimiento. Desde la Gerontología Clínica, la Kinesiología y la Terapia Ocupacional, coinciden en la necesidad de un enfoque preventivo e integral que no sólo trate síntomas, sino que promueva bienestar y autonomía en esta etapa de la vida. ¿Cómo evitar el deterioro cognitivo? Frente a esta realidad, el fenómeno del envejecimiento adquiere una relevancia crítica desde una perspectiva poblacional. Norman López, doctor en Neurociencia y profesor titular de la UST, advirtió que “la baja natalidad y el aumento sostenido de adultos mayores están invirtiendo nuestra pirámide poblacional”. Publicidad Por este motivo, el especialista enfatizó que es urgente avanzar hacia un enfoque más integral y preventivo del envejecimiento, que considere tanto las políticas públicas como el entorno social y comunitario de las personas mayores. “Envejecer bien no es solo una meta personal, sino una tarea colectiva. Prepararnos como sociedad para este cambio demográfico es clave para asegurar el bienestar de todas y todos”, señaló el médico especialista. En este mismo sentido, la kinesióloga y doctora en Investigación Gerontológica, Carol Saldías, sugiere que “factores como la actividad física, el nivel educacional y la estimulación cognitiva pueden reducir el riesgo de demencia y otras afecciones neurocognitivas. Pero no basta con intervenir un área: el enfoque debe ser integral”. Cuidar de la salud física y mental Complementando esta mirada, Ignacio Pezoa, terapeuta ocupacional y magíster en Neurociencias, comentó sobre la importancia de la participación social activa como un factor protector frente al deterioro cognitivo. “El aislamiento y la soledad afectan a cerca del 40% de las personas mayores en la región de La Araucanía, y esto incide directamente en su calidad de vida. Promover espacios de participación, relaciones significativas y actividades con propósito es clave para prevenir un envejecimiento patológico”, indicó Pezoa. Respecto a este enfoque, el académico Patricio Torres, académico investigador de Terapia Ocupacional de la UST Temuco, destaca la relevancia de la actividad física y los vínculos sociales como pilares de un envejecimiento saludable. “La soledad no deseada es una de las principales amenazas para la salud cognitiva de las personas mayores. Se asocia a mayores niveles de estrés, alteraciones del sueño, disminución de la inmunidad y un incremento en los riesgos de accidentes vasculares”, advirtió. En este sentido, Torres propone fortalecer espacios como clubes deportivos, talleres comunitarios o actividades recreativas que promuevan el encuentro y la participación activa. “Vivir más es también un desafío social que requiere actuar desde temprano, generando redes significativas que acompañen a las personas a lo largo de toda la vida”, concluyó. Consejos para cuidar la salud cerebral Estimulación mental y cognitiva: – Aprender cosas nuevas de forma constante. – Leer libros, jugar juegos de memoria y realizar ejercicios mentales. – Participar en talleres de aprendizaje (idiomas, manualidades, jardinería, etc.). Vida social y actividades con sentido – Mantener una vida social activa: visitar amigos, participar en grupos o talleres comunitarios. – Realizar actividades con propósito que motiven y den satisfacción al paciente. – Fomentar redes sociales significativas desde joven. – Evitar y actuar frente a la soledad no deseada. Actividad física regular – Caminar, bailar o hacer ejercicios de bajo impacto de forma regular. – Participar en actividades físicas grupales para ejercitar cuerpo y mente. Cuidado de la salud física – Controlar enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y pérdida auditiva. – Realizar chequeos médicos anuales como el EMPAM. – No automedicarse.
