Con la llegada del verano, las altas temperaturas se convierten en las protagonistas indiscutibles de la temporada estival. Aunque este clima es ideal para disfrutar de distintos panoramas, realizar actividad física al aire libre requiere tomar mayores precauciones para resguardar la salud. En este sentido, Miguel Palominos, jefe de carrera de Preparador Físico del IP-CFT Santo Tomás, Sede San Joaquín, entregó una serie de recomendaciones para entrenar de forma segura durante los días calurosos. “Es fundamental evitar los horarios de mayor radiación solar, especialmente durante la media tarde. Lo ideal es programar la actividad física en la mañana o en la tarde noche, cuando las temperaturas son más bajas, lo que permite disminuir el riesgo de deshidratación y golpes de calor”, señaló Palominos. Además, enfatizó que, independiente del horario, es imprescindible mantener una buena hidratación, junto con el uso de bloqueador solar, gorro, lentes de sol, poleras con filtro UV y calzado adecuado, elementos que ayudan a proteger el cuerpo de los efectos nocivos del sol. Recomendaciones para hacer deporte en verano El especialista advierte que existen síntomas que no deben ser ignorados durante el ejercicio, tales como “visión borrosa, mareos, dolor de cabeza, sudoración excesiva, calambres y vómitos son señales de alerta. Si una persona presenta alguno de estos síntomas, debe detener inmediatamente la actividad y, si persisten, acudir a un centro asistencial”. Respecto a la hidratación y la alimentación, Palominos entregó recomendaciones específicas según el momento del entrenamiento: Antes del ejercicio: – Consumir entre 5 y 10 ml de agua por kilo de peso, entre 2 y 4 horas previas. – Realizar la última comida principal 2 a 3 horas antes y, hasta 45 minutos previos, ingerir una pequeña dosis de carbohidratos. Durante el ejercicio: – Beber entre 400 y 800 ml de agua por cada hora de actividad, idealmente fría (entre 3 y 5 °C). – Si el ejercicio se extiende por más de una hora, incorporar pequeñas dosis de carbohidratos, como medio plátano, una barra de cereal o un yogur. Después del ejercicio: – Consumir entre 1,5 y 2 litros de agua dentro de las primeras cuatro horas posteriores al entrenamiento. – Se pueden incluir bebidas isotónicas y, dentro de los primeros 15 minutos, ingerir carbohidratos simples de rápida absorción, como fruta, un pequeño sándwich o incluso una porción moderada de chocolate. Finalmente, el experto recalcó que la actividad física es fundamental para la salud, pero debe realizarse con responsabilidad. “Entrenar informado y cuidando el cuerpo permite disfrutar del deporte incluso en verano, evitando riesgos innecesarios”, concluyó.
¿Te has sentido atrapado en un interminable laberinto de pensamientos? ¿Te gustaría saber cómo dejar de pensar tanto? En este artículo, te proporcionaremos información valiosa y consejos prácticos respaldados por la psicología para ayudarte a liberar tu mente de ese constante flujo de pensamientos. Si alguna vez te has preguntado por qué piensas demasiado, cuáles son las causas y las consecuencias de pensar en exceso y cómo la terapia y la psicología pueden ser una solución efectiva. ¿Cómo dejar de pensar tanto? Es probable que estés lidiando con una mente que no se detiene. La rumiación constante puede agotarte y causarte ansiedad. No te preocupes, estás en el lugar adecuado. A lo largo de este artículo, exploraremos por qué pensamos demasiado, las causas de este problema, sus consecuencias y, lo más importante, te ofreceremos siete consejos efectivos respaldados por la psicología para liberarte de esa carga mental. Por qué pensamos demasiado Para comprender cómo dejar de pensar tanto, primero debemos explorar por qué nuestros pensamientos a menudo se vuelven incontrolables. La respuesta radica en nuestra naturaleza humana. Somos seres pensantes y nuestra mente nunca se detiene por completo. Sin embargo, algunas personas experimentan un aumento en la intensidad y frecuencia de sus pensamientos, lo que puede ser atribuido a diversos factores, como el perfeccionismo, la ansiedad, el estrés y más. Causas de pensar demasiado Perfeccionismo: las personas perfeccionistas tienden a pensar demasiado en sus acciones y decisiones, buscando constantemente la aprobación de los demás. Ansiedad: la ansiedad puede alimentar el exceso de pensamientos, creando preocupaciones exageradas sobre el futuro. Estrés: el estrés crónico puede