En Chile, el cáncer de mama sigue siendo una de las principales causas de muerte en mujeres adultas, donde los tiempos de diagnóstico son un problema crítico. Para acelerar este proceso, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) desarrolló Mammo-Q, tecnología que busca transformar la forma en que se evalúan las lesiones mamarias, incorporando una herramienta intermedia que permita tomar decisiones clínicas más rápidas y precisas. La iniciativa es liderada por Joaquin Mura, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica y director del Laboratorio de Ultrasonido Cuantitativo USM, y Constanza Flores, ingeniera en Diseño de Productos USM y, y especialista en análisis de imágenes médicas, tales como resonancia magnética, tomografía computacional, y ultrasonido. “Mammo-Q es un dispositivo compuesto por hardware y software que funciona como un accesorio para los ecógrafos. Esta innovación genera mapas de color de rigidez y viscoelasticidad simultáneamente. A diferencia de lo que se hace tradicionalmente nuestra ‘palpación digital’ entrega biomarcadores para estratificar el riesgo y descartar malignidad in-situ, priorizando los casos urgentes y descongestionando el sistema de salud”, explica Constanza Flores. Camino hacia la validación Actualmente el proyecto avanza en su etapa de validación técnica, tras ganar el fondo Semilla Inicia Nacional 2025 de Corfo. La incubadora 3IE apoyó la iniciativa, que además ingresó al grupo de seleccionadas del programa “EBCT Inicia 2026” del proyecto InES I+D USM. En paralelo, el equipo colabora con el Instituto Oncológico FALP y el Instituto Nacional del Cáncer, con el objetivo de poner a prueba esta tecnología en entornos clínicos reales. Mammo-Q nace como parte de las investigaciones ligadas al Laboratorio de Ultrasonido Cuantitativo de la USM que focaliza su trabajo en mejorar técnicas de detección de propiedades mecánicas a través de ecográficas, elastografía y ecodoppler, entre otras. Proceso diagnóstico El cáncer de mama lidera los retrasos oncológicos. Actualmente para diagnosticar si las pacientes sufren de cáncer mamario deben realizar una mamografía o ecografía convencional y, en caso de existir alguna sospecha, se deriva a biopsia para su confirmación. Este proceso, además de demorar varias semanas, depende de la observación subjetiva del operador, quien no puede determinar a simple vista si un tumor en benigno o maligno. El académico Joaquin Mura detalla que “el problema central no es solo la falta de médicos en regiones apartadas, sino la falta de herramientas objetivas. La ecografía convencional la realiza un operador-dependiente, y es la manera en que se hace un primer filtro. Al carecer de métricas cuantitativas para diferenciar nódulos benignos de malignos con certeza, los médicos derivan excesivos casos a biopsia para evitar riesgos, generando un cuello de botella. Esto satura los servicios de patología, generando listas de espera”. A diferencia de otras tecnologías disponibles, esta iniciativa destaca por su compatibilidad con ecógrafos existentes, lo que facilita su adopción en distintos centros de salud sin requerir grandes inversiones en equipamiento. Además, su diseño portátil integra un actuador capaz de generar vibraciones específicas junto con ultrasonido y un software de análisis reconstruye mapas del tejido en tiempo real, entregando biomarcadores objetivos de riesgo en solo minutos. Esto permite su uso en diversos contextos clínicos. Formación clínica Para el desarrollo y validación de esta tecnología, el equipo ha creado fantomas mamarios, dispositivos calibrados que simulan distintas condiciones del tejido y permiten entrenar la identificación de lesiones en un entorno controlado. “Están hechos de gelatina, grafito, y otros componentes de mayor duración, capaces de mimetizar las propiedades mecánicas del tejido humano”, puntualiza Mura. En este contexto, Mammo-Q apoyaría la formación de profesionales de la salud. Las matronas, fundamentales en la detección temprana del cáncer de mama y en el acompañamiento de sus pacientes, podrían utilizar estos fantomas como una herramienta clave para mejorar sus capacidades de diagnóstico. Fuente: cooperativaciencia.cl