Con la llegada del verano, las altas temperaturas se convierten en las protagonistas indiscutibles de la temporada estival. Aunque este clima es ideal para disfrutar de distintos panoramas, realizar actividad física al aire libre requiere tomar mayores precauciones para resguardar la salud. En este sentido, Miguel Palominos, jefe de carrera de Preparador Físico del IP-CFT Santo Tomás, Sede San Joaquín, entregó una serie de recomendaciones para entrenar de forma segura durante los días calurosos. “Es fundamental evitar los horarios de mayor radiación solar, especialmente durante la media tarde. Lo ideal es programar la actividad física en la mañana o en la tarde noche, cuando las temperaturas son más bajas, lo que permite disminuir el riesgo de deshidratación y golpes de calor”, señaló Palominos. Además, enfatizó que, independiente del horario, es imprescindible mantener una buena hidratación, junto con el uso de bloqueador solar, gorro, lentes de sol, poleras con filtro UV y calzado adecuado, elementos que ayudan a proteger el cuerpo de los efectos nocivos del sol. Recomendaciones para hacer deporte en verano El especialista advierte que existen síntomas que no deben ser ignorados durante el ejercicio, tales como “visión borrosa, mareos, dolor de cabeza, sudoración excesiva, calambres y vómitos son señales de alerta. Si una persona presenta alguno de estos síntomas, debe detener inmediatamente la actividad y, si persisten, acudir a un centro asistencial”. Respecto a la hidratación y la alimentación, Palominos entregó recomendaciones específicas según el momento del entrenamiento: Antes del ejercicio: – Consumir entre 5 y 10 ml de agua por kilo de peso, entre 2 y 4 horas previas. – Realizar la última comida principal 2 a 3 horas antes y, hasta 45 minutos previos, ingerir una pequeña dosis de carbohidratos. Durante el ejercicio: – Beber entre 400 y 800 ml de agua por cada hora de actividad, idealmente fría (entre 3 y 5 °C). – Si el ejercicio se extiende por más de una hora, incorporar pequeñas dosis de carbohidratos, como medio plátano, una barra de cereal o un yogur. Después del ejercicio: – Consumir entre 1,5 y 2 litros de agua dentro de las primeras cuatro horas posteriores al entrenamiento. – Se pueden incluir bebidas isotónicas y, dentro de los primeros 15 minutos, ingerir carbohidratos simples de rápida absorción, como fruta, un pequeño sándwich o incluso una porción moderada de chocolate. Finalmente, el experto recalcó que la actividad física es fundamental para la salud, pero debe realizarse con responsabilidad. “Entrenar informado y cuidando el cuerpo permite disfrutar del deporte incluso en verano, evitando riesgos innecesarios”, concluyó.
¿Te has sentido atrapado en un interminable laberinto de pensamientos? ¿Te gustaría saber cómo dejar de pensar tanto? En este artículo, te proporcionaremos información valiosa y consejos prácticos respaldados por la psicología para ayudarte a liberar tu mente de ese constante flujo de pensamientos. Si alguna vez te has preguntado por qué piensas demasiado, cuáles son las causas y las consecuencias de pensar en exceso y cómo la terapia y la psicología pueden ser una solución efectiva. ¿Cómo dejar de pensar tanto? Es probable que estés lidiando con una mente que no se detiene. La rumiación constante puede agotarte y causarte ansiedad. No te preocupes, estás en el lugar adecuado. A lo largo de este artículo, exploraremos por qué pensamos demasiado, las causas de este problema, sus consecuencias y, lo más importante, te ofreceremos siete consejos efectivos respaldados por la psicología para liberarte de esa carga mental. Por qué pensamos demasiado Para comprender cómo dejar de pensar tanto, primero debemos explorar por qué nuestros pensamientos a menudo se vuelven incontrolables. La respuesta radica en nuestra naturaleza humana. Somos seres pensantes y nuestra mente nunca se detiene por completo. Sin embargo, algunas personas experimentan un aumento en la intensidad y frecuencia de sus pensamientos, lo que puede ser atribuido a diversos factores, como el perfeccionismo, la ansiedad, el estrés y más. Causas de pensar demasiado Perfeccionismo: las personas perfeccionistas tienden a pensar demasiado