provocar una sobreactividad mental, ya que el cerebro busca soluciones a los problemas percibidos. Traumas pasados: las experiencias traumáticas a menudo generan pensamientos recurrentes relacionados con el evento traumático. Depresión: la depresión puede llevar a un pensamiento excesivamente negativo y autocrítico. Consecuencias de pensar demasiado Pensar en exceso puede tener un impacto significativo en tu vida. Las consecuencias pueden ser perjudiciales para tu bienestar emocional, mental y físico. Algunas de las consecuencias incluyen: Consecuencias emocionales Ansiedad: el pensamiento excesivo está estrechamente relacionado con la ansiedad, lo que puede aumentar tus niveles de estrés y preocupación. Depresión: la rumiación constante puede contribuir a la depresión, ya que te atrapa en un ciclo de pensamientos negativos. Irritabilidad: los pensamientos incesantes pueden agotarte, lo que puede llevarte a la irritabilidad y la falta de paciencia. Consecuencias mentales Dificultad para tomar decisiones: el exceso de pensamiento puede paralizarte, dificultando la toma de decisiones. Falta de concentración: la mente ocupada puede hacer que te cueste concentrarte en tareas cotidianas. Insomnio: los pensamientos intrusivos pueden mantenernos despiertos por la noche, contribuyendo al insomnio. Consecuencias físicas Fatiga: la actividad mental constante puede agotarte, lo que a menudo se manifiesta en fatiga física. Problemas de salud: el estrés y la ansiedad relacionados con el pensamiento excesivo pueden tener efectos negativos en tu salud física a largo plazo. La relación entre pensar demasiado y la ansiedad La relación entre el pensamiento excesivo y la ansiedad es innegable. La ansiedad a menudo alimenta los pensamientos negativos y preocupantes, creando un círculo vicioso. La buena noticia es que puedes romper este ciclo y aprender a manejar tu ansiedad al abordar tus pensamientos. 7 consejos para dejar de pensar tanto Aquí es donde entra en juego la solución que todos estamos buscando: cómo dejar de pensar tanto. A continuación, encontrarás siete consejos respaldados por la psicología para ayudarte a recuperar el control de tus pensamientos: 1. Practica la atención plena (Mindfulness) La atención plena es una técnica que te ayuda a vivir en el presente, liberándote de la rumiación constante. Aprender a enfocarte en el momento presente puede ser un primer paso crucial para detener el exceso de pensamiento. 2. Identifica y cuestiona tus pensamientos Reconoce y cuestiona tus pensamientos negativos. ¿Son realmente ciertos? A menudo, nuestros pensamientos no se basan en hechos concretos ni objetivos. 3. Establece límites de tiempo para pensar Dedica un tiempo específico para pensar en tus preocupaciones. Esto evita que los pensamientos intrusivos te abrumen durante todo el día. 4. Prueba la técnica del Stop Cuando te encuentres pensando en exceso, detén tu pensamiento con un firme ¡STOP! y redirige tu atención a otra cosa. 5. Escribe tus pensamientos Llevar un diario de pensamientos te ayuda a liberar tu mente de las preocupaciones y a ganar perspectiva sobre tus pensamientos recurrentes. 6. Habla con un profesional de la salud mental La terapia puede ser una herramienta valiosa para abordar el pensamiento excesivo. Un terapeuta puede ayudarte a comprender y cambiar tus patrones de pensamiento. 7. Ejercicio físico y relajación El ejercicio regular y las técnicas de relajación, como la meditación, pueden ayudarte a liberar tensiones y reducir la actividad mental. Fuente: https://www.therapyside
La Navidad suele asociarse a regalos y juguetes, pero también ha abierto un debate creciente sobre su impacto en la salud humana y el medioambiente. Diversos análisis advierten que 9 de cada 10 juguetes en desuso terminarán en vertederos, en muchos casos sin pasar por procesos de reciclaje adecuados, pese a contener baterías, metales pesados y plásticos de muy lenta degradación. Especialistas alertan que la cultura del “usar y desechar” se ha instalado con fuerza, especialmente en productos dirigidos a niños. El recambio acelerado de juguetes —muchos de ellos con tecnología compleja — provoca que permanezcan un tiempo almacenados en cajones o armarios, para luego ser eliminados junto a la basura domiciliaria, transformándose en focos de contaminación, particularmente en las grandes ciudades. Según estimaciones, hasta un 90% de los juguetes tecnificados acaba en vertederos