Chile se convirtió en el primer país de Latinoamérica en implementar la fortificación obligatoria de la leche y la harina de trigo con Vitamina D. La normativa, que entró en vigor tras un decreto del Ministerio de Salud (MINSAL), es el resultado de más de una década y media de evidencia científica y trabajo interdisciplinario liderado por el Dr. Arturo Borzutzky, académico de la Escuela de Medicina UC, junto al Centro de Políticas Públicas UC. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, un 16% de las mujeres en edad fértil y un 21% de los adultos mayores en el país presentan una deficiencia severa de Vitamina D. La situación se vuelve crítica en las zonas australes; en la Región de Magallanes, debido a la baja radiación solar, más de la mitad de las mujeres presentan niveles deficitarios, lo que pone en riesgo la salud de la población. En Chile, al ser un país con una vasta extensión latitudinal, la radiación solar disminuye drásticamente hacia el sur, dificultando que el organismo sintetice de forma natural la Vitamina D a través de la piel. Ante este escenario, el equipo del Dr. Borzutzky propuso un modelo técnico que el MINSAL adoptó para intervenir dos alimentos de consumo masivo: la leche (líquida y en polvo) y la harina de trigo. Un modelo para combatir la deficiencia nutricional «La elección de estos productos responde a su consumo frecuente en la población chilena —especialmente en los grupos más vulnerables—, su bajo costo y la robustez de la vitamina D₃ frente a los procesos industriales de alimentos», explica el académico. Se proyecta que la fortificación permitirá elevar la ingesta poblacional en 10 microgramos al día (400 UI). Con esto, los investigadores estiman que más del 90% de los chilenos lograrán mantenerse libres de una deficiencia severa. A diferencia de las campañas de suplementación con gotas o pastillas, que suelen fallar por la baja adherencia a largo plazo, la fortificación asegura un consumo constante y transversal. Los desafíos del estilo de vida Aunque tradicionalmente se asocia la Vitamina D con la salud ósea, la investigación científica desarrollada en Chile sugiere que su impacto es mucho más amplio. El déficit de este nutriente se ha vinculado con una mayor mortalidad por cáncer, hospitalizaciones por reacciones alérgicas severas, esclerosis múltiple, enfermedad inflamatoria intestinal y afecciones respiratorias como la bronquiolitis infantil. Sin embargo, los expertos advierten que la fortificación alimentaria no debe ser vista como una solución única. El Dr. Borzutzky enfatiza que factores como el sedentarismo y los altos índices de obesidad en Chile (que afectan al 42% de los adultos) juegan un rol en contra. Al ser una vitamina liposoluble, el tejido adiposo secuestra el nutriente, impidiendo que circule adecuadamente en el organismo. «Hay que seguir transmitiendo el mensaje de que los chilenos debemos aumentar la actividad física al aire libre, el consumo de alimentos ricos en vitamina D como el pescado y reducir los niveles de obesidad. (…) La fortificación alimentaria es un gran paso, pero no es la panacea para todo», concluye el experto. Fuente: cooperativa.cl
Un estudio publicado en Scientific Reports a principios de mayo concluyó que la agudeza mental no disminuye inevitablemente con la edad y que las habilidades cognitivas pueden mejorar en cualquier etapa de la vida. La investigación fue liderada por científicos del Centro para la Salud Cerebral (CBH, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Texas y se basó en datos recopilados por el Proyecto de Salud Cerebral (BHP) de la misma institución. El equipo se propuso documentar cómo se puede fortalecer y optimizar la salud cerebral a lo largo de la vida. Para ello, siguió a 3.966 adultos de entre 19 y 94 años, a quienes se les pidió que dedicaran un espacio diario a breves actividades de entrenamiento. Entre cinco y 15 minutos, durante un periodo de tres años. Los investigadores evaluaron la salud cerebral y el rendimiento de los participantes mediante el Índice de Salud Cerebral (BHI), una herramienta desarrollada por científicos del CBH. Según afirma un comunicado de la Universidad de Texas, el BHI es altamente sensible a los cambios —tanto positivos como negativos— y se centra en tres factores clave: claridad, equilibrio emocional y conexión con las personas y el propósito. La directora de investigación clínica del CBH y autora principal del reciente estudio, Lori Cook, explicó: “Reúne unas 20 métricas, incluyendo medidas de referencia validadas como el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh y el Cuestionario de Felicidad de Oxford, así como tareas diseñadas en el CBH para centrarse en habilidades de pensamiento más complejas”. “Esta batería de evaluaciones proporciona información sobre la salud cerebral individual y su evolución a lo largo del tiempo. El progreso se mide comparando los resultados con las puntuaciones previas de los propios participantes”. Cook, quien también es académica de la Facultad de Ciencias del Comportamiento y del Cerebro de la mencionada universidad, aseguró que “cada cerebro es tan único como una huella dactilar y tiene potencial de crecimiento”. Cómo el cerebro puede seguir mejorando con el paso de los años, según el estudio La directora general del CBH y autora principal del estudio, Sandra Bond Chapman, declaró: “Durante demasiado tiempo, nos hemos guiado por la idea obsoleta de que debemos esperar a que nuestro cerebro sufra algún daño antes de hacer algo por él”. “Este estudio nos recuerda que nuestro cerebro no se define por la edad, sino por su potencial”. Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue que los participantes con el BHI más bajo mostraron las mayores mejoras. Según Cook, “quienes parten del nivel más bajo parecen tener la mayor oportunidad de crecimiento y podrían presentar más preocupaciones preexistentes”. “Por lo tanto, es posible que estén más motivados para invertir el tiempo necesario para ver un mayor potencial de crecimiento”. Sin embargo, agregó, también observaron “un crecimiento significativo incluso en aquellos que ingresaron con un alto rendimiento”. De acuerdo a los investigadores, el factor determinante más importante de la mejora fue el nivel de participación. El cambio positivo no dependió de factores demográficos como la edad, el género o el nivel educativo. No obstante, reconoció Cook, la muestra fue limitada, ya que la mayoría de los participantes eran blancos, mujeres y tenían estudios universitarios. “Tenemos margen de mejora en cuanto a la representación de diferentes grupos demográficos. Estamos trabajando arduamente para aumentar la representación, de modo que podamos tener aún más confianza en cómo esto se generaliza a la población en general, especialmente a las comunidades que suelen estar subrepresentadas en la investigación”. Pese a lo anterior, los hallazgos del equipo sugieren que la salud cerebral puede cultivarse de forma proactiva a cualquier edad, afirmó Cook. “La salud cerebral no es solo algo que nos esforzamos por mantener; podemos moldearla activamente con el tiempo. Investigaciones como la nuestra, que proporcionan una medida objetiva de la salud cerebral que las personas pueden monitorear a lo largo del tiempo, sin duda pueden aumentar la concienciación pública”.
Los conservantes presentes en miles de alimentos procesados podrían estar asociados a un mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, según una nueva investigación publicada en el European Heart Journal. El estudio fue liderado por la investigadora Mathilde Touvier y Anaïs Hasenböhler, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) y de las universidades Sorbonne Paris Nord y Paris Cité. Los investigadores utilizaron datos del proyecto NutriNet-Santé, un seguimiento a largo plazo en el que participaron 112.395 voluntarios. Cada seis meses, los participantes registraban todo lo que comían y bebían durante tres días, lo que permitió a los científicos identificar con precisión los aditivos presentes en su alimentación. Posteriormente, se realizó un seguimiento promedio de entre siete y ocho años para determinar cuántas personas desarrollaban hipertensión o enfermedades cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares, entre otros. ¿Cuáles fueron los resultados? Los resultados mostraron que quienes consumían mayores cantidades de conservantes no antioxidantes tenían un 29% más de riesgo de desarrollar hipertensión arterial en comparación con quienes ingerían menos. Además, presentaban un 16% más de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En el caso de los conservantes antioxidantes, las personas con una mayor exposición registraron un aumento del 22% en el riesgo de hipertensión. Según los autores, prácticamente toda la población estudiada estuvo expuesta a estos compuestos: durante los dos primeros años de seguimiento, el 99,5% de los participantes había consumido al menos un conservante alimentario. Los 8 aditivos vinculados a la hipertensión El equipo examinó de forma individual los 17 conservantes más consumidos y encontró que ocho de ellos estaban específicamente asociados con un mayor riesgo de presión arterial alta: Sorbato de potasio (E202) Metabisulfito de potasio (E224) Nitrito de sodio (E250) Ácido ascórbico (E300) Ascorbato de sodio (E301) Eritorbato de sodio (E316) Ácido cítrico (E330) Extractos de romero (E392) Además, el ácido ascórbico (E300) también se relacionó con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un llamado a revisar los aditivos Los autores reconocen que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra una relación causal directa. Sin embargo, destacan que los resultados se basan en datos alimentarios detallados y que se controlaron otros factores que influyen en la salud cardiovascular. Touvier explicó que investigaciones experimentales previas sugieren que algunos conservantes podrían favorecer el estrés oxidativo o alterar el funcionamiento del páncreas, mecanismos que podrían ayudar a explicar los hallazgos. A la luz de estos resultados, los investigadores plantean la necesidad de que organismos reguladores como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) reevalúen los riesgos y beneficios de estos aditivos. Mientras tanto, los expertos reiteran una recomendación ya conocida: privilegiar alimentos frescos o mínimamente procesados y reducir el consumo de productos ultraprocesados con ingredientes innecesarios.