en sus acciones y decisiones, buscando constantemente la aprobación de los demás. Ansiedad: la ansiedad puede alimentar el exceso de pensamientos, creando preocupaciones exageradas sobre el futuro. Estrés: el estrés crónico puede provocar una sobreactividad mental, ya que el cerebro busca soluciones a los problemas percibidos. Traumas pasados: las experiencias traumáticas a menudo generan pensamientos recurrentes relacionados con el evento traumático. Depresión: la depresión puede llevar a un pensamiento excesivamente negativo y autocrítico. Consecuencias de pensar demasiado Pensar en exceso puede tener un impacto significativo en tu vida. Las consecuencias pueden ser perjudiciales para tu bienestar emocional, mental y físico. Algunas de las consecuencias incluyen: Consecuencias emocionales Ansiedad: el pensamiento excesivo está estrechamente relacionado con la ansiedad, lo que puede aumentar tus niveles de estrés y preocupación. Depresión: la rumiación constante puede contribuir a la depresión, ya que te atrapa en un ciclo de pensamientos negativos. Irritabilidad: los pensamientos incesantes pueden agotarte, lo que puede llevarte a la irritabilidad y la falta de paciencia. Consecuencias mentales Dificultad para tomar decisiones: el exceso de pensamiento puede paralizarte, dificultando la toma de decisiones. Falta de concentración: la mente ocupada puede hacer que te cueste concentrarte en tareas cotidianas. Insomnio: los pensamientos intrusivos pueden mantenernos despiertos por la noche, contribuyendo al insomnio. Consecuencias físicas Fatiga: la actividad mental constante puede agotarte, lo que a menudo se manifiesta en fatiga física. Problemas de salud: el estrés y la ansiedad relacionados con el pensamiento excesivo pueden tener efectos negativos en tu salud física a largo plazo. La relación entre pensar demasiado y la ansiedad La relación entre el pensamiento excesivo y la ansiedad es innegable. La ansiedad a menudo alimenta los pensamientos negativos y preocupantes, creando un círculo vicioso. La buena noticia es que puedes romper este ciclo y aprender a manejar tu ansiedad al abordar tus pensamientos. 7 consejos para dejar de pensar tanto Aquí es donde entra en juego la solución que todos estamos buscando: cómo dejar de pensar tanto. A continuación, encontrarás siete consejos respaldados por la psicología para ayudarte a recuperar el control de tus pensamientos: 1. Practica la atención plena (Mindfulness) La atención plena es una técnica que te ayuda a vivir en el presente, liberándote de la rumiación constante. Aprender a enfocarte en el momento presente puede ser un primer paso crucial para detener el exceso de pensamiento. 2. Identifica y cuestiona tus pensamientos Reconoce y cuestiona tus pensamientos negativos. ¿Son realmente ciertos? A menudo, nuestros pensamientos no se basan en hechos concretos ni objetivos. 3. Establece límites de tiempo para pensar Dedica un tiempo específico para pensar en tus preocupaciones. Esto evita que los pensamientos intrusivos te abrumen durante todo el día. 4. Prueba la técnica del Stop Cuando te encuentres pensando en exceso, detén tu pensamiento con un firme ¡STOP! y redirige tu atención a otra cosa. 5. Escribe tus pensamientos Llevar un diario de pensamientos te ayuda a liberar tu mente de las preocupaciones y a ganar perspectiva sobre tus pensamientos recurrentes. 6. Habla con un profesional de la salud mental La terapia puede ser una herramienta valiosa para abordar el pensamiento excesivo. Un terapeuta puede ayudarte a comprender y cambiar tus patrones de pensamiento. 7. Ejercicio físico y relajación El ejercicio regular y las técnicas de relajación, como la meditación, pueden ayudarte a liberar tensiones y reducir la actividad mental. Fuente: https://www.therapyside