o incineradoras, pese a la presencia de ftalatos y otros compuestos potencialmente nocivos para la salud. Este bajo nivel de reciclaje contrasta con el crecimiento sostenido del mercado: solo en un año, las ventas de este tipo de productos aumentaron cerca de un 18%, una tendencia que se mantiene al alza. A este escenario se suma otra preocupación creciente en el ámbito infantil. Cada vez más estudios advierten que la sobreexposición a pantallas, como celulares y tabletas, durante los primeros años de vida puede provocar trastornos del lenguaje, alteraciones del sueño, aislamiento social y baja tolerancia a la frustración. Frente a esta evidencia, colectivos de pediatras, psicólogos y logopedas han solicitado a las autoridades campañas informativas similares a las que existen para el alcohol, el tabaco o las drogas. En una entrevista previa con CNN Chile, la periodista y conferencista internacional Catalina Droguett, referente en sustentabilidad, ecología, medioambiente y desarrollo humano, advirtió que parte del problema radica en la falta de información sobre los componentes químicos presentes en estos productos y sus posibles efectos en la salud, especialmente en niños. Especialistas coinciden en que el desafío no es solo tecnológico, sino también cultural. Fomentar el reciclaje, la reutilización y el consumo responsable, tanto en juguetes como en productos de uso cotidiano, aparece como una medida clave para reducir el impacto ambiental y proteger la salud de las personas. Fuente: https://www.cnnchile
Un estudio internacional determinó cuál es la edad promedio en que el deterioro cognitivo comienza a comprometer la seguridad al volante. El informe también expone los factores sociales y médicos que motivan a miles de adultos mayores a dejar de conducir cada año. Conducir un automóvil representa un riesgo creciente con el paso de los años. Así lo advirtió un análisis realizado en Europa por la Fundación Mapfre y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, en Barcelona. La Dirección General de Tráfico (DGT) compartió las conclusiones más relevantes. El estudio evaluó a personas mayores de 65 años. El dato más relevante fue que la edad promedio en la que las personas suelen dejar de conducir es de 75 años. Los expertos indicaron que, aunque cada caso es distinto, el deterioro cognitivo puede impactar la seguridad vial. La situación genera riesgos tanto para el conductor como para terceras personas. Presión del entorno familiar La decisión de dejar de conducir no siempre es voluntaria. Según el informe, el 45% de los adultos mayores que dejaron de manejar lo hicieron por presión o sugerencia de familiares o personas cercanas. En la mayoría de los casos, el abandono del volante respondió a razones médicas (41%), problemas de memoria (36%), dificultades físicas para controlar el vehículo (32%) o un diagnóstico de demencia (23%). Cuando se consultó a los familiares, el 74% respondió que la decisión no fue tomada de manera voluntaria. El principal motivo señalado por estos fue el deterioro cognitivo (61%). También mencionaron limitaciones físicas o problemas al conducir (35%) y la demencia (17%). Impacto emocional y pérdida de autonomía Uno de los aspectos más sensibles es el efecto emocional que produce dejar de manejar. El 41% de los encuestados calificó esta etapa como una experiencia negativa. Muchos asociaron el cambio con pérdida, frustración e inutilidad. El informe destacó expresiones recurrentes entre los adultos mayores evaluados: “Ya no soy el mismo”, “mi familia no confía en mí” o “siento que ya no sirvo para nada”. Dejar de conducir conlleva un cambio profundo en la rutina y, en muchos casos, implica una pérdida de independencia. Por esta razón, el estudio insistió en la necesidad de un acompañamiento cercano por parte del entorno familiar y de profesionales de la salud. Recomendaciones para conductores adultos mayores Para reducir riesgos, el informe sugirió cumplir con todos los controles psicofísicos requeridos para renovar la licencia. También se recomendaron medidas prácticas como: Viajar acompañado cuando sea posible Evitar manejar de noche, en horas pico o en condiciones climáticas adversas Verificar los efectos secundarios de los medicamentos consumidos Además, el estudio instó a mantener un diálogo abierto entre los adultos mayores, su círculo cercano y el personal médico, con el fin de tomar decisiones más seguras y equilibradas.
