13 de julio de 2022

Dormir en camas separadas puede ayudar a las parejas a ser más felices

Dormir separados podría ser un incentivo para mantener relaciones sexuales, ser más felices, menos resentidas y disfrutar del tiempo juntos en la cama.

Dormir en camas separadas: ¿Más deseo sexual?

Según algunos estudios, y también algunos expertos, el hecho de dormir en camas separadas con la pareja podría ser un incentivo para mantener relaciones sexuales. Y es que la sexualidad muchas veces queda mermada por la rutina.

Por ello, dos camas y dos habitaciones pueden mejorar el deseo sexual, ya que además de romperse la rutina, la otra persona no está tan “accesible”. Y en cierta forma, ¡la echamos más de menos!

Ideas arraigadas sobre dormir en pareja

Lo cierto es que tenemos muchas ideas arraigadas en torno al hecho de “cómo debe ser” estar en pareja o tener pareja. Una de estas ideas, que forma parte de este ideal colectivo, es dormir en la misma cama.

También tenemos muy arraigada la noción de acurrucarse cuerpo a cuerpo con el otro (la famosa “cucharita”), como una norma de obligado cumplimiento en cualquier relación afectiva (y por qué no decirlo, es algo que también nos encanta). De hecho, unido a esta está la creencia de que “saltarse” esta norma podría indicar frialdad con el otro o una pobre vida sexual. 

¿Qué ocurre entonces?

Que hay parejas que ante la idea de dormir en camas separadas sienten que se rompe el vínculo o les entra miedo a distanciarse de su pareja… Pero no tiene por qué ser así. Al contrario, dormir separados puede mejorar la calidad del sueño y del descanso de ambos y mejorar incluso la vida sexual.

Por otro lado, y volviendo a las creencias sobre la idea de pareja, dormir en camas separadas podría ser una solución factible (y beneficiosa) para aquellas personas que trascienden estos convencionalismos.

Dormir en camas separadas: ¿sí o no?

Los dos beneficios más destacados de dormir en camas distintas son una mejora del sueño y una mejora de las relaciones sexuales. O al menos, eso dice la ciencia.

Sin embargo, hay personas que duermen felizmente en pareja y que tienen relaciones sexuales satisfactorias en cuanto a frecuencia y calidad, por lo que, como siempre ocurre, ¡no es una regla aplicable a todos! Así que cada uno deberá escoger con qué opción se siente más a gusto.


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