La Navidad suele asociarse a regalos y juguetes, pero también ha abierto un debate creciente sobre su impacto en la salud humana y el medioambiente. Diversos análisis advierten que 9 de cada 10 juguetes en desuso terminarán en vertederos, en muchos casos sin pasar por procesos de reciclaje adecuados, pese a contener baterías, metales pesados y plásticos de muy lenta degradación. Especialistas alertan que la cultura del “usar y desechar” se ha instalado con fuerza, especialmente en productos dirigidos a niños. El recambio acelerado de juguetes —muchos de ellos con tecnología compleja — provoca que permanezcan un tiempo almacenados en cajones o armarios, para luego ser eliminados junto a la basura domiciliaria, transformándose en focos de contaminación, particularmente en las grandes ciudades. Según estimaciones, hasta un 90% de los juguetes tecnificados acaba en vertederos o incineradoras, pese a la presencia de ftalatos y otros compuestos potencialmente nocivos para la salud. Este bajo nivel de reciclaje contrasta con el crecimiento sostenido del mercado: solo en un año, las ventas de este tipo de productos aumentaron cerca de un 18%, una tendencia que se mantiene al alza. A este escenario se suma otra preocupación creciente en el ámbito infantil. Cada vez más estudios advierten que la sobreexposición a pantallas, como celulares y tabletas, durante los primeros años de vida puede provocar trastornos del lenguaje, alteraciones del sueño, aislamiento social y baja tolerancia a la frustración. Frente a esta evidencia, colectivos de pediatras, psicólogos y logopedas han solicitado a las autoridades campañas informativas similares a las que existen para el alcohol, el tabaco o las drogas. En una entrevista previa con CNN Chile, la periodista y conferencista internacional Catalina Droguett, referente en sustentabilidad, ecología, medioambiente y desarrollo humano, advirtió que parte del problema radica en la falta de información sobre los componentes químicos presentes en estos productos y sus posibles efectos en la salud, especialmente en niños. Especialistas coinciden en que el desafío no es solo tecnológico, sino también cultural. Fomentar el reciclaje, la reutilización y el consumo responsable, tanto en juguetes como en productos de uso cotidiano, aparece como una medida clave para reducir el impacto ambiental y proteger la salud de las personas. Fuente: https://www.cnnchile
Para muchas personas, la idea de realizar ejercicios o deportes de alto rendimiento puede resultar desalentador y poco atractivo, ya que no les gustan los deportes de mucho impacto o simplemente pueden terminar lesionados. Sin embargo, la actividad física no debe ser complicada, y existe una alternativa accesible y altamente beneficiosa: “el arte de caminar”. Esta actividad, no requiere ningún tipo de esfuerzo excesivo ni tampoco equipamiento costoso, tiene múltiples beneficios para la salud y lo mejor de todo es que pueden practicarla desde los más jóvenes hasta los adultos mayores. “Una de las mejores actividades físicas que una persona puede realizar son los ejercicios aeróbicos, como por ejemplo la caminata. Esta nos asegura un impacto suave, mejora nuestra capacidad física y cardiovascular, tiende a bajar la presión arterial y nos ayuda a bajar de peso, entre otras cosas”, explica el Dr. Rodrigo Águila, cardiólogo de Clínica INDISA. Beneficios de caminar diariamente 1- Mejora la salud cardiovascular: fortalece el corazón y reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Además ayuda a mantener niveles saludables de presión arterial y reduce el colesterol. 2- Controla el peso: caminar a un ritmo constante puede contribuir a la pérdida de peso o al mantenimiento de un peso saludable. 3- Mejora el estado de ánimo: el ejercicio regular libera endorfinas, lo que puede reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Además proporciona un tiempo a solas para relajarse y reflexionar, lo que favorece el bienestar mental. 4- Fortalecimiento muscular y tonificación: al ser una actividad que involucra varios grupos musculares, incluidos los músculos de las piernas, glúteos y abdomen, ayuda a tonificar el cuerpo con el tiempo. 5- Más energía: puede aumentar los niveles de energía y reducir la fatiga. 