El gigante farmacéutico danés Novo Nordisk anunció el lunes que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó que el popular fármaco antiobesidad GLP-1 Wegovy se administre en forma de píldora para la pérdida de peso. Entre las más conocidas, está el Ozempic, Wegovy o Mounjaro. Con la aprobación de hoy de la píldora de Wegovy, los pacientes contarán con una práctica pastilla de una toma diaria que puede ayudarles a perder tanto peso como la inyección original de Wegovy, dijo Mike Doustdar, presidente y director ejecutivo de Novo Nordisk, en un comunicado. Esta autorización debería permitir que más estadounidenses accedan a estos tratamientos adelgazantes, considerados por muchos expertos como revolucionarios. Una nueva generación de fármacos supresores del apetito llamados agonistas de GLP-1 se hicieron populares en los últimos años. Conocidos por sus nombres comerciales Ozempic, Wegovy o Mounjaro, estos fármacos surgieron hace una década como tratamientos contra la diabetes y, más recientemente, se utilizan para facilitar la pérdida de peso. El comprimido de Novo Nordisk será autorizado para la pérdida de peso y su mantenimiento en adultos con obesidad o para personas con sobrepeso que presenten al menos una comorbilidad relacionada con el sobrepeso, como por ejemplo un problema cardíaco, precisó la empresa. La noticia fue celebrada por la red estadounidense Obesity Care Advocacy Network, que defiende a los pacientes con obesidad, una enfermedad crónica que afecta a alrededor del 40% de los adultos en Estados Unidos. Este avance representa una oportunidad importante para las personas que viven con obesidad al ofrecer una alternativa para quienes dudan en iniciar una terapia inyectable y al proporcionar una opción potencialmente menos costosa, destacó la red en un comunicado enviado a la AFP. Aprueban primera píldora para perder peso: ¿Cuánto costará? El precio de las inyecciones, entre las que se incluyen las populares Ozempic y Zepbound, puede superar los 1.000 dólares al mes en Estados Unidos, un freno para muchos pacientes. Estamos hablando de más de 900 mil pesos chilenos, según el cambio del Banco Central. Sin embargo, la empresa Novo Nordisk firmó en noviembre un acuerdo con el gobierno estadounidense en el que preveía ofrecer el tratamiento en comprimidos a partir de 150 dólares al mes, es decir, 136 mil pesos chilenos, muy por debajo del costo actual de las versiones inyectables. El laboratorio danés no proporcionó el lunes más detalles sobre el precio final, pero indicó que planea comercializarlo en el país a partir de enero de 2026. Este tratamiento fue recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a principios de diciembre, al respaldar los fármacos GLP-1, eficaces contra el sobrepeso y la diabetes. La organización aseguró que podrían convertirse en una herramienta clave para frenar la obesidad, que afecta a más de mil millones de personas en el mundo.
