2 de junio de 2022

Educar a tu mascota desde cachorro, si es posible

Educar a tu perro es tan importante como mantenerlo saludable, alimentarlo correctamente y jugar con él. Cachorros y adultos, no importa qué tipo de mascota tengas, adiestrarlo adecuadamente es muy importante.

Estás buscando cómo educar a un cachorro o perro adulto de la mejor manera? Entonces estos consejos te servirán para comenzar, pero recuerda que cada mascota es única, y su edad y otros factores intervienen en su educación.

Aunque esto no es limitante, si has adoptado a un cachorro o piensas hacerlo, lo mejor es comenzar con su educación desde el momento que llega a casa.

Sin embargo, tanto los perros adultos como los jóvenes pueden ser educados, teniendo presente las diferencias de atención y exigencias de cada uno. Así que, adoptar o rescatar a un perro mayor no debe ser impedimento para ti.

Seguir un adiestramiento positivo

El adiestramiento positivo es un método de enseñanza apto y efectivo para todas las edades. Este se basa en una educación de refuerzo positivo, bien sea con premios, caricias o elogios.

Se evita adiestrar al animal con castigos por el mal comportamiento, y premia las buenas actitudes. Con este método, los resultados son mucho más prácticos y no se lastima al perro.

Sé constante con las lecciones

Educar a un perro no es un trabajo rápido, requiere inversión de tiempo, paciencia, mucha constancia y repetitividad. Si comienzas el proceso, procura no abandonarlo o ser inconstante, esto solo podría tener repercusiones negativas en tu amigo canino.

Establece reglas claras desde el comienzo

Tanto en el sistema de recompensa, como en lo que quieres que tu mascota aprenda. Además, conviene establecer cuáles son los primeros modales que deseas que aprenda, por ejemplo:


Acudir cuando se le llama.

​Quedarse quieto.

​Aprender a no morder.

¿Cómo educar a un cachorro? Piensa en el futuro durante su educación

Pensar en las actividades y conductas que vivirá tu perro en el presente y a las que te enfrentarás está muy bien, pero también debes considerar el futuro. Un ejemplo de esto lo encuentras en los niños, aunque no los tengas todavía, puedes pensar a futuro y enseñarle a tu mascota a cómo comportarse con ellos.

Estos son algunos trucos para educar a tu cachorro

Estos son algunos trucos que te podrán ayudar en el arduo, pero hermoso y divertido proceso de educación de tu perro:

  1. Prefiere el refuerzo positivo: las recompensas son un gran secreto y aliado, dándole una mejor experiencia a tu mascota. Es mucho mejor que los castigos.
  2. La diversión da mejores resultados: si tu perro nota que estás aburrido o que su educación no capta tu interés, él adoptará la misma conducta.
  3. El ejercicio previo: al hacer ejercicio previo a la sesión de educación, tu perro estará gastando energía, esto evitará que esté nervioso o agitado. De hecho, podría estar más atento a tus enseñanzas.
  4. Utiliza sesiones cortas, pero constantes al educar a tu perro. El tiempo de atención de tu mascota es limitado, aprovecha al máximo las sesiones de entrenamiento y no las hagas eternas. No olvides los descansos y el tiempo juntos, verás mejores resultados.
  5. Asocia comandos de voz a sus conductas: si tu perro realiza cierta acción, indícale la palabra asociada a ella. Por ejemplo, al hacer sus necesidades determina una palabra y repítela cada vez que lo haga, luego podrás decirla cuando quieras que vaya al baño y él asociará la acción.
  6. Empieza por las órdenes sencillas: tal y como sucede con los niños, debes empezar por las acciones y ordenes más simples.
  7. ¡No cambies las palabras! Utiliza siempre el mismo comando para cierta acción, si has elegido “sentado”, todos los que interactúen con el perro deben seguir la misma línea. Al incluir otras palabras (como siéntate) podría confundirse y no atender a ninguna de estas.

Evita estos errores al educar a tu perro

Cada mascota es diferente, al igual que su aprendizaje, sin embargo, hay ciertos errores que debes evitar al educar a tu perro:​

  • Convertir los momentos educativos en un tiempo aburrido y tedioso para ambos.
  • Pensar que los perros adultos no pueden ser educados.
  • Impacientarte y ser poco constante.
  • Enseñarle solo trucos y nada de modales.
  • Pensar que lo que sirvió para educar a un perro, debe servir obligatoriamente para otro.
  • Maltratar al perro al no conseguir los objetivos.
  • Utilizar un lugar con muchas distracciones durante las sesiones.


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