6- Ejercicio ideal para todas las edades: al ser una actividad de bajo impacto es apta para personas de todas las edades y nivel de condición física. Es especial para los adultos mayores, ya que mejora la movilidad y la independencia. ¿Cuánto tiempo debo caminar por día? Acerca de cuánto tiempo es recomendable que una persona camine diariamente, el especialista de INDISA precisa que “eso va depender de la edad de la persona. A un adulto mayor, se le recomienda caminar al menos 30 minutos, tres veces a la semana. En cambio, una persona joven puede caminar 45 minutos y complementarlo con otro tipo de actividad como la bicicleta, tres veces a la semana, aunque puede ser más”. Si quieres partir practicando este deporte, pero no sabes cómo hacerlo, aquí te dejamos algunos consejos que te ayudarán a dar ese primer paso: Recomendaciones para iniciar en las caminatas diarias – Contar con ropa y calzado adecuado es fundamental, ya que te ayudarán a caminar de manera correcta. – Controlar la velocidad. Lo más recomendable es ir a una velocidad media, pero lo importante es caminar, por lo que hazlo a una velocidad que te sientas cómodo; puedes aumentar el ritmo cuando te sientas preparado. – Elegir una hora en que la temperatura sea agradable. – Hidratarse antes y después de caminar. – Antes de partir, realizar un par de ejercicios de calentamiento y estiramiento. Asimismo, se recomienda elongar una vez que se termine de caminar para evitar lesiones. Incorporar caminatas regulares en tu rutina diaria puede marcar una gran diferencia en tu salud física y mental, ¡así que saca tus mejores zapatos y comienza a caminar hoy mismo! Tu cuerpo y mente te lo agradecerán.
Según el último Censo 2024, el 14% de la población nacional supera los 65 años, un dato que alerta sobre los múltiples desafíos sociales y sanitarios que conlleva esta transición demográfica. Con esto, Chile se perfila como un país que envejece a paso firme. El cambio demográfico no sólo transforma el perfil etario de la población, sino que plantea profundas preguntas sobre calidad de vida, salud mental y participación social en la vejez. En este contexto, un equipo de académicos investigadores de la Universidad Santo Tomás (UST), sede Temuco, ha centrado su labor en estudiar y prevenir el deterioro cognitivo en personas mayores, una de las problemáticas más urgentes del envejecimiento. Desde la Gerontología Clínica, la Kinesiología y la Terapia Ocupacional, coinciden en la necesidad de un enfoque preventivo e integral que no sólo trate síntomas, sino que promueva bienestar y autonomía en esta etapa de la vida. ¿Cómo evitar el deterioro cognitivo? Frente a esta realidad, el fenómeno del envejecimiento adquiere una relevancia crítica desde una perspectiva poblacional. Norman López, doctor en Neurociencia y profesor titular de la UST, advirtió que “la baja natalidad y el aumento sostenido de adultos mayores están invirtiendo nuestra pirámide poblacional”. Publicidad Por este motivo, el especialista enfatizó que es urgente avanzar hacia un enfoque más integral y preventivo del envejecimiento, que considere tanto las políticas públicas como el entorno social y comunitario de las personas mayores. “Envejecer bien no es solo una meta personal, sino una tarea colectiva. Prepararnos como sociedad para este cambio demográfico es clave para asegurar el bienestar de todas y todos”, señaló el médico especialista. En este mismo sentido, la kinesióloga y doctora en Investigación Gerontológica, Carol Saldías, sugiere que “factores como la actividad física, el nivel educacional y la estimulación cognitiva pueden reducir el riesgo de demencia y otras afecciones neurocognitivas. Pero no basta con intervenir un área: el enfoque debe ser integral”. Cuidar de la salud física y mental Complementando esta mirada, Ignacio Pezoa, terapeuta ocupacional y magíster en Neurociencias, comentó sobre la importancia de la participación social activa como un factor protector frente al deterioro cognitivo. “El aislamiento y la soledad afectan a cerca del 40% de las personas mayores en la región de La Araucanía, y esto incide directamente en su calidad de vida. Promover espacios de participación, relaciones significativas y actividades con propósito es clave para prevenir un envejecimiento patológico”, indicó Pezoa. Respecto a este enfoque, el académico Patricio Torres, académico investigador de Terapia Ocupacional de la UST Temuco, destaca la relevancia de la actividad física y los vínculos sociales como pilares de un envejecimiento saludable. “La soledad no deseada es una de las principales