Con la llegada del verano, las altas temperaturas se convierten en las protagonistas indiscutibles de la temporada estival. Aunque este clima es ideal para disfrutar de distintos panoramas, realizar actividad física al aire libre requiere tomar mayores precauciones para resguardar la salud. En este sentido, Miguel Palominos, jefe de carrera de Preparador Físico del IP-CFT Santo Tomás, Sede San Joaquín, entregó una serie de recomendaciones para entrenar de forma segura durante los días calurosos. “Es fundamental evitar los horarios de mayor radiación solar, especialmente durante la media tarde. Lo ideal es programar la actividad física en la mañana o en la tarde noche, cuando las temperaturas son más bajas, lo que permite disminuir el riesgo de deshidratación y golpes de calor”, señaló Palominos. Además, enfatizó que, independiente del horario, es imprescindible mantener una buena hidratación, junto con el uso de bloqueador solar, gorro, lentes de sol, poleras con filtro UV y calzado adecuado, elementos que ayudan a proteger el cuerpo de los efectos nocivos del sol. Recomendaciones para hacer deporte en verano El especialista advierte que existen síntomas que no deben ser ignorados durante el ejercicio, tales como “visión borrosa, mareos, dolor de cabeza, sudoración excesiva, calambres y vómitos son señales de alerta. Si una persona presenta alguno de estos síntomas, debe detener inmediatamente la actividad y, si persisten, acudir a un centro asistencial”. Respecto a la hidratación y la alimentación, Palominos entregó recomendaciones específicas según el momento del entrenamiento: Antes del ejercicio: – Consumir entre 5 y 10 ml de agua por kilo de peso, entre 2 y 4 horas previas. – Realizar la última comida principal 2 a 3 horas antes y, hasta 45 minutos previos, ingerir una pequeña dosis de carbohidratos. Durante el ejercicio: – Beber entre 400 y 800 ml de agua por cada hora de actividad, idealmente fría (entre 3 y 5 °C). – Si el ejercicio se extiende por más de una hora, incorporar pequeñas dosis de carbohidratos, como medio plátano, una barra de cereal o un yogur. Después del ejercicio: – Consumir entre 1,5 y 2 litros de agua dentro de las primeras cuatro horas posteriores al entrenamiento. – Se pueden incluir bebidas isotónicas y, dentro de los primeros 15 minutos, ingerir carbohidratos simples de rápida absorción, como fruta, un pequeño sándwich o incluso una porción moderada de chocolate. Finalmente, el experto recalcó que la actividad física es fundamental para la salud, pero debe realizarse con responsabilidad. “Entrenar informado y cuidando el cuerpo permite disfrutar del deporte incluso en verano, evitando riesgos innecesarios”, concluyó.
¿Te has sentido atrapado en un interminable laberinto de pensamientos? ¿Te gustaría saber cómo dejar de pensar tanto? En este artículo, te proporcionaremos información valiosa y consejos prácticos respaldados por la psicología para ayudarte a liberar tu mente de ese constante flujo de pensamientos. Si alguna vez te has preguntado por qué piensas demasiado, cuáles son las causas y las consecuencias de pensar en exceso y cómo la terapia y la psicología pueden ser una solución efectiva. ¿Cómo dejar de pensar tanto? Es probable que estés lidiando con una mente que no se detiene. La rumiación constante puede agotarte y causarte ansiedad. No te preocupes, estás en el lugar adecuado. A lo largo de este artículo, exploraremos por qué pensamos demasiado, las causas de este problema, sus consecuencias y, lo más importante, te ofreceremos siete consejos efectivos respaldados por la psicología para liberarte de esa carga mental. Por qué pensamos demasiado Para comprender cómo dejar de pensar tanto, primero debemos explorar por qué nuestros pensamientos a menudo se vuelven incontrolables. La respuesta radica en nuestra naturaleza humana. Somos seres pensantes y nuestra mente nunca se detiene por completo. Sin embargo, algunas personas experimentan un aumento en la intensidad y frecuencia de sus pensamientos, lo que puede ser atribuido a diversos factores, como el perfeccionismo, la ansiedad, el estrés y más. Causas de pensar demasiado Perfeccionismo: las personas perfeccionistas tienden a pensar demasiado en sus acciones y decisiones, buscando constantemente la aprobación de los demás. Ansiedad: la ansiedad puede alimentar el exceso de pensamientos, creando preocupaciones exageradas sobre el futuro. Estrés: el estrés crónico puede