La Municipalidad de Concepción explicó los motivos de la campaña “No Alimentar Palomas”, una iniciativa impulsada por la Oficina de Manejo Integrado de Plagas que busca educar a la comunidad respecto de los efectos que genera la alimentación de estas aves en espacios públicos. En detalle, desde el municipio enfatizaron que la campaña busca reducir la población de palomas urbanas mediante educación ciudadana y difusión de la ordenanza municipal vigente desde 2024, que prohíbe alimentarlas en espacios públicos para así evitar la sobrepoblación de la especie. El alcalde Héctor Muñoz justificó la medida en que l as palomas asilvestradas están catalogadas oficialmente en Chile como especie dañina y transmisora de enfermedades, siendo consideradas una plaga urbana. Su manejo y control están regulados por la normativa nacional, específicamente en la Ley de Caza. Asimismo, el jefe comunal complementó que existen otras ciudades en el mundo donde no está permitido alimentar a estas aves. “Ha pasado incluso en otros países, como capitales en Europa, que incluso hay letreros que prohíben la alimentación de palomas. Esto porque la sobrepoblación de palomas, que es lo que nosotros tratamos de prevenir, genera problemas de salud, también genera problemas de infraestructura y también genera problemas a otras aves”, precisó. Al mismo tiempo, la autoridad comunal explicó que la campaña del municipio está orientada a la concientización, ya que se arriesgan multas que van desde las 0,1 hasta las 5 UTM a las personas que sean sorprendidas alimentando palomas en cualquier punto de Concepción, no sólo en la Plaza de la Independencia. No obstante, Muñoz aseguró que “ante una normativa que muchas veces se desconoce por el medio ambiente, no vamos a llegar con las multas, vamos a llegar primero a informar, vamos a llegar a orientar, vamos a llegar a explicar técnicamente, ya sea a través del ámbito de salud, y a través del ámbito de la infraestructura, incluso el ámbito ecológico, cómo esta sobrepoblación puede afectar”. Salud Por su parte, la bióloga de la Dirección de Medio Ambiente del municipio, Ximena Cortés, entregó detalles sobre los impactos que han detectado por la sobrepoblación de palomas en Concepción y dijo que “tenemos graves daños a lo que es el patrimonio, monumentos, estatuas, daño a la infraestructura, tanto en lo público, luminarias, en las viviendas de los vecinos”. Asimismo, la bióloga advirtió que incluso se han reportado casos de afectación a la salud de las personas por la sobrepoblación de la especie. “Tenemos testimonios, y así lo mostramos en nuestra exposición itinerante que tenemos, de gente con exámenes en los Cesfam de la comuna que se condicen con que tienen problemas respiratorios, pulmonares, de alergias, de dermatitis, por ácaros del piojillo de la paloma, por hongos, e incluso por bacterias, donde la paloma es un vector y que, por lo tanto, es una zoonosis”, explicó. Consultada por la cantidad de casos, Cortés detalló que, en los últimos dos meses, se han registrado cerca de 10 casos de vecinos de Concepción con problemas de salud. Fuente: diarioconcepcion.cl
En Chile, el cáncer de mama sigue siendo una de las principales causas de muerte en mujeres adultas, donde los tiempos de diagnóstico son un problema crítico. Para acelerar este proceso, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) desarrolló Mammo-Q, tecnología que busca transformar la forma en que se evalúan las lesiones mamarias, incorporando una herramienta intermedia que permita tomar decisiones clínicas más rápidas y precisas. La iniciativa es liderada por Joaquin Mura, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica y director del Laboratorio de Ultrasonido Cuantitativo USM, y Constanza Flores, ingeniera en Diseño de Productos USM y, y especialista en análisis de imágenes médicas, tales como resonancia magnética, tomografía computacional, y ultrasonido. “Mammo-Q es un dispositivo compuesto por hardware y software que funciona como un accesorio para los ecógrafos. Esta innovación genera mapas de color de rigidez y viscoelasticidad simultáneamente. A diferencia de lo que se hace tradicionalmente nuestra ‘palpación digital’ entrega biomarcadores para estratificar el riesgo y descartar malignidad in-situ, priorizando los casos urgentes y descongestionando el sistema de salud”, explica Constanza Flores. Camino hacia la validación Actualmente el proyecto avanza en su etapa de validación