amenazas para la salud cognitiva de las personas mayores. Se asocia a mayores niveles de estrés, alteraciones del sueño, disminución de la inmunidad y un incremento en los riesgos de accidentes vasculares”, advirtió. En este sentido, Torres propone fortalecer espacios como clubes deportivos, talleres comunitarios o actividades recreativas que promuevan el encuentro y la participación activa. “Vivir más es también un desafío social que requiere actuar desde temprano, generando redes significativas que acompañen a las personas a lo largo de toda la vida”, concluyó. Consejos para cuidar la salud cerebral Estimulación mental y cognitiva: – Aprender cosas nuevas de forma constante. – Leer libros, jugar juegos de memoria y realizar ejercicios mentales. – Participar en talleres de aprendizaje (idiomas, manualidades, jardinería, etc.). Vida social y actividades con sentido – Mantener una vida social activa: visitar amigos, participar en grupos o talleres comunitarios. – Realizar actividades con propósito que motiven y den satisfacción al paciente. – Fomentar redes sociales significativas desde joven. – Evitar y actuar frente a la soledad no deseada. Actividad física regular – Caminar, bailar o hacer ejercicios de bajo impacto de forma regular. – Participar en actividades físicas grupales para ejercitar cuerpo y mente. Cuidado de la salud física – Controlar enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y pérdida auditiva. – Realizar chequeos médicos anuales como el EMPAM. – No automedicarse.
Con la llegada del verano, las altas temperaturas se convierten en las protagonistas indiscutibles de la temporada estival. Aunque este clima es ideal para disfrutar de distintos panoramas, realizar actividad física al aire libre requiere tomar mayores precauciones para resguardar la salud. En este sentido, Miguel Palominos, jefe de carrera de Preparador Físico del IP-CFT Santo Tomás, Sede San Joaquín, entregó una serie de recomendaciones para entrenar de forma segura durante los días calurosos. “Es fundamental evitar los horarios de mayor radiación solar, especialmente durante la media tarde. Lo ideal es programar la actividad física en la mañana o en la tarde noche, cuando las temperaturas son más bajas, lo que permite disminuir el riesgo de deshidratación y golpes de calor”, señaló Palominos. Además, enfatizó que, independiente del horario, es imprescindible mantener una buena hidratación, junto con el uso de bloqueador solar, gorro, lentes de sol, poleras con filtro UV y calzado adecuado, elementos que ayudan a proteger el cuerpo de los efectos nocivos del sol. Recomendaciones para hacer deporte en verano El especialista advierte que existen síntomas que no deben ser ignorados durante el ejercicio, tales como “visión borrosa, mareos, dolor de cabeza, sudoración excesiva, calambres y vómitos son señales de alerta. Si una persona presenta alguno de estos síntomas, debe detener inmediatamente la actividad y, si persisten, acudir a un centro asistencial”. Respecto a la hidratación y la alimentación, Palominos entregó recomendaciones específicas según el momento del entrenamiento: Antes del ejercicio: – Consumir entre 5 y 10 ml de agua por kilo de peso, entre 2 y 4 horas previas. – Realizar la última comida principal 2 a 3 horas antes y, hasta 45 minutos previos, ingerir una pequeña dosis de carbohidratos. Durante el ejercicio: – Beber entre 400 y 800 ml de agua por cada hora de actividad, idealmente fría (entre 3 y 5 °C). – Si el ejercicio se extiende por más de una hora, incorporar pequeñas dosis de carbohidratos, como medio plátano, una barra de cereal o un yogur. Después del ejercicio: – Consumir entre 1,5 y 2 litros de agua dentro de las primeras cuatro horas posteriores al entrenamiento. – Se pueden incluir bebidas isotónicas y, dentro de los primeros 15 minutos, ingerir carbohidratos simples de rápida absorción, como fruta, un pequeño sándwich o incluso una porción moderada de chocolate. Finalmente, el experto recalcó que la actividad física es fundamental para la salud, pero debe realizarse con responsabilidad. “Entrenar informado y cuidando el cuerpo permite disfrutar del deporte incluso en verano, evitando riesgos innecesarios”, concluyó.
