28 de agosto de 2022

¿Que es la memoria a corto plazo y como se puede mejorar?

Conocida también como "memoria primaria" o "memoria activa", es la capacidad para mantener en la mente de forma activa una pequeña cantidad de información.

En general, cuando hablamos de la memoria a corto plazo nos referimos a todo el sistema cognitivo necesario para procesar los estímulos recogidos por nuestros sentidos por tiempos cortos. Se suele considerar que la memoria a corto plazo permite retener información por periodos de tiempo cortos, que irían entre los siete y los cuarenta segundos. Por ejemplo, nuestra memoria a corto plazo nos permite recordar el tema de una conversación en la que estamos participando. Este tipo de memoria requiere, por supuesto, que otros procesos cognitivos como la atención, que nos permiten seleccionar una parte de los estímulos que recogemos a través de nuestros sentidos.

Por otra parte, también se considera que la cantidad de información que puede retenerse en este tipo de memoria es limitada. Normalmente se considera que se puede almacenar hasta siete elementos, pero la cantidad exacta va a depender de cada persona. En algunos casos, hay personas que pueden ser capaces de retener hasta nueve elementos mientras otras solo pueden almacenar cinco. En general, se cree que la mayoría de la gente puede almacenar hasta siete elementos con una variación de dos hacia arriba o hacia abajo.

La pérdida de memoria a corto plazo

En un párrafo anterior comentábamos que una afectación a la memoria a corto plazo, o una pérdida de memoria a corto plazo, puede tener efectos devastadores en la capacidad de retener y almacenar información de una persona. Normalmente, la memoria a corto plazo también puede descartar información recibida que no considere relevante. O, en caso contrario, si existe una asociación emocional fuerte o si el estímulo es persistente, es posible que esa información (o memoria) pase a formar parte de nuestros recuerdos o de una memoria de mayor duración. 

De hecho, como estos dos tipos de memoria (memoria de corta y larga duración) están directamente asociadas al proceso de aprendizaje, ambas son muy importantes para nosotros. Es muy conocido el caso de un paciente famoso que, al perder la capacidad de almacenar información, no podía aprender nada nuevo. Este es uno de los efectos directos de no poder retener la información recibida del mundo exterior. Además, de las personas con lesiones neurológicas que pueden tener afectada la memoria a corto plazo, también hay personas con Alzhéimer o con dislexia que pueden presentar una afectación en este tipo de memoria.

Como mejorar la memoria a corto plazo

Existen varias formas de mejorar la memoria a corto plazo. Aunque, esta recuperación dependerá de dos factores. El primero es el estado previo de la memoria a corto plazo y, el segundo, su nivel de deterioro en el momento que se empieza el tratamiento para mejorarla. Si el estado previo a la pérdida era bajo, no se puede esperar que el tratamiento recupere la memoria más allá de ese punto. Lo mismo sucede si se inicia el tratamiento cuando ya existe una pérdida importante.

En ambos casos, es importante trabajar con los distintos sistemas encargados de retener los distintos tipos de información que nos encontramos cada día. Por un lado, tenemos el sistema operativo. Este sistema es el encargado de regular la memoria a corto plazo. También está el bucle fonológico. Este sistema retiene información verbal. Por ejemplo, es el responsable de esa “voz interna” con la que repetimos algo cuando queremos memorizarlo. Después tenemos la agenda visoespacial que está encargada de la información visual y espacial. Y, por último, el almacén episódico. Este sistema es el responsable de retener múltiples datos y nos permite tener un recuerdo global que junte la información proveniente de los otros sistemas.


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