técnica, tras ganar el fondo Semilla Inicia Nacional 2025 de Corfo. La incubadora 3IE apoyó la iniciativa, que además ingresó al grupo de seleccionadas del programa “EBCT Inicia 2026” del proyecto InES I+D USM. En paralelo, el equipo colabora con el Instituto Oncológico FALP y el Instituto Nacional del Cáncer, con el objetivo de poner a prueba esta tecnología en entornos clínicos reales. Mammo-Q nace como parte de las investigaciones ligadas al Laboratorio de Ultrasonido Cuantitativo de la USM que focaliza su trabajo en mejorar técnicas de detección de propiedades mecánicas a través de ecográficas, elastografía y ecodoppler, entre otras. Proceso diagnóstico El cáncer de mama lidera los retrasos oncológicos. Actualmente para diagnosticar si las pacientes sufren de cáncer mamario deben realizar una mamografía o ecografía convencional y, en caso de existir alguna sospecha, se deriva a biopsia para su confirmación. Este proceso, además de demorar varias semanas, depende de la observación subjetiva del operador, quien no puede determinar a simple vista si un tumor en benigno o maligno. El académico Joaquin Mura detalla que “el problema central no es solo la falta de médicos en regiones apartadas, sino la falta de herramientas objetivas. La ecografía convencional la realiza un operador-dependiente, y es la manera en que se hace un primer filtro. Al carecer de métricas cuantitativas para diferenciar nódulos benignos de malignos con certeza, los médicos derivan excesivos casos a biopsia para evitar riesgos, generando un cuello de botella. Esto satura los servicios de patología, generando listas de espera”. A diferencia de otras tecnologías disponibles, esta iniciativa destaca por su compatibilidad con ecógrafos existentes, lo que facilita su adopción en distintos centros de salud sin requerir grandes inversiones en equipamiento. Además, su diseño portátil integra un actuador capaz de generar vibraciones específicas junto con ultrasonido y un software de análisis reconstruye mapas del tejido en tiempo real, entregando biomarcadores objetivos de riesgo en solo minutos. Esto permite su uso en diversos contextos clínicos. Formación clínica Para el desarrollo y validación de esta tecnología, el equipo ha creado fantomas mamarios, dispositivos calibrados que simulan distintas condiciones del tejido y permiten entrenar la identificación de lesiones en un entorno controlado. “Están hechos de gelatina, grafito, y otros componentes de mayor duración, capaces de mimetizar las propiedades mecánicas del tejido humano”, puntualiza Mura. En este contexto, Mammo-Q apoyaría la formación de profesionales de la salud. Las matronas, fundamentales en la detección temprana del cáncer de mama y en el acompañamiento de sus pacientes, podrían utilizar estos fantomas como una herramienta clave para mejorar sus capacidades de diagnóstico. Fuente: cooperativaciencia.cl
Chile se convirtió en el primer país de Latinoamérica en implementar la fortificación obligatoria de la leche y la harina de trigo con Vitamina D. La normativa, que entró en vigor tras un decreto del Ministerio de Salud (MINSAL), es el resultado de más de una década y media de evidencia científica y trabajo interdisciplinario liderado por el Dr. Arturo Borzutzky, académico de la Escuela de Medicina UC, junto al Centro de Políticas Públicas UC. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, un 16% de las mujeres en edad fértil y un 21% de los adultos mayores en el país presentan una deficiencia severa de Vitamina D. La situación se vuelve crítica en las zonas australes; en la Región de Magallanes, debido a la baja radiación solar, más de la mitad de las mujeres presentan niveles deficitarios, lo que pone en riesgo la salud de la población. En Chile, al ser un país con una vasta extensión latitudinal, la radiación solar disminuye drásticamente hacia el sur, dificultando que el organismo sintetice de forma natural la Vitamina D a través de la piel. Ante este escenario, el equipo del Dr. Borzutzky propuso un modelo técnico que el MINSAL adoptó para intervenir dos alimentos de consumo masivo: la leche (líquida y en polvo) y la harina de trigo. Un modelo para combatir la deficiencia nutricional «La elección de estos productos responde a su consumo frecuente en la población chilena —especialmente en los grupos más vulnerables—, su bajo costo y la robustez de la vitamina D₃ frente a los procesos industriales de alimentos», explica el académico. Se