¿Te has sentido atrapado en un interminable laberinto de pensamientos? ¿Te gustaría saber cómo dejar de pensar tanto? En este artículo, te proporcionaremos información valiosa y consejos prácticos respaldados por la psicología para ayudarte a liberar tu mente de ese constante flujo de pensamientos. Si alguna vez te has preguntado por qué piensas demasiado, cuáles son las causas y las consecuencias de pensar en exceso y cómo la terapia y la psicología pueden ser una solución efectiva. ¿Cómo dejar de pensar tanto? Es probable que estés lidiando con una mente que no se detiene. La rumiación constante puede agotarte y causarte ansiedad. No te preocupes, estás en el lugar adecuado. A lo largo de este artículo, exploraremos por qué pensamos demasiado, las causas de este problema, sus consecuencias y, lo más importante, te ofreceremos siete consejos efectivos respaldados por la psicología para liberarte de esa carga mental. Por qué pensamos demasiado Para comprender cómo dejar de pensar tanto, primero debemos explorar por qué nuestros pensamientos a menudo se vuelven incontrolables. La respuesta radica en nuestra naturaleza humana. Somos seres pensantes y nuestra mente nunca se detiene por completo. Sin embargo, algunas personas experimentan un aumento en la intensidad y frecuencia de sus pensamientos, lo que puede ser atribuido a diversos factores, como el perfeccionismo, la ansiedad, el estrés y más. Causas de pensar demasiado Perfeccionismo: las personas perfeccionistas tienden a pensar demasiado en sus acciones y decisiones, buscando constantemente la aprobación de los demás. Ansiedad: la ansiedad puede alimentar el exceso de pensamientos, creando preocupaciones exageradas sobre el futuro. Estrés: el estrés crónico puede provocar una sobreactividad mental, ya que el cerebro busca soluciones a los problemas percibidos. Traumas pasados: las experiencias traumáticas a menudo generan pensamientos recurrentes relacionados con el evento traumático. Depresión: la depresión puede llevar a un pensamiento excesivamente negativo y autocrítico. Consecuencias de pensar demasiado Pensar en exceso puede tener un impacto significativo en tu vida. Las consecuencias pueden ser perjudiciales para tu bienestar emocional, mental y físico. Algunas de las consecuencias incluyen: Consecuencias emocionales Ansiedad: el pensamiento excesivo está estrechamente relacionado con la ansiedad, lo que puede aumentar tus niveles de estrés y preocupación. Depresión: la rumiación constante puede contribuir a la depresión, ya que te atrapa en un ciclo de pensamientos negativos. Irritabilidad: los pensamientos incesantes pueden agotarte, lo que puede llevarte a la irritabilidad y la falta de paciencia. Consecuencias mentales Dificultad para tomar decisiones: el exceso de pensamiento puede paralizarte, dificultando la toma de decisiones. Falta de concentración: la mente ocupada puede hacer que te cueste concentrarte en tareas cotidianas. Insomnio: los pensamientos intrusivos pueden mantenernos despiertos por la noche, contribuyendo al insomnio. Consecuencias físicas Fatiga: la actividad mental constante puede agotarte, lo que a menudo se manifiesta en fatiga física. Problemas de salud: el estrés y la ansiedad relacionados con el pensamiento excesivo pueden tener efectos negativos en tu salud física a largo plazo. La relación entre pensar demasiado y la ansiedad La relación entre el pensamiento excesivo y la ansiedad es innegable. La ansiedad a menudo alimenta los pensamientos negativos y preocupantes, creando un círculo vicioso. La buena noticia es que puedes romper este ciclo y aprender a manejar tu ansiedad al abordar tus pensamientos. 