provocar una sobreactividad mental, ya que el cerebro busca soluciones a los problemas percibidos. Traumas pasados: las experiencias traumáticas a menudo generan pensamientos recurrentes relacionados con el evento traumático. Depresión: la depresión puede llevar a un pensamiento excesivamente negativo y autocrítico. Consecuencias de pensar demasiado Pensar en exceso puede tener un impacto significativo en tu vida. Las consecuencias pueden ser perjudiciales para tu bienestar emocional, mental y físico. Algunas de las consecuencias incluyen: Consecuencias emocionales Ansiedad: el pensamiento excesivo está estrechamente relacionado con la ansiedad, lo que puede aumentar tus niveles de estrés y preocupación. Depresión: la rumiación constante puede contribuir a la depresión, ya que te atrapa en un ciclo de pensamientos negativos. Irritabilidad: los pensamientos incesantes pueden agotarte, lo que puede llevarte a la irritabilidad y la falta de paciencia. Consecuencias mentales Dificultad para tomar decisiones: el exceso de pensamiento puede paralizarte, dificultando la toma de decisiones. Falta de concentración: la mente ocupada puede hacer que te cueste concentrarte en tareas cotidianas. Insomnio: los pensamientos intrusivos pueden mantenernos despiertos por la noche, contribuyendo al insomnio. Consecuencias físicas Fatiga: la actividad mental constante puede agotarte, lo que a menudo se manifiesta en fatiga física. Problemas de salud: el estrés y la ansiedad relacionados con el pensamiento excesivo pueden tener efectos negativos en tu salud física a largo plazo. La relación entre pensar demasiado y la ansiedad La relación entre el pensamiento excesivo y la ansiedad es innegable. La ansiedad a menudo alimenta los pensamientos negativos y preocupantes, creando un círculo vicioso. La buena noticia es que puedes romper este ciclo y aprender a manejar tu ansiedad al abordar tus pensamientos. 7 consejos para dejar de pensar tanto Aquí es donde entra en juego la solución que todos estamos buscando: cómo dejar de pensar tanto. A continuación, encontrarás siete consejos respaldados por la psicología para ayudarte a recuperar el control de tus pensamientos: 1. Practica la atención plena (Mindfulness) La atención plena es una técnica que te ayuda a vivir en el presente, liberándote de la rumiación constante. Aprender a enfocarte en el momento presente puede ser un primer paso crucial para detener el exceso de pensamiento. 2. Identifica y cuestiona tus pensamientos Reconoce y cuestiona tus pensamientos negativos. ¿Son realmente ciertos? A menudo, nuestros pensamientos no se basan en hechos concretos ni objetivos. 3. Establece límites de tiempo para pensar Dedica un tiempo específico para pensar en tus preocupaciones. Esto evita que los pensamientos intrusivos te abrumen durante todo el día. 4. Prueba la técnica del Stop Cuando te encuentres pensando en exceso, detén tu pensamiento con un firme ¡STOP! y redirige tu atención a otra cosa. 5. Escribe tus pensamientos Llevar un diario de pensamientos te ayuda a liberar tu mente de las preocupaciones y a ganar perspectiva sobre tus pensamientos recurrentes. 6. Habla con un profesional de la salud mental La terapia puede ser una herramienta valiosa para abordar el pensamiento excesivo. Un terapeuta puede ayudarte a comprender y cambiar tus patrones de pensamiento. 7. Ejercicio físico y relajación El ejercicio regular y las técnicas de relajación, como la meditación, pueden ayudarte a liberar tensiones y reducir la actividad mental. Fuente: https://www.therapyside
La Navidad suele asociarse a regalos y juguetes, pero también ha abierto un debate creciente sobre su impacto en la salud humana y el medioambiente. Diversos análisis advierten que 9 de cada 10 juguetes en desuso terminarán en vertederos, en muchos casos sin pasar por procesos de reciclaje adecuados, pese a contener baterías, metales pesados y plásticos de muy lenta degradación. Especialistas alertan que la cultura del “usar y desechar” se ha instalado con fuerza, especialmente en productos dirigidos a niños. El recambio acelerado de juguetes —muchos de ellos con tecnología compleja — provoca que permanezcan un tiempo almacenados en cajones o armarios, para luego ser eliminados junto a la basura domiciliaria, transformándose en focos de contaminación, particularmente en las grandes ciudades. Según estimaciones, hasta un 90% de los juguetes tecnificados acaba en vertederos