proyecta que la fortificación permitirá elevar la ingesta poblacional en 10 microgramos al día (400 UI). Con esto, los investigadores estiman que más del 90% de los chilenos lograrán mantenerse libres de una deficiencia severa. A diferencia de las campañas de suplementación con gotas o pastillas, que suelen fallar por la baja adherencia a largo plazo, la fortificación asegura un consumo constante y transversal. Los desafíos del estilo de vida Aunque tradicionalmente se asocia la Vitamina D con la salud ósea, la investigación científica desarrollada en Chile sugiere que su impacto es mucho más amplio. El déficit de este nutriente se ha vinculado con una mayor mortalidad por cáncer, hospitalizaciones por reacciones alérgicas severas, esclerosis múltiple, enfermedad inflamatoria intestinal y afecciones respiratorias como la bronquiolitis infantil. Sin embargo, los expertos advierten que la fortificación alimentaria no debe ser vista como una solución única. El Dr. Borzutzky enfatiza que factores como el sedentarismo y los altos índices de obesidad en Chile (que afectan al 42% de los adultos) juegan un rol en contra. Al ser una vitamina liposoluble, el tejido adiposo secuestra el nutriente, impidiendo que circule adecuadamente en el organismo. «Hay que seguir transmitiendo el mensaje de que los chilenos debemos aumentar la actividad física al aire libre, el consumo de alimentos ricos en vitamina D como el pescado y reducir los niveles de obesidad. (…) La fortificación alimentaria es un gran paso, pero no es la panacea para todo», concluye el experto. Fuente: cooperativa.cl
Un estudio publicado en Scientific Reports a principios de mayo concluyó que la agudeza mental no disminuye inevitablemente con la edad y que las habilidades cognitivas pueden mejorar en cualquier etapa de la vida. La investigación fue liderada por científicos del Centro para la Salud Cerebral (CBH, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Texas y se basó en datos recopilados por el Proyecto de Salud Cerebral (BHP) de la misma institución. El equipo se propuso documentar cómo se puede fortalecer y optimizar la salud cerebral a lo largo de la vida. Para ello, siguió a 3.966 adultos de entre 19 y 94 años, a quienes se les pidió que dedicaran un espacio diario a breves actividades de entrenamiento. Entre cinco y 15 minutos, durante un periodo de tres años. Los investigadores evaluaron la salud cerebral y el rendimiento de los participantes mediante el Índice de Salud Cerebral (BHI), una herramienta desarrollada por científicos del CBH. Según afirma un comunicado de la Universidad de Texas, el BHI es altamente sensible a los cambios —tanto positivos como negativos— y se centra en tres factores clave: claridad, equilibrio emocional y conexión con las personas y el propósito. La directora de investigación clínica del CBH y autora principal del reciente estudio, Lori Cook, explicó: “Reúne unas 20 métricas, incluyendo medidas de referencia validadas como el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh y el Cuestionario de Felicidad de Oxford, así como tareas diseñadas en el CBH para centrarse en habilidades de pensamiento más complejas”. “Esta batería de evaluaciones proporciona información sobre la salud cerebral individual y su evolución a lo largo del tiempo. El progreso se mide comparando los resultados con las puntuaciones previas de los propios participantes”. Cook, quien también es académica de la Facultad de Ciencias del Comportamiento y del Cerebro de la mencionada universidad, aseguró que “cada cerebro es tan único como una huella dactilar y tiene potencial de crecimiento”. Cómo el cerebro puede seguir mejorando con el paso de los años, según el estudio La directora general del CBH y autora principal del estudio, Sandra Bond Chapman, declaró: “Durante demasiado tiempo, nos hemos guiado por la idea obsoleta de que debemos esperar a que nuestro cerebro sufra algún daño antes de hacer algo por él”. “Este estudio nos recuerda que nuestro cerebro no se define por la edad, sino por su potencial”. Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue que los participantes con el BHI más bajo mostraron las mayores mejoras. Según Cook, “quienes parten del nivel más bajo parecen tener la mayor oportunidad de crecimiento y podrían presentar más preocupaciones preexistentes”. “Por lo tanto, es posible que estén más motivados para invertir el tiempo necesario para ver un mayor potencial de crecimiento”. Sin embargo, agregó, también observaron “un crecimiento significativo incluso en aquellos que ingresaron con un alto rendimiento”. De acuerdo a los investigadores, el factor determinante más importante de la mejora fue el nivel de participación. El cambio positivo no dependió de factores demográficos como la edad, el género o el nivel educativo. No obstante, reconoció Cook, la muestra fue limitada, ya que la mayoría de los participantes eran blancos, mujeres y tenían estudios universitarios. “Tenemos margen de mejora en cuanto a la representación de diferentes grupos demográficos. Estamos trabajando arduamente para aumentar la representación, de modo que podamos tener aún más confianza en cómo esto se generaliza a la población en general, especialmente a las comunidades que suelen estar subrepresentadas en la investigación”. Pese a lo anterior, los hallazgos del equipo sugieren que la salud cerebral puede cultivarse de forma proactiva a cualquier edad, afirmó Cook. “La salud cerebral no es solo algo que nos esforzamos por mantener; podemos moldearla activamente con el tiempo. Investigaciones como la nuestra, que proporcionan una medida objetiva de la salud cerebral que las personas pueden monitorear a lo largo del tiempo, sin duda pueden aumentar la concienciación pública”.
Los conservantes presentes en miles de alimentos procesados podrían estar asociados a un mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, según una nueva investigación publicada en el European Heart Journal. El estudio fue liderado por la investigadora Mathilde Touvier y Anaïs Hasenböhler, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) y de las universidades Sorbonne Paris Nord y Paris Cité. Los investigadores utilizaron datos del proyecto NutriNet-Santé, un seguimiento a largo plazo en el que participaron 112.395 voluntarios. Cada seis meses, los participantes registraban todo lo que comían y bebían durante tres días, lo que permitió a los científicos identificar con precisión los aditivos presentes en su alimentación. Posteriormente, se realizó un seguimiento promedio de entre siete y ocho años para determinar cuántas personas desarrollaban hipertensión o enfermedades cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares, entre otros. ¿Cuáles fueron los resultados? Los resultados mostraron que quienes consumían mayores cantidades de conservantes no antioxidantes tenían un 29% más de riesgo de desarrollar hipertensión arterial en comparación con quienes ingerían menos. Además, presentaban un 16% más de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En el caso de los conservantes antioxidantes, las personas con una mayor exposición registraron un aumento del 22% en el riesgo de hipertensión. Según los autores, prácticamente toda la población estudiada estuvo expuesta a estos compuestos: durante los dos primeros años de seguimiento, el 99,5% de los participantes había consumido al menos un conservante alimentario. Los 8 aditivos vinculados a la hipertensión El equipo examinó de forma individual los 17 conservantes más consumidos y encontró que ocho de ellos estaban específicamente asociados con un mayor riesgo de presión arterial alta: Sorbato de potasio (E202) Metabisulfito de potasio (E224) Nitrito de sodio (E250) Ácido ascórbico (E300) Ascorbato de sodio (E301) Eritorbato de sodio (E316) Ácido cítrico (E330) Extractos de romero (E392) Además, el ácido ascórbico (E300) también se relacionó con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un llamado a revisar los aditivos Los autores reconocen que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra una relación causal directa. Sin embargo, destacan que los resultados se basan en datos alimentarios detallados y que se controlaron otros factores que influyen en la salud cardiovascular. Touvier explicó que investigaciones experimentales previas sugieren que algunos conservantes podrían favorecer el estrés oxidativo o alterar el funcionamiento del páncreas, mecanismos que podrían ayudar a explicar los hallazgos. A la luz de estos resultados, los investigadores plantean la necesidad de que organismos reguladores como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) reevalúen los riesgos y beneficios de estos aditivos. Mientras tanto, los expertos reiteran una recomendación ya conocida: privilegiar alimentos frescos o mínimamente procesados y reducir el consumo de productos ultraprocesados con ingredientes innecesarios.