7 consejos para dejar de pensar tanto Aquí es donde entra en juego la solución que todos estamos buscando: cómo dejar de pensar tanto. A continuación, encontrarás siete consejos respaldados por la psicología para ayudarte a recuperar el control de tus pensamientos: 1. Practica la atención plena (Mindfulness) La atención plena es una técnica que te ayuda a vivir en el presente, liberándote de la rumiación constante. Aprender a enfocarte en el momento presente puede ser un primer paso crucial para detener el exceso de pensamiento. 2. Identifica y cuestiona tus pensamientos Reconoce y cuestiona tus pensamientos negativos. ¿Son realmente ciertos? A menudo, nuestros pensamientos no se basan en hechos concretos ni objetivos. 3. Establece límites de tiempo para pensar Dedica un tiempo específico para pensar en tus preocupaciones. Esto evita que los pensamientos intrusivos te abrumen durante todo el día. 4. Prueba la técnica del Stop Cuando te encuentres pensando en exceso, detén tu pensamiento con un firme ¡STOP! y redirige tu atención a otra cosa. 5. Escribe tus pensamientos Llevar un diario de pensamientos te ayuda a liberar tu mente de las preocupaciones y a ganar perspectiva sobre tus pensamientos recurrentes. 6. Habla con un profesional de la salud mental La terapia puede ser una herramienta valiosa para abordar el pensamiento excesivo. Un terapeuta puede ayudarte a comprender y cambiar tus patrones de pensamiento. 7. Ejercicio físico y relajación El ejercicio regular y las técnicas de relajación, como la meditación, pueden ayudarte a liberar tensiones y reducir la actividad mental. Fuente: https://www.therapyside
La Navidad suele asociarse a regalos y juguetes, pero también ha abierto un debate creciente sobre su impacto en la salud humana y el medioambiente. Diversos análisis advierten que 9 de cada 10 juguetes en desuso terminarán en vertederos, en muchos casos sin pasar por procesos de reciclaje adecuados, pese a contener baterías, metales pesados y plásticos de muy lenta degradación. Especialistas alertan que la cultura del “usar y desechar” se ha instalado con fuerza, especialmente en productos dirigidos a niños. El recambio acelerado de juguetes —muchos de ellos con tecnología compleja — provoca que permanezcan un tiempo almacenados en cajones o armarios, para luego ser eliminados junto a la basura domiciliaria, transformándose en focos de contaminación, particularmente en las grandes ciudades. Según estimaciones, hasta un 90% de los juguetes tecnificados acaba en vertederos o incineradoras, pese a la presencia de ftalatos y otros compuestos potencialmente nocivos para la salud. Este bajo nivel de reciclaje contrasta con el crecimiento sostenido del mercado: solo en un año, las ventas de este tipo de productos aumentaron cerca de un 18%, una tendencia que se mantiene al alza. A este escenario se suma otra preocupación creciente en el ámbito infantil. Cada vez más estudios advierten que la sobreexposición a pantallas, como celulares y tabletas, durante los primeros años de vida puede provocar trastornos del lenguaje, alteraciones del sueño, aislamiento social y baja tolerancia a la frustración. Frente a esta evidencia, colectivos de pediatras, psicólogos y logopedas han solicitado a las autoridades campañas informativas similares a las que existen para el alcohol, el tabaco o las drogas. En una entrevista previa con CNN Chile, la periodista y conferencista internacional Catalina Droguett, referente en sustentabilidad, ecología, medioambiente y desarrollo humano, advirtió que parte del problema radica en la falta de información sobre los componentes químicos presentes en estos productos y sus posibles efectos en la salud, especialmente en niños. Especialistas coinciden en que el desafío no es solo tecnológico, sino también cultural. Fomentar el reciclaje, la reutilización y el consumo responsable, tanto en juguetes como en productos de uso cotidiano, aparece como una medida clave para reducir el impacto ambiental y proteger la salud de las personas. Fuente: https://www.cnnchile