o incineradoras, pese a la presencia de ftalatos y otros compuestos potencialmente nocivos para la salud. Este bajo nivel de reciclaje contrasta con el crecimiento sostenido del mercado: solo en un año, las ventas de este tipo de productos aumentaron cerca de un 18%, una tendencia que se mantiene al alza. A este escenario se suma otra preocupación creciente en el ámbito infantil. Cada vez más estudios advierten que la sobreexposición a pantallas, como celulares y tabletas, durante los primeros años de vida puede provocar trastornos del lenguaje, alteraciones del sueño, aislamiento social y baja tolerancia a la frustración. Frente a esta evidencia, colectivos de pediatras, psicólogos y logopedas han solicitado a las autoridades campañas informativas similares a las que existen para el alcohol, el tabaco o las drogas. En una entrevista previa con CNN Chile, la periodista y conferencista internacional Catalina Droguett, referente en sustentabilidad, ecología, medioambiente y desarrollo humano, advirtió que parte del problema radica en la falta de información sobre los componentes químicos presentes en estos productos y sus posibles efectos en la salud, especialmente en niños. Especialistas coinciden en que el desafío no es solo tecnológico, sino también cultural. Fomentar el reciclaje, la reutilización y el consumo responsable, tanto en juguetes como en productos de uso cotidiano, aparece como una medida clave para reducir el impacto ambiental y proteger la salud de las personas. Fuente: https://www.cnnchile
Un estudio internacional determinó cuál es la edad promedio en que el deterioro cognitivo comienza a comprometer la seguridad al volante. El informe también expone los factores sociales y médicos que motivan a miles de adultos mayores a dejar de conducir cada año. Conducir un automóvil representa un riesgo creciente con el paso de los años. Así lo advirtió un análisis realizado en Europa por la Fundación Mapfre y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, en Barcelona. La Dirección General de Tráfico (DGT) compartió las conclusiones más relevantes. El estudio evaluó a personas mayores de 65 años. El dato más relevante fue que la edad promedio en la que las personas suelen dejar de conducir es de 75 años. Los expertos indicaron que, aunque cada caso es distinto, el deterioro cognitivo puede impactar la seguridad vial. La situación genera riesgos tanto para el conductor como para terceras personas. Presión del entorno familiar La decisión de dejar de conducir no siempre es voluntaria. Según el informe, el 45% de los adultos mayores que dejaron de manejar lo hicieron por presión o sugerencia de familiares o personas cercanas. En la mayoría de los casos, el abandono del volante respondió a razones médicas (41%), problemas de memoria (36%), dificultades físicas para controlar el vehículo (32%) o un diagnóstico de demencia (23%). Cuando se consultó a los familiares, el 74% respondió que la decisión no fue tomada de manera voluntaria. El principal motivo señalado por estos fue el deterioro cognitivo (61%). También mencionaron limitaciones físicas o problemas al conducir (35%) y la demencia (17%). Impacto emocional y pérdida de autonomía Uno de los aspectos más sensibles es el efecto emocional que produce dejar de manejar. El 41% de los encuestados calificó esta etapa como una experiencia negativa. Muchos asociaron el cambio con pérdida, frustración e inutilidad. El informe destacó expresiones recurrentes entre los adultos mayores evaluados: “Ya no soy el mismo”, “mi familia no confía en mí” o “siento que ya no sirvo para nada”. Dejar de conducir conlleva un cambio profundo en la rutina y, en muchos casos, implica una pérdida de independencia. Por esta razón, el estudio insistió en la necesidad de un acompañamiento cercano por parte del entorno familiar y de profesionales de la salud. Recomendaciones para conductores adultos mayores Para reducir riesgos, el informe sugirió cumplir con todos los controles psicofísicos requeridos para renovar la licencia. También se recomendaron medidas prácticas como: Viajar acompañado cuando sea posible Evitar manejar de noche, en horas pico o en condiciones climáticas adversas Verificar los efectos secundarios de los medicamentos consumidos Además, el estudio instó a mantener un diálogo abierto entre los adultos mayores, su círculo cercano y el personal médico, con el fin de tomar decisiones más seguras y equilibradas.