La Municipalidad de Concepción explicó los motivos de la campaña “No Alimentar Palomas”, una iniciativa impulsada por la Oficina de Manejo Integrado de Plagas que busca educar a la comunidad respecto de los efectos que genera la alimentación de estas aves en espacios públicos. En detalle, desde el municipio enfatizaron que la campaña busca reducir la población de palomas urbanas mediante educación ciudadana y difusión de la ordenanza municipal vigente desde 2024, que prohíbe alimentarlas en espacios públicos para así evitar la sobrepoblación de la especie. El alcalde Héctor Muñoz justificó la medida en que l as palomas asilvestradas están catalogadas oficialmente en Chile como especie dañina y transmisora de enfermedades, siendo consideradas una plaga urbana. Su manejo y control están regulados por la normativa nacional, específicamente en la Ley de Caza. Asimismo, el jefe comunal complementó que existen otras ciudades en el mundo donde no está permitido alimentar a estas aves. “Ha pasado incluso en otros países, como capitales en Europa, que incluso hay letreros que prohíben la alimentación de palomas. Esto porque la sobrepoblación de palomas, que es lo que nosotros tratamos de prevenir, genera problemas de salud, también genera problemas de infraestructura y también genera problemas a otras aves”, precisó. Al mismo tiempo, la autoridad comunal explicó que la campaña del municipio está orientada a la concientización, ya que se arriesgan multas que van desde las 0,1 hasta las 5 UTM a las personas que sean sorprendidas alimentando palomas en cualquier punto de Concepción, no sólo en la Plaza de la Independencia. No obstante, Muñoz aseguró que “ante una normativa que muchas veces se desconoce por el medio ambiente, no vamos a llegar con las multas, vamos a llegar primero a informar, vamos a llegar a orientar, vamos a llegar a explicar técnicamente, ya sea a través del ámbito de salud, y a través del ámbito de la infraestructura, incluso el ámbito ecológico, cómo esta sobrepoblación puede afectar”. Salud Por su parte, la bióloga de la Dirección de Medio Ambiente del municipio, Ximena Cortés, entregó detalles sobre los impactos que han detectado por la sobrepoblación de palomas en Concepción y dijo que “tenemos graves daños a lo que es el patrimonio, monumentos, estatuas, daño a la infraestructura, tanto en lo público, luminarias, en las viviendas de los vecinos”. Asimismo, la bióloga advirtió que incluso se han reportado casos de afectación a la salud de las personas por la sobrepoblación de la especie. “Tenemos testimonios, y así lo mostramos en nuestra exposición itinerante que tenemos, de gente con exámenes en los Cesfam de la comuna que se condicen con que tienen problemas respiratorios, pulmonares, de alergias, de dermatitis, por ácaros del piojillo de la paloma, por hongos, e incluso por bacterias, donde la paloma es un vector y que, por lo tanto, es una zoonosis”, explicó. Consultada por la cantidad de casos, Cortés detalló que, en los últimos dos meses, se han registrado cerca de 10 casos de vecinos de Concepción con problemas de salud. Fuente: diarioconcepcion.cl