El gigante farmacéutico danés Novo Nordisk anunció el lunes que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó que el popular fármaco antiobesidad GLP-1 Wegovy se administre en forma de píldora para la pérdida de peso. Entre las más conocidas, está el Ozempic, Wegovy o Mounjaro. Con la aprobación de hoy de la píldora de Wegovy, los pacientes contarán con una práctica pastilla de una toma diaria que puede ayudarles a perder tanto peso como la inyección original de Wegovy, dijo Mike Doustdar, presidente y director ejecutivo de Novo Nordisk, en un comunicado. Esta autorización debería permitir que más estadounidenses accedan a estos tratamientos adelgazantes, considerados por muchos expertos como revolucionarios. Una nueva generación de fármacos supresores del apetito llamados agonistas de GLP-1 se hicieron populares en los últimos años. Conocidos por sus nombres comerciales Ozempic, Wegovy o Mounjaro, estos fármacos surgieron hace una década como tratamientos contra la diabetes y, más recientemente, se utilizan para facilitar la pérdida de peso. El comprimido de Novo Nordisk será autorizado para la pérdida de peso y su mantenimiento en adultos con obesidad o para personas con sobrepeso que presenten al menos una comorbilidad relacionada con el sobrepeso, como por ejemplo un problema cardíaco, precisó la empresa. La noticia fue celebrada por la red estadounidense Obesity Care Advocacy Network, que defiende a los pacientes con obesidad, una enfermedad crónica que afecta a alrededor del 40% de los adultos en Estados Unidos. Este avance representa una oportunidad importante para las personas que viven con obesidad al ofrecer una alternativa para quienes dudan en iniciar una terapia inyectable y al proporcionar una opción potencialmente menos costosa, destacó la red en un comunicado enviado a la AFP. Aprueban primera píldora para perder peso: ¿Cuánto costará? El precio de las inyecciones, entre las que se incluyen las populares Ozempic y Zepbound, puede superar los 1.000 dólares al mes en Estados Unidos, un freno para muchos pacientes. Estamos hablando de más de 900 mil pesos chilenos, según el cambio del Banco Central. Sin embargo, la empresa Novo Nordisk firmó en noviembre un acuerdo con el gobierno estadounidense en el que preveía ofrecer el tratamiento en comprimidos a partir de 150 dólares al mes, es decir, 136 mil pesos chilenos, muy por debajo del costo actual de las versiones inyectables. El laboratorio danés no proporcionó el lunes más detalles sobre el precio final, pero indicó que planea comercializarlo en el país a partir de enero de 2026. Este tratamiento fue recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a principios de diciembre, al respaldar los fármacos GLP-1, eficaces contra el sobrepeso y la diabetes. La organización aseguró que podrían convertirse en una herramienta clave para frenar la obesidad, que afecta a más de mil millones de personas en el mundo.